martes, 1 de abril de 2014

Fuegos cruzados.









Hubo algo en tu mirada,
es metralla.
Que penetró en mi corazón,
lance a cañón.
Diste al blanco en la diana,
ahí es nada.
Y así empieza la batalla de este amor.

He cargado con exceso,
este beso.
Que te lanzo sin temor,
ni reflexión.
Y es tan fuerte este disparo,
asegurado.
Que un abrazo, ha de ser tu rendición.

Aún estás en pie de guerra,
me demuestras.
No te rindes, bravucón,
sin ton ni son.
Contraatacas con caricias,
mis delicias.
Y tus dedos desarman mi armazón.

Esta guerra es silenciosa,
misteriosa..
Tú me amas y yo muero por amarte,
esto es arte.
Y los dos, cual dos cruzados
enfrentados,
¡Hoy lucimos nuestro Amor como estandarte!.




sábado, 29 de marzo de 2014

Rimas enfadadas.

Se sacrifica la nube para darnos agua,
se sacrifica el sol por dar luz y calor.
Yo sacrifico mi pensamiento para olvidarte,
¿Lo ves bonito? ¡pues es una puñeta esto del amor!

 

viernes, 28 de marzo de 2014

Caracoletes desobedientes. Poema infantil.

 
Un caracol infante vagaba por el camino,
entre las hierbas verdes, por el verde tomillo.
¡Que no llego y es muy tarde!,
van a enfadarse conmigo,
el sol ya, ni pica ni arde,
me duelen la panza y ombligo,
¡qué hambre!
El camino variaba, cuesta abajo se venía,
desde aquel alto miraba por si su casa veía,
a izquierda y derecha rotaba
la antena de sus pupilas,
y la vio,
¡su lechuga morada!.
Con más alegría que paz, con más paz que el gran susto,
de haberse perdido y de dar,
a mamá, un gran disgusto
que la hiciera llorar,
en su casa se metió, -esa que llevaba a cuestas-
cuesta abajo se lanzó y dando vueltas y más vueltas,
rodó.
La familia caracol ya lo esperaba en la puerta,
y el pequeño prometió no salir más de la huerta
sin el brazo de papá, mamá,
su hermano mayor o la abuela.
 
 


jueves, 27 de marzo de 2014

Tropelías nocturnas.

Yo tengo por costumbre todas las noches escaparme, ya le he cogido el truco a la dueña de mi casa: la duermo. Primero le doy la idea de que vea una película, pero con la precaución de que no sea de tiros, esas le sientan mal y repercute en mí, me son muy contraproducentes, prefiero que vea alguna serie de risa, o de misterio, esas le gustan a ella aunque, total, se duerme antes de que acaben. Pero a lo que voy, la duermo. Cuando ya noto como cada párpado le pesa medio kilo y lo cierra, espero un poco, nunca se sabe, y a continuación, ya sin pupila a la vista ¡me voy!
Ayer visité una casa muy rara, -es que me meto en cada lugar...-esa casa tenía mucho color, las paredes eran azules, entraba infinidad de sol por la ventana y me asomé a ver que se veía, una inmensidad de agua, era el mar, y luego, sin ton ni son me fui. No suelo quedarme mucho tiempo en ningún lugar concreto, no, a mi me gusta aprovechar la noche.
Cuando salí de allí comencé a correr, un perro me perseguía, pero no podía moverme, los pies me pesaban, parecía que los tenía pegados al suelo; lo pasé mal pero tuve tanta suerte que no me mordió. Así que pensé que lo mejor sería volar y subí para arriba, a Saturno. Los saturnianos son gente muy amable eh, quien crea que son verdes, con ojos saltones piernas flacuchas y una birria de cuerpo están muy equivocados. Es una gente muy formal, hablan por turno -claro, son de Saturno- , son respetuosos, no preguntan de dónde vienes, qué quieres, ni quién eres, ellos lo primerito que hacen es llevarte a que veas sus anillos, te acompañan a subir en uno y giras despacito viendo a tu alrededor todo el espacio sideral, hay unas vistas preciosas, recomiendo verlo. De cuando en cuando cae una estrella fugaz, ellos dicen que son los dientes que se le van cayendo a un Dragón que tiene millones de millones de años. Todo muy bonito por allí.
Cuando me da tiempo, en la misma noche, visito muchos más lugares, no soy de quedarme en un sólo sitio, no, a mi me gusta aprovechar la escapada, incluso hablo con gente que ni conozco, pero cuando hay prisa, depende del despertador de la ama, lo dejo para otra ocasión, eso sí, siempre le llevo un recuerdo, alguna imagen de las cosas que he visto.

 

El reino de los ciegos.

¿Qué necesita un mundo
con tanta tecnología,
con medicina avanzada
y maestros de ingeniería?
Dinero, dinero, dinero,
para vivir mejor:
una casa con piscina,
un coche súper veloz...
cajas fuertes que custodien
las divisas y el temor
de que otros te lo roben
-se puede robar a un ladrón-
y en cambio, los más pobres,
no tienen ni tenedor.
Este mundo está sobrado,
y repartido muy mal,
el que más tiene, más quiere,
y roba...o lo puede pagar
y el que no tiene nada
¡la nada le quieren quitar!
Este mundo, señores,
está muy falto de amor,
está falto de ojos,
falto está de corazón.
Este mundo, señores,
necesita con premura
equilibrio en sus costados,
y mucha, ¡mucha ternura!
 


lunes, 24 de marzo de 2014

La espera.

