domingo, 30 de junio de 2013

Cuando me vaya.

Si tengo que morír, aunque no quiera,
no sea invierno, sea en primavera;
que cubran mi cuerpo las flores
y así quede envuelta en colores.

Que las aves canten sus trinos
sobre un aire perfumado de azahar,
que los rayos del sol sean finos
y el verde campo vuelva a brillar.

Así, descansar yo quisiera,
cuando la tierra me quiera llamar
y de ésta manera me fuera,
me fuera tranquila, a un divino lugar.

Cuando manda el corazón.

Mi corazón, quisiera, tener guerrero,
un alma incandescente, sin compañero,
vestír una armadura de frío acero,
la frente decidida y el pulso fiero.
Volar sobre las cumbres de mi tristeza,
mirarlas desde lejos, con entereza,
y que mis lágrimas fluyeran con la dureza
de aquél que no sintió, jamás, terneza.
Y quisiera olvidarte,
quererte menos;
pero en cada intento suicida
de echarte fuera,
más se aferra mi vida
a esta alambrada
de miel y espinas,
de amor y llagas.


viernes, 28 de junio de 2013

A la Nao Santa Maria.

 
Aventurarte en los mares
fue tu sino al nacer,
entregarte a Capitanes
tu principio y perecer.
Armada en astilleros
fuiste Nao, no Carabela,
gaditana o de gallegos,
incierta naturaleza.
Santa María, tu nombre,
poderosa, la más lenta,
fuiste abriendo camino
de la España
a las Américas.

Nao majestuosa,
¡rompe el agua
Capitana!
¡que los mares te dan vida!
¡que después te la demandan!

Maderas en mil partidas
entre las rocas encallan
y por fuerte te reclaman
dando vida a tu alma;
que al dejar la brava mar
de nuevo serás erguida
en Fuerte de Navidad.

 



miércoles, 26 de junio de 2013

Romance del niño triste.

¿Qué tienes, niño, qué tienes,
que están tristes tus ojos
y tu sonrisa se pierde
entre suspiros y lloros?
Si una niña, en el pecho,
te hizo heridas de amor,
llora, que el llanto está hecho
para soltar el dolor.
Después levanta la cara,
sacúdete la aflicción
que la vida, mi niño, es larga,
como grande es tu corazón.
El amor es un potrillo
que sin alas, te hace volar,
cabalgar a todo brío
y en las nubes descansar.
El amor, son dos pilares
que ejercen la misma fuerza,
un alma, en dos mitades
y que sostienen la tierra;
pero tiene doble filo
entregar toda tu alma,
porque el amor y el olvido...
no casan nunca con calma.
 
 
 
 


martes, 25 de junio de 2013

A Duendecito con cariño. Regalo de mi amiga Lyli.

 
El mar encabritado
es un endemoniado contrincante
e incesantes las olas
dan cabriolas que van al abordaje.
Se han vestido de una blanca fiereza
y lamen con su espuma
de proa a popa la nave capitana.
Inamovible, Malaventura escruta el horizonte.
Se han quebrado los pactos y convenios
y el Dios del Mar emerge en su bravura.
Sirenas plañideras oscurecen la luna
y un edicto es escrito en un relámpago.
¡Traedme algún poeta!
¡Que apueste por amores y ternuras!
Sobre todas las cosas que adormezca
toda esa desazón que ha vuelto triste el corazón
de la musas terrenas.
¡Silencia este aquelarre Poseidón!
-Grita Malaventura-
Y deja que prosiga en este viaje.
La aventura consiste en encontrarle,
sin tregua ni cuartel.
¡Sé dónde hallarle!
Se apaciguan las aguas y entre brumas
va naciendo una aurora enamorada
que dibuja serena entre las nubes;
"María José"
La dulce Trovadora.
 
 
 
 
Lyliam, muchísimas gracias por este precioso regalo, ya te dije en su momento que me gustaría tenerlo aquí, y aquí lo guardo con todo mi cariño. Me hubiera gustado ponerlo de manera que no se quede abajo para tenerlo presente, pero no sé cómo se hace. En cualquier caso yo lo llevo presente.
¡Besos, abrazos y gracias!
 

A la verita de la Luna.

