lunes, 4 de agosto de 2014

De tierra y viento.

A la flor,
a la flor del naranjo,
chiquita y blanca,
que desprende su aroma
desde los campos
hasta mi alcoba.

Al limón,
al limón soleado
chispa en la boca,
donde viene a juntarse
lágrima y sed
espina y hoja.

A la menta,
a las frescas hojitas
verde esperanza
que perfuman mis sueños
y que tienen el fondo
de tu mirada.

Y a mi niño,
a mi niño moreno,
mi pensamiento,
limonada en mi sed
 y el aroma de azahar
de mis vientos.












1 comentario:

  1. ¡Qué ternura hay en estas coplillas y cuántas sensaciones con todos esos olores y sabores! Me pareció una nana con ese final tan bonito.

    Un abrazo María José

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