Una mañana de primavera,
de la más triste que vi salir,
tomaste rumbo para otra tierra
y desde el puerto te vi partir.
No llores niña, dijiste al verme
con mi pañuelo decirte adiós,
que éste marino volver no puede
a consolarte por tu dolor.
Adiós, adiós,
mi corazón,
adiós marino,
adiós estrella,
adiós ¡amor!
Adiós, adiós,
mi corazón,
cuida de él, viento,
cuida de él, agua,
cuida de él, ¡Dios!.
Después de muchas noches sin verlo,
después de días sin su calor,
llegó el verano, llegó el invierno
y mi marino no regresó.
Anclada a tierra quedó mi suerte,
sin una carta, sin un rumor,
sin nadie nadie que me recuerde
que su barquito no naufragó.
Adiós, adiós
mi corazón,
adiós marino,
adiós estrella,
¡Adiós Amor!
Adiós adiós,
mi corazón,
cuida de él, viento,
cuida de él, agua,
cuida de él ¡Dios!
Pero las olas son alas finas
que nunca olvidan el buen amor,
y lo protegen, y lo encaminan,
y lo devuelven al malecón.
Con el pañuelo, aquel que un día,
llorando perlas lo despedí,
hoy lo recibo y limpia mi pena,
porque la espera, lo trajo a mí.



viernes, 21 de marzo de 2014

Todo amor es importante.

Por un amor nacido y no hecho hombre,
por una niña que feliz, vive encerrada,
por unas manos vacías de caricias
y de ilusión cargadas.

Por ese amor que nunca escuchará un redoble de campanas,

¿Dónde quedará el amor lanzado al aire?
¿Se evaporará como llegó, con un suspiro?
¿quedará olvidado en un trastero
como un mueble, sin tocar, y envejecido?
Me niego a creer que quede en nada
todo ese torrente que ha emergido
límpido, imperioso, transparente,
y tan fuerte que a las piedras levantaba.

¿Es que no merece ni un repique de campana?
¿Acaso, no merece un entierro con Honores?
Yo dispararé por ese amor catorce Salvas,
y que todo el mundo escuche ¡sí se amaban!!
y quien quiera,
que olvide aquel amor con el que su alma fue tocada.






jueves, 20 de marzo de 2014

La caja Mágica.

Amontonados en un rincón permanecían decenas de libros, de los cuáles, ni la mitad habían sido leídos. El polvo era el único visitante de aquellas historias encerradas.
Cada noche, cuando su dueña dormía, las letras se confabulaban entre sí en una escapada sin permiso y volaban hasta la alcoba donde ella dormía y, de alguna manera, penetraban en su mente. Formaban entonces frases ordenadas con sentido, lo cual provocaba en su inconsciente una cadena de sueños.

Por la mañana, al despertar, una sensación de vacío y soledad acudía a ella, tal como si fuera la ropa con la que tenía que vestirse.
Ya llegaba de nuevo aquella maldita sensación con nombre de depresión, que la estaba ahogando silenciosamente. Adoraba dormír, sólo quería ese mundo de sueño, dónde todo era posible, dónde no tenía que enfrentarse a nada; porque el mínimo contratiempo era para ella un reto.
Y así, día tras día la misma desgana, el mismo sobreesfuerzo que nunca le llevaba más que a desear de nuevo el sueño.
El timbre de la puerta sonó, se arregló el pelo con las manos tras mirarse en el espejo y acudió a abrír.
Era su amiga que venía a por uno de esos libros, uno que le prestó hace tiempo y que ahora necesitaba. Aprovechando la visita las dos se acomodaron en la salita de estar y charlaron durante un buen rato, acompañando la conversación con un café.
Una vez se hubo marchado, se dedicó a la búsqueda del libro solicitado, pensando que entre aquel montón desordenado le iba a costar trabajo encontrarlo.
Fué mirando los títulos uno a uno, dándose cuenta que muchos de ellos, ni siquiera los había leído. Eligió uno al azar y comenzó a ojearlo.
El tiempo pasó fugazmente, pues cuando quiso darse cuenta llevaba casi la mitad de libro leída, era tan apasionante aquella lectura que quedó enganchada a él. Lo dejó encima de la mesita marcando la página en la que se había interrumpido y continuó con sus quehaceres.
Pero algo dentro de ella estaba cambiando.
Tenía interés, una sensación que hacía tiempo no sentía. Sí, tenía interés en continuar metiéndose en la piel de otra persona,en otro mundo, otro escenario. Estaba logrando evadirse de su realidad irreal que la castigaba; tenía la misma sensación reconfortante que en sus sueños, pero con la diferencia de que sí estaba despierta. Y así, día tras día, continuó con la lectura de sus libros.