La luna está llena en ésta noche de veinticuatro de junio, está llena de luz como una gigantesca bola de Navidad dorada. Está guapa Lola, sí. Recuerdo que cuando era pequeña, en aquellas noches tranquilas de verano en las que tan sólo se movía apenas una ligera brisa, salíamos a la calle a tomar el fresco. Era una pequeña reunión vecinal; María, Conchita, Rosario, mamá, mi abuela (mi mamá Josefa, así la llamaba) y en medio yo, como los jueves. Me encantaba escucharlas hablar de sus cosas, hablaban de recetas de cocina, del mercado, de los hijos que ya se habían marchado de casa, de cuánto forastero había ya en el pueblo...yo prestaba toda mi atención. Me imaginaba a mi misma de mayor, haciendo la comida en mi propia casa para mi familia, o me imaginaba viviendo en otra ciudad, pero luego pensaba que no, que yo nunca me separaría de mi familia, de eso nada.

Rosario era una mujer de armas tomar, tenía bastante carácter, y le sirvió de mucho pues su marido al que todos le decían "el negrico" era marino y pasaba largas temporadas embarcado muy lejos de su casa. Ella quedaba sola al cargo de sus tres hijos, todos varones que crió prácticamente sóla. Pero era todo corazón, siempre dispuesta a lo que fuera menester por cualquier vecina.

María era muy buena persona, dulce, la verdad es que todas me parecían buenas, he tenido suerte de criarme entre gente buena, por no hablar de puertas adentro de mi casa y no me importa parecer presumida porque estoy orgullosa de la bondad de mi familia, ya no se ni por dónde iba....así, por María. María bordaba, hacía unos juegos de cama preciosos, también baberos, mantelerías, juegos de cuna, cuellecitos para los vestidos; no sabía leer ni escribir, pero hacía unos bocetos en papel de seda que luego bordaba ¡preciosos!

El patio de su casa me encantaba, tengo algo con los patios que yo no sé lo que será pero me fascinan, llenos de macetas y sol.

Conchita vivía entre Torrevieja y Valencia, y cuando su marido se retiró del ejército ya se volvió definitivamente para acá. Su hermana vivía con ella, otra María, ésta era muy delicada, siempre tenía algo. Hoy,  ya con mi razón, creo que era hipocondríaca y que gracias a eso, (un dolor de uña: al médico) ya tiene 94 años por lo menos y con sus achaques normales en su edad sigue en pie como un roble.

Frente a mi domicilio vivían dos hermanas, Carmen y Josefa, le decían las santas, siempre iban de negro y era muy religisosas, apenas salían a la calle. Su vivienda era muy oscura, solamente tenía una ventana que daba a la calle y aquella casa era estrecha y larga y encima la puerta de la calle era toda de madera, sin cristales, he ahí el porqué de aquella oscuridad. A todas mis amigas le daban miedo, decían que eran brujas, bueeeno, yo las defendía a capa y espada y las visitaba cada dos por tres. Carmen tenía el pelo blanco, invariablemente recogido en un moño y era muy delgadita y menuda, Josefa parecía más joven, pero no podía andar, siempre estaba sentada en una mecedora en la habitación que daba a la calle, así que cuando llegó el momento de aprender el catecismo, iba a su casa un ratito por las tardes despues del colegio y me tomaban la lección. Me contaban cuentos de miedo, con el fin de que no me fuera con desconocidos, yo las quería mucho aunque cuando me despedía de ellas para marcharme y tenía que salír al pasillo, miraba al fondo de la casa con recelo, más miedo que recelo a decír verdad.

Bueno todo esto viene porque la luna de esta noche es grandota y me ha recordado aquello que me contaban de pequeña de que en la luna había un leñador y que cuando está así de llena aún se le puede ver con el hacha en el hombro caminando, ¡y sí será que lo veía y todo!.Treinta y siete años más tarde, misma Luna y cómo ha cambiado todo.

Para terminar, lo de la Luna Lola es por aquello que cantábamos:

La Luna se llama Lola

el sol se llama José,

cuando se levanta Lola,

se acuesta Don José.

Es casi la una de la madrugada, ya hemos cambiado de día y no hay sueño a la vista, así que, por ésto me ha dado. Buenas noches... 



lunes, 24 de junio de 2013

Palabras para un momento concreto.

Recuerda siempre, el éxito no es conseguír una victoria, el éxito es superar, sobreponerte a una derrota.
 
 


Yo sé.