Son los rescatadores de mentes, tanto permiten la evasión a otros mundos como hacen despertar al mundo propio; enseñan nuevas cosas e incluso son capaces de hacernos ver que nuestra vida no es tan mala como en ocasiones creemos.
Los libros, voces calladas que solo otro silencio es capaz de darles vida, cajas mágicas llenas de sentimientos, ternura, amor, intriga, historias de a pié, enseñanzas preparadas para ser acogidas; el nutriente de la mente al alcance de la mano.

Y como leí en una ocasión:
Una casa sin libros es una casa sin alma.

Por el bien de todos.

8 a.m:
Ismael se dirigía, carpeta en mano, por la Avenida de La Rosaleda hacia el edificio de oficinas donde trabajaba. Esa mañana tenía una importante reunión para tratar un tema pendiente de resolución.
Cuando entró en la sala de conferencias ya se encontraban allí dos de los cuatro convocados,- Martín siempre llega el último- pensó y se acomodó en su sillón tras dar los buenos días.
-Señores, esperaremos cinco minutos, hoy debemos encontrar una solución factible, el tiempo se nos echa encima y necesitamos un acuerdo satisfactorio para todos.
Manuel sonreía para sus adentros, llevaba más de veinte años en aquella empresa y sabía que los acuerdos satisfactorios no siempre se repartían equitativamente.
-Buenos días y discúlpen el retraso- dijo Martín que al fin llegaba.
-Bien, ya no falta nadie, espetó Ismael, estamos los cuatro, vamos con cada una de las propuestas.
Manuel fué el primero en exponer su criterio:
Siguiendo las estadísticas de otros años, creo que debemos aguantar unos meses más con la misma plantilla. Podéis daros cuenta que no está fuera de lo común que en estas fechas las ventas caigan un diez por ciento.Nos lleva ocurriendo cinco años consecutivos y pasado ese bache se remontan a los límites esperados. Por mi parte, no veo necesarios los despidos que se propusieron la vez anterior, en todo caso, ampliar un poco más el margen de confianza. Sabemos que, aunque bajen los ingresos, no podemos hablar realmente de pérdidas.
Martín tomó la palabra a continuación. No le había gustado nada la propuesta de su compañero y eso lo delató con una mueca sarcástica de media sonrisa en su cara.
Manuel, sabes que esto no es una O.N.G, aquí se trabaja buscando beneficio -y una voz decía en su cabeza: no el del trabajador, que a ese ya se le paga religiosamente-,
Dado que llevamos cinco años de bajada en estas determinadas fechas, propongo excluír el tres por ciento de la plantilla, no será tanta la masacre y sí el ahorro económico y si hace falta suplír esas horas momentáneamente, se sacan de los restantes empleados, que a buen seguro no se negarán.
Ismael ya tenía dos puntos de vista diferentes (puntos de vista que comulgaban con la personalidad de cada uno de ellos.).
Faltas tú, Fernando, expón tu idea.
Fernando era el hijo del abodado que durante treinta años representaba aquella empresa, y había ocupado el puesto de su padre tras su jubilación.
Bien, creo que con los despidos propuestos por Ismael no arreglaremos mucho el tema, Tened en cuenta que la antigüedad de los empleados en la empresa es importante y eso va a ser otra inyección de pérdidas. Lo más conveniente es aprovechar esos meses de bajada para dar vacaciones a los trabajadores, así no bajará la productividad exigida y el balance se podrá equilibrar en cuanto a ese tema. Por otro lado, congelaremos la paga de beneficios, si no hay para uno, no hay para ninguno. Ya me encargo de buscar el método en la carpeta legal.
Barajado el tema - dijo Ismael-, creo que la propuesta más interesante es de la Fernando. Se que es un pellizco para el trabajador, pero no es una cizalla que corta, ellos seguirán con su empleo y nosotros con el ahorro.
Aprovechando esta reunión quiero daros aviso de que la flota de vehículos personales va a ser sustituída, es importante dar una buena imagen y todos van a ser cambiados por el último modelo de BMW, decidíd que color queréis para el vuestro y no tengo más que llamar a las islas Caimán para confirmarselo al Sr. Don .
Los cuatro se levantaron estrechando sus manos.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Son los besos del corazón.

En la vida te querrán muchas personas,
a muchas personas darás tu bien de amor,
pero cada amor será muy distinto
pues cada uno parte de un corazón.
Del mío, te doy mil palabras,
todas ellas te ofrecen calor,
ánimos, cuando los necesites,
apoyo sin condición,
agua fresca si la sed en ti persiste,
si tu quieres será una canción,
pero perdona, no estoy presente
mas te he presentado mi corazón.
En el que duermes,
y te sostiene,
en el que reinas
como un señor
en el que naces
con cada beso;
nadie lo sabe
mejor que yo.
 


martes, 18 de marzo de 2014

Riamos, señores.