Yo sé que hay un lugar dónde las noches, son para pasear por las estrellas,
los días son más largos, por hermosos, las tardes son jardines de cerezas.
Yo sé que hay un lugar dónde el color, se multiplica por sentirse primavera,
y sé dónde encontrar la dirección, del centro de la más bella pradera.
Yo sé que ese lugar, que ese camino, no figura en ningún mapa, y hay razón:
Por ser tus brazos, que conducen al latido, del más sencillo y tierno corazón.
 
 


sábado, 22 de junio de 2013

Carta de Amor desde la trinchera.

Huele el aire a pólvora quemada,
no sé si es el cielo o el infierno
lo que mis ojos presencian ya, mi amada;
mas tu voz, me arropa en el silencio.
 
Ya no escucho el estallido de las balas,
ni el resoplar cortando el aire de los tiros,
sólo escucho la serenidad de tus palabras
cual tintineo de campana en mis oídos.
 
Firmemente me resisto a la partida
que otros vienen rigurosos a imponerme,
porque eres tú, quien me ancla en ésta vida,
evitando la flaqueza de rendirme.
 
Pero si el destino quiere echarme mala carta,
dando por finalizada mi partida,
mi cuerpo habrá perdido la batalla
mas mi alma, junto a ti, cobrará vida.
 

viernes, 21 de junio de 2013

Dicha y Virtud.

 
Me hallo ante un dilema, señor mío,
pues antes de veros ya os amaba;
erais presencia de un delirio, que porfío,
de un querer, que sin serlo, yo cantaba.
Pedíale a una margarita mi destino,
robándole los pétalos, confiada,
esperando una respuesta, un desatino,
de dudas, la flor no me sacaba.
Y ahora que os he visto ya comprendo,
cual es la dimensión de mi existencia;
he nacido para amaros, aún sabiendo,
no ser correspondida, mi sentencia.
Mas mi dicha, a la vez, es conoceros,
y si he de presumir lo haré sabiendo,
que mi única virtud, es la de amaros.
 
 

jueves, 20 de junio de 2013

A propósito de Dani Martín.

No sé cómo llamar a esto, digamos que es un punto de reflexión al que me lleva la canción de Dani que la llevo escuchando varios días en la radio cuando voy camino del trabajo.
¿Pondría a Cero mi vida, como él refiere en su canción a una experiencia?.


Me dieron la oportunidad de poner a cero mi reloj de la vida, comenzar de nuevo.
¿Qué quieres quitar, quieres quitar el llanto?, ¡bórralo!, ¿quieres quitar el dolor, la incertidumbre, la duda, la nostalgia, el desencanto, la impotencia, el caos?, ¡quítalos!.
Dije que sí, quería sólo...sentirme feliz, no sufrir por nada, por nadie. Quería vivir tranquila y rodeada de armonía, nada más.
Entonces ocurrió algo extraño: mi estado de felicidad no me dejaba ver nada más que la propia felicidad que no entendía; era absurdo reír, no entendía por qué lo hacía. Sé que antes, reía cuando mi madre me consolaba tras una caída, tras un enfado con una amiga, y al verla a ella, correspondiéndome  con la suya. También sonreía cuando notaba que en la sonrisa estaba la llave para abrír otra sonrisa...
Al apartar el dolor, era incapaz de ser solidaria con el dolor de los demás, ¿cómo?, si en mi propia piel no lo he sentido; no sabía acercarme y comprenderlo.
Al borrar la incertidumbre, no supe esperar al tiempo con sus respuestas. Al perder las dudas me volví tan segura de mí misma que, me equivocaba constantemente en mis decisiones precipitadas e irreflexivas. Al perder la sensación de caos, no supe lo que era el orden.
Y al perder la nostalgia, perdí el sentimiento por todas las personas a las que he querido.

Quiero mi reloj como está, aún con todos los años encima, porque la vida es una cata de sabores, de experiencias, ladrillos que me refuerzan y sobre los cuáles está edificada (edificándose) y definida (definiéndose) mi personalidad, y negarme a mí misma es negar todo cuanto me rodea.

No quiero lágrimas, pero he aprendido a vivir con ellas; no quiero dolor, pero he aprendido a reconocerlo y soportarlo; no quiero incertidumbre, pero ¿qué pasará mañana?. Sólo quiero que el amor sea la huella de mi zapato.

miércoles, 19 de junio de 2013

Los brazos de la Libertad.



Sin sueños, mi vida, parece incompleta,
en ellos me entrego a su inmensidad,
me vuelvo de agua, me vuelvo sirena,
me vuelvo de algas, de espuma y de sal.
Sin sueños, mis alas, carecen de vuelo,
se vuelven raíces en lo terrenal
y el sueño excarcela mi cuerpo del suelo,
llevándome lejos, hasta lo inmortal.
Así es cómo, soñando, me convierto en fuego
besando los labios que quiero besar,
me vuelvo suspiro, de aire, de viento,
jinete de espuma en las olas del mar.
Si me ves soñando, si ves que me duermo,
no pienses que el tiempo así se me va,
por que cuando de ellos, vengo de regreso
he sido en la tierra, viento fuego y mar,
he sido la hermana de la Libertad.




 
 



lunes, 17 de junio de 2013

A la Estrella de los Mares.

 
Trenzado con algas su manto,
estrellas de mar y caracolas,
emerge del agua entre las olas,
ofreciendo refugio en su abrazo.
 
Un niño pequeño, junto a su pecho
y su corazón, lleva eternamente,
mostrando que es madre así del marinero,
al que vela y protege calladamente.
 
Su manto irisado hace de vela,
escoltando a los barcos,
guiando a tierra,
protegiéndolos de los vientos,
de la Galerna.
 
Bella Estrella de los Cielos,
candorosa madre marinera,
tú que los quieres, vela por ellos,
devuélvelos sanos a tierra.
 
Esa dulce imagen
respetada por ellos,
es la Virgen del Carmen;
Patrona de los Marineros.
 
 
 


domingo, 16 de junio de 2013

A través de tus versos.

No te pido que resuelvas mi aritmética,
ni que entiendas la razón de mi gramática,
ni que seas un experto ducho en táctica
para poder así acallar mi voz frenética.
 
Mas, como del olvido soy escéptica
y el amor es, para mí, flor aromática,
quiero pedirte que a mi mano, hoy apática,
la reconfortes con tu voz siempre romántica.
 
Dame el verso de tu letra que es narcótica,
para olvidarme de una pena tan caótica,
el desencanto me ha sumido en su vil órbita;
y volveré a creer, que amar, sí tiene lógica.
 


Canción del mayoral.

Recorre por la dehesa
caminos de polvo y tierra,
entre los pinos y encinas,
entre las verdes maderas
y van cantándole al aire,
un estribillo que alegra,
un soniquete meloso
cargado de sutileza.
 
Entre murmullos sonoros:
Himno para una princesa.
 
¡Ay niña de negros ojos,
morita de piel canela!,
si yo pudiera abrazarte,
¡si te tuviera a mi vera!,
te levantaba un castillo
con torreones y almenas,
dónde sólo entre el amor
y sea defensa de penas.
Niña morena, salada,
de yerbabuena te hicieron,
a falta de oro y plata,
¡ébano y marfil te dieron!.
 
Ya la dehesa se acaba,
ya se respira tu aliento...
Y dicen de la mar, que es brava...
¡quiénes tus ojos no vieron!.
 
 


La barca.

Una barca dormitaba
allá por aquella tarde,
entre juncos, abrigada,
y dos jilgueritos ocres
una nana le cantaban.
 
 Duerme barca, tranquila,
sobre este agua espejada.
 
La custodiaban las lilas
y un sol grande la arropaba,
y la barca era mecida
en los brazos de la charca.
 
Duerme barca, tranquila,
sobre este agua espejada.
 
Pero la barca no duerme,
sus maderas no descansan,
sin su navegante, muere,
no tiene sentido ser barca.
 
Murió la barca, dormida,
en los brazos de la charca.








viernes, 14 de junio de 2013

Fuegos cruzados.

Hubo algo en tu mirada,
es metralla.
Que penetró en mi corazón,
lance a cañón.
Diste al blanco en la diana,
ahí es nada.
Y así empieza la batalla de este amor.

He cargado con exceso,
este beso.
Que te lanzo sin temor,
ni reflexión.
Y es tan fuerte este disparo,
asegurado.
Que un abrazo, ha de ser tu rendición.

Aún estás en pie de guerra,
me demuestras.
No te rindes bravucón,
sin ton ni son.
Contraatacas con caricias,
mis delicias.
Son tus dedos, que desarman mi armazón.

Esta guerra es silenciosa,
misteriosa..
Tú me amas y yo muero por amarte,
esto es arte.
Y los dos cuál dos cruzados,
enfrentados,
hoy lucimos nuestro Amor como estandarte.
 



jueves, 13 de junio de 2013

Depilación-man.