Ríe,
riamos todos, es bueno,
ríe de un chiste, de un acto,
ríe de un gesto espontáneo,
ríete de la mala suerte,
ríe al meterte en un charco.
Riámonos de la lágrima,
esa, tonta, que emociona,
ríe de la risa del que ríe
 que risa con risa, se acopla.
Pero dentro de la risa,
distingamos,
cuánto bien que hace y cuán mal,
por eso, señores, riamos,
pero hagámoslo con seriedad.
No del que llora,
no, del que sufre,
no, del que está en soledad,
ni del ignorante,
ni del que se ríe
y por reírse de algo,
es de los demás.
Riamos, señores,
¡la risa es hermosa
con seriedad!.


Nota: debo decirlo, pues de risas estoy hablando, en estos tiempos que estamos, no concibo las risas en los gobernantes, políticos u otra forma inadaptada a la humildad y servicio para el que se han prestado , ¿les divertirá a nuestros políticos las cábalas que tantas familias hacen para subsistir? O tal vez ¿es que les divierten sus propias parodias que nadie más que ellos se creen?
¡Ríanse, señores, con seriedad!
 
 


lunes, 17 de marzo de 2014

Al Romance del Prisionero.

El Romance del Prisionero es un poema anónimo que pertenece al Romancero Viejo, ésta clase de poemas se ha transmitido oralmente desde la Edad Media hasta nuestros días. Recuerdo que fue el primer poema que aprendí de memoria en clase de lenguaje, allá por el año...,no recuerdo, tendría ocho años más o menos, no sacaré las cuentas pues, pero sí que fue, junto con el Romance de Abenamar, los que de alguna manera me incitaron y despertaron mi inquietud por la poesía. He aquí dicho Romance y mi dedicatoria.


Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.
 
 
Una flecha se ha clavado
en mi pecho, con dolor,
siento el acero que rompe
y me parte el corazón.
Están mis alas quebradas,
mis ojos, ya oscuridad,
y el trino que te llevaba
nunca más escucharás.
Mas, atravieso las rejas
que oprimen tu libertad,
atravieso mi muerte,
soy ave en la eternidad
y esta avecilla que muere,
en otros trinos volverá
a cantarte primaveras
y anunciar tu libertad.
 
 
 
 
 
 

jueves, 13 de marzo de 2014

La tortilla...y yo.

 
 
Que tortilla de patatas
me va a salir ¡ay que buena!
mereceré la medalla
de estupenda cocinera.
Siete huevos en la mesa,
junto a un kilo de patatas,
pela que pela que pela,
bata que bata que bata,
y a encender la candela
que hay que freír esas papas.
Entre vuelta de rasera,
pizca de sal y un vistazo,
me ha dado una mala idea:
de vino, tomar medio vaso.
La pomme de terre ya está frita
y apartadita en un plato,
ahora le añado los huevos
y a la sartén, a cuajarlos.
Meneito que va y viene,
no ha de pegarse en el fondo,
y el otro meneo me viene
por culpa de ese tintorro.
Pero yo, sigo adelante
con mi tortilla española,
tengo invitados: mi madre
y una tía de Cazorla.
¡Toma sartén! vaya impulso...
¡va hacia arriba la tortilla!
¡da dos vueltas de campana!
y en el techo termina.
Cae una lluvia de patatas
y de huevo en la cocina,
que arrebata la medalla
que yo tanto merecía.
Nunca seré una Arguiñana,
y al tener mala bebida,
me hecho adicta a la Fanta
por el trauma de ese día.
Ya lo decía mi abuela:
cuando hagas la tortilla
dale la vuelta con plato
y verás que maravilla...
tranquila, sin arrebato.
Y por mi culpa culpita
por valentona y esponja,
el menú de la comida
lo cambié por pan y cosa.

n. de la a.
Especifico que "cosa" es lo que se quiera poner dentro del pan: queso, chorizo, jamón, atún..., lo que venga bien y al pan todo le va bien jejeje.
Gracias por leer esta broma.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


miércoles, 12 de marzo de 2014

Un Hada en Primavera.

 
Ahora que llega la primavera,
de princesita me quiero vestir,
tres flores blancas serán mi diadema,
dos margaritas y un alhelí.
Será mi vestido muy largo y hermoso,
de gasas y tules, como el mes de abril,
bordado de espigas, también de madroños,
de verde manzana, de menta y anís.
Pero mis piecitos andarán descalzos,
las hadas del bosque caminan así
para no hacer ruido, ni romper el canto
de los mil gorriones que reinan allí.
Y una vez vestida, toda de princesa,
un cisne me espera, por llevarme a ti,
y allí cobijados, en sus tibias alas,
quiero darte el beso que te prometí.
 
 


martes, 11 de marzo de 2014

Cara y Cruz.

El amor, es moneda de dos caras,
que gira entre las manos de cualquiera,
y da vueltas en el aire, nunca cesa,
hasta el lance en que se muestra extraña apuesta.
Él indica ese momento, esa refrenda,
esa osadía de valientes que se atreven
a revelar su cara o cruz sobre la mesa,
y abren la mano sin temor a cualquier suerte.
Ella en su mano, la medalla sostenía,
y apostó por el amor, como cualquiera,
pidió cara, y fue tanta su osadía,
que la cruz, presentó aquella moneda.

 

jueves, 6 de marzo de 2014

Amor inhumano.