Depilación-man.
Yo no se que está pasando
que hoy los hombres se depilan,
a los pelos van minando
y sus cejas exterminan.
Buscan constantemente
en sus piernas, seda fina,
de sus brazos eliminan
cualquier vello viviente.
¡No hay dolor!, ¡no hay sufrimiento!,
dicen con voz valiente,
mas, la cera es un tormento,
una tortura caliente.
Y comienzo a divagar
si esta moda que está en alza,
acaso la iría a implantar
una mujer dominanta,
pues el bello corporal
que en los hombres se luce,
es un gen muy natural,
cual ositos de peluche.
Pues hala, si les compensan
los crueles estirones,
las cuchillas y las cremas
para así ser más ligones,
no se hable más del asunto,
ni se ponga en cuestión,
cada cuál, con susto o gusto,
decida su depilación.

Engañando al tiempo.

Engañando al tiempo.
Una señora, en un día,
va al salón de belleza
buscando paz y armonía
en cuerpo, rostro y cabeza.
Quiero un lifting que me quite
diez años de encima,
que mi busto resucite
y mi cara no de grima.
Las uñas las quiero de reina
me gustan de porcelana
y este cabello que peina,
que sea de seda, no lana.
Quiero los ojos de gata,
pómulos sobresalientes,
apetecible boca de nata
dónde se luzcan mis dientes.
Me arregla otro tanto el mentón
y las patitas de gallo,
quiero tacto de melocotón
en pierna, cadera y brazo


Me pide usted mucho, señora,
y aquí, no hacemos milagros;
siéntese y se me acomoda
y así, relajaditas, hablamos.
Mejor le doy un consejo
para tanta petición
porque ni veo de lejos
que haya mejor solución.
No hay crema fabricada,
ni veneno de serpiente,
ni de un caracol, la baba,
ni hidratante ni emoliente
que lleve regreso al pasado.
Así que, sea usted futurista
y sin dolor, ni cirujano,
cause impresión mentalista:
Si le preguntan la edad
póngase encima diez años
¿y sabe qué le dirán?
¡¡ qué joven te has conservado!! 

martes, 11 de junio de 2013

Por el bien de todos.

8 a.m:
Ismael se dirigía, carpeta en mano, por la Avenida de La Rosaleda hacia el edificio de oficinas donde trabajaba. Esa mañana tenía una importante reunión para tratar un tema pendiente de resolución.

Cuando entró en la sala de conferencias ya se encontraban allí dos de los cuatro convocados,- Martín siempre llega el último- pensó y se acomodó en su sillón tras dar los buenos días.
-Señores, esperaremos cinco minutos, hoy debemos encontrar una solución factible, el tiempo se nos echa encima y necesitamos un acuerdo satisfactorio para todos.
Manuel sonreía para sus adentros, llevaba más de veinte años en aquella empresa y sabía que los acuerdos satisfactorios no siempre se repartían equitativamente.
-Buenos días y discúlpen el retraso- dijo Martín que al fin llegaba.
-Bien, ya no falta nadie, espetó Ismael, estamos los cuatro, vamos con cada una de las propuestas.
Manuel fué el primero en exponer su criterio:
Siguiendo las estadísticas de otros años, creo que debemos aguantar unos meses más con la misma plantilla. Podéis daros cuenta que no está fuera de lo común que en estas fechas las ventas caigan un diez por ciento.Nos lleva ocurriendo cinco años consecutivos y pasado ese bache se remontan a los límites esperados. Por mi parte, no veo necesarios los despidos que se propusieron la vez anterior, en todo caso, ampliar un poco más el margen de confianza. Sabemos que, aunque bajen los ingresos, no podemos hablar realmente de pérdidas.
Martín tomó la palabra a continuación. No le había gustado nada la propuesta de su compañero y eso lo delató una mueca sarcástica de media sonrisa en su cara.
Manuel, sabes que esto no es una O.N.G, aquí se trabaja buscando beneficio -y una voz decía en su cabeza: no el del trabajador, que a ese ya se le paga religiosamente-,
Dado que llevamos cinco años de bajada en estas determinadas fechas, propongo excluír el tres por ciento de la plantilla, no será tanta la masacre y sí el ahorro económico y si hace falta suplír esas horas momentáneamente, se sacan de los restantes empleados, que a buen seguro no se negarán.
Ismael ya tenía dos puntos de vista diferentes (puntos de vista que comulgaban con la personalidad de cada uno de ellos.).
Faltas tú, Fernando, expón tu idea.
Fernando era el hijo del abodado que durante treinta años representaba a aquella empresa, y había ocupado el puesto de su padre tras su jubilación.
Bien, creo que con los despidos propuestos por Ismael no arreglaremos mucho el tema, Tened en cuenta que la antigüedad de los empleados en esta compañía, es importante, y eso va a ser otra inyección de pérdidas. Lo más conveniente es aprovechar esos meses de bajada para dar vacaciones a los trabajadores, así no bajará la productividad exigida y el balance se podrá equilibrar en cuanto a ese tema. Por otro lado, congelaremos la paga de beneficios, si no hay para uno, no hay para ninguno. Ya me encargo de buscar el método en la carpeta legal.
Barajado el tema - dijo Ismael-, creo que la propuesta más interesante es de la Fernando. Sé que es un pellizco para el trabajador, pero no es una cizalla que corta, ellos seguirán con su empleo y nosotros con el ahorro.
Aprovechando esta reunión quiero daros aviso de que la flota de vehículos personales va a ser sustituída, es importante dar una buena imagen y todos van a ser cambiados por el último modelo de BMW, decidíd que color queréis para el vuestro y no tengo más que llamar a las islas Caimán para confirmarselo al Sr. Don .
Los cuatro se levantaron estrechando sus manos.