 
Fue una tarde en la dehesa
que un toro de abrigo negro,
con dos espadas aviesas
tan blancas como el armiño,
que me hizo pensar en lo puro
que llega a ser el cariño.
Entre la piedra y la jara,
entre dos luces del día,
aquel torito trotaba
con la sangre encendida.
El aire no respiraba,
la yerba, ni se movía,
y a lo alto de una rama
avecillas acudían.
¡Qué fuerza viva, qué sangre!
¡qué torrente de energía!
¡qué feroz silueta negra!
¡y qué empuje en la embestida!
Aquellos trescientos kilos
eran todos corazón...,
quizás piensen lo mismo
con la imagen que vi yo:
Un rebaño se cruzaba
con el que iba su pastor
y un perro fiel guardaba
las torundas de algodón.
El toro las vio a lo lejos,
vio esa nube unificada
que rodaba por el suelo
musicalmente lanada,
y un zorro, dientes de acero,
entre la jara acechaba
a un corderito pequeño
que del corro se apartaba.
Surgió el guardián trotando,
esfinge negra y alada,
mugía, estaba gritando,
y a la ajena muerte espantaba.
Cuando ocurren estas cosas
en el reino animal,
ajenos al raciocinio
a éticas y moral,
o a leyes que les enseñen
donde está el bien y el mal,
vengo a pensar, que es cariño,
que eso es amor natural,
que la maldad, en esos seres,
no es como en la humanidad.
 
 
 
 
 
 
 
 


miércoles, 5 de marzo de 2014

Nana.

 
Que no llore este niño
que está en la cuna,
son sus dedos diez flores
con luz de Luna.
A su sueño lo velan
tres angelitos
y una nana le cantan
los pajaritos.
Duerme niño, mi rosa
de Alejandría,
que tu madre te espera
al llegar el día.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Nudos.



Tengo en el alma un nudo,
en el corazón un suspiro,
tengo las manos atadas
a estos versos que escribo.
Tengo una noche de ronda
por las vides del olvido,
mas no encuentro la fonda
donde se sirve ese vino.
Tenga pues lo que tenga,
yo lo quiero, porque es mío,
quiero ese nudo que me ahoga,
y morir, si he, de un suspiro.

sábado, 22 de febrero de 2014

Por culpa de Tizona.

Clara por fin dio la buena noticia en el geriátrico donde trabajaba:
-¡Ya tengo el carnet de conducir!
Paloma, Mercedes, Francisca y Manolo, sus abuelos más amigos le aplaudieron al unísono.
-¡Que bien!, ya nos puedes estar dando una vuelta con el coche...
Cuando la joven acabó su turno quedaron los cinco en inaugurar la L con un paseo en car, que de paso, les llevara a merendar a una chocolatería.
Las tres damas, con sus bolsos colgados en el antebrazo, la esperaban junto con el caballero en el zaguán de la entrada. Manolo evidentemente no llevaba bolso, pero llevaba a Tizona, así llamaba a su bastón.
Se acomodaron los cinco en aquel coche de cuatro puertas, las mujeres detrás y el hombre de copiloto; Clara les indicó que se abrocharan los cinturones, ajustó los espejos retrovisores y no sin antes poner el Cd de Juanito Valderrama que Mercedes le ofreció, emprendió la marcha.
-Lleva cuidado Clara, que aquí dentro van muchos años, hija- solicitó Francisca.
Ella le sonrió a través del espejo y continuó su trayecto hacia las carreteras que bordeaban la costa.
Aquel era un tramo largo y recto y ella circulaba a 40 km/h; Manolo la miraba de reojo,
-Chiquilla...písale un poco reina, que mira cuánta carretera tenemos por delante.
-No puedo, las señales indican 20 y ya me estoy pasando, vamos a 40...
-¡Ah! ¡pero yo sí!- dijo con una sonrisa maliciosa y entonces cogió a Tizona la cual, de un golpecito obediente y certero apartó el pie de Clara del pedal, siendo aquel taco de goma antideslizante quien apretó el acelerador poniendo el vehículo de 40 a 90 km en cinco segundos.
-¡Uhhhh! ¡chiiiico!- decían las señoras de atrás -¡el cuello, leches!, ¡atiende el tirón que me ha dado!
¡Manolo!
Je je je je....reía el kamikace.
Clara daba pataditas a Tizona, Manolo buscaba la diana del pedal,  las señoras hacían de coro con un ¡loco, loco! mientras el Juanito cantaba y, un radar, les esperaba a cincuenta metros para hacerles la foto.
No hubo chocolate, hubieron tilas.
Dos semanas más tarde, Clara recibió una notificación de tráfico: una multa de 300 euros más la retirada de los correspondientes puntos.
Ellos, su grupo de abuelos queridos, la veían preocupada, pero ella no quería decirles nada del por qué de la cosa pero, María, la corre-ve-y-dile de su compañera, cantó de pe a pa lo que le pasaba.
Así que, enterados ya de los efectos adversos de aquel impulso de Mayoyo, comparecieron bajo ignorancia de la muchacha en el juzgado que le fue asignado. El caballero declaró que era él quién  conducía y que se emocionó, ni más ni menos; presentó su permiso de conducir, vigente desde los años cuarenta y con todos sus puntos correspondientes de buen conductor y  pagó gustosamente aquellos euros.
Hoy día los paseos continúan pero Tizona, já,¡esa no sube más al coche!.

 




domingo, 16 de febrero de 2014

Signos.

Si sientes que un suspiro se hace preso en tu garganta,
si ves la luz del día coronada de guirnaldas;
si un ángel te susurra o tu sonrisa es señalada,
si una lágrima fugaz, se desliza en tu mirada...
no tengas miedo de ese miedo,
no tengas, corazón, malos presagios,
ni intentes apartar tan leves señas...
es sólo, que el amor, ha comenzado.

Como amar a una mujer.



Si no sabes cómo amar a una mujer,
sólo piensa como tomas a una rosa,
con el tacto más suave de tu piel,
con caricias no la sentirás nunca espinosa.
Si en sus ojos ves un halo de tristeza,
si su voz está quebrada en el silencio,
no preguntes nada, sólo, ¡bésala!
hasta el centro de su alma irá ese beso.
Por que amar a una mujer es tan sencillo,
coge sus manos, mira sus ojos, ¡quiérela!
no tengas miedo a tu ternura de hombre niño,
o apréndete ya esta canción y entonces ¡Mátala!...
no es necesario que te diga ¡de cariño!
 
 
 


sábado, 15 de febrero de 2014

España es mujer.

España tiene
bata de cola,
melena al viento
flor por corona,
manecitas abiertas
frente de rosa
pies descalzos que juegan
bajo las olas.
Tiene verdes los ojos,
campos de trigo,
pestañas que al Norte
son como ríos,
sus pechos, montañas,
valle es su ombligo
y mirlos que cantan
a los olivos.
España tiene
fe de cristianos,
alhambra mora
toritos bravos,
piedras que hablan,
puentes romanos,
salinas blancas,
viejas las manos.
Es mi tierra querida
mujer, Manola,
y llora herida
si se abandona.
Ama a sus hijos
y los perdona,
los quiere unidos,
madre española.
 



jueves, 13 de febrero de 2014

Querido desconocido.

Te he llevado tanto tiempo en el corazón...,
tanto has estado en él de lado a lado...,
te he llevado a pasear entre la gente
con la brisa del verano;
En el auto, en el paso, en la carrera,
en mi llanto te he llevado,
y no se cómo es tu rostro, ni tu risa,
el tono de tu voz, como caminas,
no se ni de tus ojos, ni tus manos,
ni sé que aroma prende en tu camisa.
Pero te he llevado, te llevo sin preguntas,
-nadie se ha asomado nunca al corazón-
él guarda lo que sabe es importante,
y sin preguntas, también lo acepto yo.

 

 
 


martes, 11 de febrero de 2014

Claro de Luna.

Algunas noches, la Luna,
con su camisón de plata,
baja hasta el bosque y desnuda
en sus aguas se baña.
El bosque entero la mira,
como se lava la cara 
y al mismo tiempo la besa
en el agüita espejada.
La Luna llena, entre ondas,
recibe sin vuelta ese beso,
dicen que los planetas
carecen de sentimientos;
no sabrán lo que ella siente:
un temblor en su reflejo
que va menguando a poquito
la variación de su cuerpo.
Así ella entrega su sonrisa,
arqueando su cuerpo desnudo,
el amor es, en el bosque,
 silencioso, tímido, mudo.
 
 


sábado, 8 de febrero de 2014

Aquel beso.



Equivoqué el lugar donde dejarte un beso,
lo colgué en el filo de una estrella
esperando que fueras a cogerlo,
pero la estrella, era tan fría allá en lo lejos,
que nunca lograrías alcanzarlo
y recogí de nuevo el mismo beso
para de nuevo, volver a equivocarlo.
Lo dejé en el agua, en su reflejo,
mas las aguas vienen, van, nunca están quietas,
y al acercarte nuevamente a recogerlo,
una ola lo robó de entre tus yemas.
Ahora ya sé que solamente vale un beso
si lo acompaña el calor de una mirada,
cuando se entrega con cariño de una boca
a otra que espera y lo recibe enamorada.
 
 
 


domingo, 2 de febrero de 2014

Nuestra Unión.

¿Qué une nuestros dos mundos
que soltar nunca pudiera?
¿Las poderosas aguas azules?
¿Un vasto manto de tierra?
Tal vez la transparencia del aire,
la soldadura del cielo,
la atrayente luna llena
o el imán de algún lucero.
Estas cosas me pregunto
por lo lejos que te tengo,
y la respuesta es tan fácil...
nos unen nuestros diez dedos.

jueves, 30 de enero de 2014

La Mujer y el Almendro.