Reciprocidad.

Cada día cuidaba de sus plantas, con tanto mimo, como si de sus hijos se tratara; así, las mantenía vivas.
Cada cierto tiempo, una flor se abría para ella; así, la mantenían viva.

lunes, 10 de junio de 2013

Cómo se viste un Rey. (Relato)

Un rey pidió a las costureras del pueblo que le hiciesen una vestimenta acorde con su persona;
de esa manera, quería ver reflejado cómo sus gentes lo veían.
Fueron muchas las prendas recibidas, pues era un rey querido. Gracias a sus sabias decisiones se habían librado de asaltos enemigos y se sentía orgulloso por ello.
Le hicieron capas bordadas con hilos de oro, jubones de finas telas, camisas y justillos de inmaculado blancor, altas y elaboradas botas de cuero..., pero entre todas las prendas recibió un atuendo completamente negro.
Aquello lo llenó de dudas y mandó llamar a la persona que lo había confeccionado, para saber el motivo.
La mujer se presentó ante su Majestad y fue interrogada del por qué de esa prenda de luto.
Ella contestó:
-Mi Señor, sois un buen rey, pero esta prenda es para que también recordéis que, para que vuestra corona luzca con ese brillo, ha sido necesario el sacrificio de la vida que nunca más brillará en vuestros fieles soldados.

Dícese de una peculiar Soberbia. (poesía satírica)

Un maravedí, pidiendo limosna,
la enjuta boca misericordia,
mas envuelto un Don, de capa, escolta,
no digna abrír su enjuta saca.
 
¡Que al suelo no miro desde hace tanto!,
no más por no ver ahí el espanto,
porque en el suelo, la suela espía
lo que es más bajo que mi zapato.
 
¡Vénganse a mí todas las aves!,
no la rapaces, que ahí sentadas,
viven del cuento de las bondades
o de migajas muy regaladas.
 
El Don de capa, a vivo paso,
pasa de largo haciendo ruído,
pelea de tripas bajo su sayo
más desmayadas que aquél caído.
 
Bajo las ropas nadie censura,
si el ojo no entra, no hay mordedura
y éste que viste de esta armadura,
¡paupérrrimo "noble" desde otra altura!
 
 
 


Coplilla.

Tengo clavada en mis ojos
la imagen de tu carita,
esa carita de mozo,
que me alegraba la vida.
Tengo las manos ardiendo
por que en tu piel yo he plantado
un abrazo grande y lento,
que mis brazos ha quemado.
Y tú...te vas sonriendo,
y yo...me quedo llorando,
así verás que comprendo,
que conmigo estás jugando.
No me señales la Luna,
no me dibujes el cielo
para no darme ninguna
de las dos cosas que quiero.
Ahora vengo a decirte
que en amores, ya no creo,
porque todo el que me diste
se me quemó entre los dedos.
 

martes, 4 de junio de 2013

Por un momento...

Habíamos quedado en un Pub que se encontraba situado justo al borde del mar. Estaba ubicado dentro del Club Naútico y desde las mismas mesas de su terraza podían verse los patos nadando alrededor. Los barcos parecían agotados a aquella hora de la noche, todos atracados en fila con sus mástiles apuntando al cielo; siempre me han recordado a los músicos de una orquesta, tan formales, con sus arcos rectos esperando el momento de hacer vibrar las cuerdas de los violines, como ellos esperando su momento de hacer vibrar el algua del mar. Cuestión romántica, seguro, conociéndome...
Y allí estaba yo esperando a mi amiga, que por una vez, era ella quien se retrasaba.


Cuando vino el camarero a preguntar qué quería tomar, me giré y es entonces cuando la vi. Era una chica que estaba con un grupo de gente en otra mesa. Era ella, (¡ojalá fuese ella!), su parecido era tan auténtico que aquello me pareció un regalo.
Perdí a mi hermana hace casi veinte años. Aquello fué tan doloroso que pocas cosas pudieron calmar aquel dolor. Pero no cabe duda que el tiempo todo lo transforma, es como un telar que comienza con finos hilos que apenas cubren ni se sienten, pero poco a poco, va cogiendo cuerpo y se convierte en una manta que envuelve, aunque debajo, siempre está la piel.
Su pelo rubio, sus ojos azules, la tranquilidad y seguridad propia de ella, a pesar de su juventud, de sus diecinueve años..., ¡Dios!,...y mi garganta se anudó tanto que consiguió hacerme llorar.
Que triste es perder a alguien querido y lo peor, es saber que nunca más lo vas a volver a tener. Dicen que es egoísta el sentido de la posesión, que todo debe seguír su ciclo, que nada puede quedar estático y será verdad, no seré yo quien niegue esa teoría a su pensador,...pero yo soy egoísta, la quería para siempre.
Ahora, desde el tiempo y la distancia, desde el amor y el dolor ya reposado, desde la comprensión y la aceptación, he logrado entender que no podemos encontrar respuesta para todas las cosas, y aún encontrándola, volverían a surgír preguntas nuevas.

Llegó mi amiga, pedimos unos martinis y nos pusimos a hablar, porque de momento, estamos.

Miedo.

Trajo el viento una semilla,
cálido viento en septiembre
estación donde comienzan
los trigales a encenderse.
Fue a caer sobre mi mano,
yo la entregué a tu tierra
y los dos la alimentamos
hasta que brotó en la era.
Iban creciéndole hojitas
tan verdes como esmeraldas,
es tu tierra bendita,
son mis manos de agua.
Y al verla espigar tan hermosa
nos sorprendió un algo extraño,
tuvimos miedo a la rosa,
¡amor que sangra en las manos!
Y una tarde, fría y lluviosa,
con un cielo a medio caer,
arrancamos amor y rosa
sin dejarlos, por miedo, crecer.
 


lunes, 3 de junio de 2013

Soledad.

Qué sola está la amapola
rodeada de trigo.
Y qué solo se siente el árbol
con un nido.
Qué sola está la montaña
y aquél río,
que baja lleno de agua
y brío.
Qué sola camina mi sombra
el camino.
¿Dónde hay más soledad,
amor mío?


Mi Luna.

Que Luna graciosa
alumbra mi noche,

con toques de plata
con rayos de bronce,
y yo tengo miedo,
miedo de alcanzarla,
no sé si mis ojos
merecen mirarla.

Es blanca mi Luna
es nívea su alma,
tiene voz de nana,
levedad de pluma,
y yo que la miro,
pretendo tocarla
mas si la acaricio,
romperé su alba.

Luna que estás lejos,
Luna que me bañas,
tu que eres mi espejo
tu que me acompañas,
¡siente que te quiero,
sobre mí te alzas!,
pero tengo miedo,
de romper tu magia.
 


domingo, 2 de junio de 2013

Magia blanca.

Hoy quiero levarme en frágiles armas,
con el pulso fiero de mis labios dar,
el beso de gracia a esa boca tuya
que a duelo me reta, queriéndome amar.

Hoy quiero ceñirte con lenta ternura,
con mi blanda mano en ti dibujar,
caminos de estrellas en tu piel marina
y abrazada a ellas, hundirme en tu mar.

Hoy todos los astros prometen silencio,
la párvula Luna no saldrá a brillar,
para no romper esa magia blanca
que dos seres, amando, saben conjurar.