Soñaba la niña su sueño
de cara al sol en la hierba,
sobre su tez, el almendro,
sus flores, frutos de almendra,
iba dejando caer
hasta vestirla de perla.
Y ella, por toda flor,
su boquita,
por toda perla sus dientes,
por toda maldad su sonrisa
y por toda fe su presente
así imaginaba su vida:
Yo quiero un hombre que me ame,
que me tome de la mano,
que sea el aire de mis días
que sea flor sobre mis campos;
fortaleza en mi derrota
abrigo para mi llanto,
calentura de mi cuerpo
y el refugio de mis manos.
Yo quiero un hombre de ley
que al entregarle mi vida
la custodie, como un rey,
a su reino guardaría.
Si fruto diera mi vientre
de ese amor consolidado,
que tenga su misma frente
la sonrisa de sus labios,
un corazón que ame, valiente,
y mío, qué se yo, cualquier otro rasgo.
Nubecillas se van cruzando
sobre el sol que moja su cara,
la hierba se está agitando
y el sueño, parece, acaba.
Se abren sus ojos, ya azules,
el almendro aún la acompaña,
y al tiempo que ella se aleja
aquel árbol le reclama:
Estoy velando tu sueño
para que nunca lo olvides,
te abrigo con hojas claras,
tu dulce cara lo pide,
pero ¡despierta, mujer, de este ensueño!
¡mujer, despierta a la vida!
el amor se te ha negado
como el paso yo daría.
 
-su cara palidecía-
 
Somos dos almas ausentes,
así el almendro decía,
yo estoy atado a la tierra
mi alma, ¡caminaría!
tu estas atada a tus sueños,
¡sueños que no te guían!
La vida pasó de largo
las ramas tengo vencidas,
-y en su cabello las flores
cayeron en despedida-
Murió la mujer soñando,
sueños para otra vida
y el almendro se ha inclinado,
besándola de rodillas.
 
 
 
 
 
 
 
 


lunes, 27 de enero de 2014

Yo amo los cuerpos pequeños.

Yo amo los cuerpos pequeños,
amo al beso,
amo al niño,
de la flor, amo el misterio;
amo las gotas de lluvia,
un pedacito de viento,
del hombre, amo la risa
y su aliento.
También amo los gestos,
un hola, un te quiero,
aunque se digan
casi en silencio.
Amo las párvulas aves,
los signos sinceros
y alguna palabra grave:
puedo.
Amo que ames,
y amo que beses,
el calor que desprendes
a todos protege.
Y amo, de los cuerpos pequeños,
el más grande del cuerpo:
el buen sentimiento.
 


jueves, 23 de enero de 2014

La madre que la trajo.

Mari Carmen llega muy contenta a su casa, trae una sonrisa que quiere disimular pero se le refleja en los ojos. Marisa, su madre, la escucha canturrear desde la salita en donde se encuentra y la llama:
-Niña, acércate que quiero ver esa cara de rosa, anda ven chiquilla.
Mari Carmen entra en la habitación y se acerca a su madre que está sentada en un balancín con un libro abierto descansando sobre sus rodillas.
-¿Y esa alegría que traes pegadita a la garganta? ¡Huy! si se te ríen hasta las niñas de los ojos, anda, comparte glorias hija, comparte.
-Ay madre, que el Fermín se me ha declarado...mira, mira como me tiemblan las manos-  (cascabelillos parecen)
-¿El Fermín? ¿ese? ¿el de la Pasiflora?
-No le digas Pasiflora a la mujer, bien sabes que se llama Acacia.
-Bueno me da igual, hablamos del mismo y ese para ti no me gusta ni chispa que no tiene oficio ni beneficio. Si no hay más que verlo como anda...cansado de estar cansado. Anda anda quítale el ojo de encima que vas a terminar tomando tilas por costumbre como los ingleses su té.
-Mira que eres superficial, mamá, no te puedes dejar llevar por las apariencias, es tan bueno...y si que tiene oficio, es carpintero lo que pasa es que aún no se ha colocado.
-Carpintero!, lo que faltaba. Todos los oficios que terminan en ero nos han salido mal en la familia. Acuérdate del tío Jesús, fontanero, que se quemó las narices con el soplete y luego no se olió el desbarajuste que se llevaban sus socios con las cuentas. Y el primo Tomás, jardinero...que por allá andará, por Mallorca, con la sueca aquella y la mujer y los hijos aquí plantaos. ¿Y mi hermano Enrique?, cocinero, cocinero loco por los sartenazos que su mujer le dio a consecuencia de los mareos que traía cuando llegaba a su casa, que juraba y perjuraba que eran por los vapores de los flambeados.
No hija, tú lo que necesitas es un notario, un ministro de la gobernación, un piloto que te pasee con el avión...
-Cómo eres, nosotros también somos gente humilde mamá.
-Por eso mismo hija, por eso mismo, si ya somos humildes ¿para qué queremos más humildad?
por no hablar de los cuatro pelos que tiene, que para ser de tu edad está hecho un *cherol. Mira, vamos a su casa que yo hablaré por ti.
La hija se niega en rotundo, pero la madre, con muy buenas palabricas la convence.
Agarradas las dos del brazo, toman la acerita de la sombra en un dieciséis de agosto camino de la casa de Acacia y Fermín.
La señora madre del casi novio las recibe con mucha alegría, les da paso a su casa ofreciéndoles unas sillas, ambas tapizadas en terciopelo granate.
¿A qué se debe ester honor, Marisa?, me da mucho gusto recibiros, que niña tienes, es un primor de chiquilla.
-Por eso mismo veníamos Pasi...¡Acacia!, resulta que dice la niña que tu hijo y ella están comprometidos, pero no puedo permitirlo, ella es muy jovencita para casorios, y aparte de eso, quería decirte que tu Fermín, que por cierto ¿dónde está?
-No lo sé, salió esta mañana muy aturullado y aún no ha vuelto-
En esto que entra Fermín muy acalorado y nervioso, como fuera de su ser.
-Ay Mari Carmen...- dice el muchacho a su novia.
-¡Ay Mari Carmen...!
-¡¡Ay Mari Carmen...! ¿qué?- contesta Marisa.
¡-¡Que me ha tocado la lotería! ¡50 millones!.
-Uuuuuhhhhh- grita Marisa echándose las manos a la cabeza. Acto seguido rebusca en su bolso hasta encontrar el abanico de madera que abre con un impetuoso ¡rasss! y comienza a airearse de arriba abajo con ritmo flamenquillo, y muy salerosa ella comenta:
-¡Ya tenemos para la boda, el piso y la carpintería!...ves hija, ¿yo que te decía? que eres muy joven para casamientos, pero que no ibas a encontrar mejor muchacho que Fermín, míralo, qué brío, qué disposición...si yo sé que aunque seas muy joven mi sacrificio vale la pena. ¡Si es que me los como a los dos!
-Mari Carmen mira a su madre incrédula y le lanza la última pregunta:
-¿Y los cuatro pelos?-
-¡Los cuatro pelos qué frondosos hija!

-
*cherol= posiblemente esta palabra sea una deformación lingüística de charol, aquí la usamos en referencia a las piedras redondas y lisas que se encuentran a orillas del mar o de los ríos. A Marisa, la cabeza de Fermín se le antoja un cherol por lisa y brillante, carente de pelos.

sábado, 18 de enero de 2014

A mis amigos en la distancia, entre ellos, vos, mi Lyli.

Hoy a tus ojos convido con agrado
que levanten sus pupilas hacia el cielo,
a que miren sin cansancio, sin letargo,
ese azul tan grande, hermoso y palaciego.
 
No hay más amplia libertad, que no hay más dicha,
que aspirar el aire azul de la mañana,
desplegando en ancho y largo desde el cuerpo,
brazos abiertos, tus brazos, los que amparan.
 
Y si añadir más, a esta suerte, pudiera,
la refuerzo en la certeza de que existes,
y aunque mis ojos mirarte me pidieran
 
desde muy lejos, muy lejos, como el cielo,
no me hace falta ver tu rostro siquiera,
saber que existes, para mi es un consuelo.
 
Para mi es una fortuna conocer a todas las personas que conozco, aún desde lejos.
Siempre os reconoceré, aún con los ojos cerrados, así se reconoce a las flores.
María José.
 
 
 
 
 
 
 


viernes, 17 de enero de 2014

Dudas razonables.

Como habían acordado, los cuatro jóvenes se reunieron en el café "El As de Copas" para recordar los detalles de su plan.
La cafetería a esas horas de la tarde estaba bastante concurrida, pero encontraron una mesa libre al fondo del salón.
-Ya sabemos cada uno de nosotros lo que hemos de hacer, casi está de más repetirlo, pero aún así estemos atentos, nada puede fallar.
-Todo está muy ensayado Fran, no te preocupes, saldrá según lo previsto -dijo Matías en un tono de voz tranquilizadora.
-Bien, sincronicemos los relojes. Los cuatro los pulsaron al mismo tiempo marcando los minutos exactos.
-A las doce de la noche todos en la calle Almirante número doce; tenemos que ser muy discretos, no quiero comentarios con nadie, ya sabéis que hasta las paredes oyen. Esteban y yo llegaremos con la furgoneta y Matías y tú, Ernesto, ya que habéis decidido ir caminando, ser puntuales.
-¡Sí, relájate! -contestó Matías- con esos nervios que tienes capaz eres de estropearlo todo.
-Para nada, estoy bien, pero ya sabéis lo trascendental que es para mí, sobre todo, esta noche.
-No te preocupes Fran-, dijo Esteban, -todo saldrá bien-.

En la mesa colindante un señor escuchaba la conversación del grupo y no le gustó nada lo que acababa de oír.
Hace cosa de dos semanas hubo un atraco a una joyería; no consiguieron llevarse mucho pero los destrozos fueron cuantiosos, además del susto que se llevaron los vecinos.
-Tanta inseguridad nunca se había visto en este barrio, ahora que a estos les va a salír el tiro por la culata- pensó el vecino de mesa mientras se levantaba para dirigirse a la comisaría de policía.

Se presentó ante el agente bastante nervioso y agitado.
-Buenas tardes, acabo de escuchar a cuatro individuos cómo acordaban un atraco para esta noche y vengo a ponerles sobreaviso.
-Cálmese caballero-, le dijo el policía; -tal vez ha interpretado erróneamente lo que ha escuchado.-
-De eso nada- contestó tajantemente el denunciante- he escuchado perfectamente la conversación con todo lujo de detalles; tantos que hasta puedo darles la dirección exacta de dónde van a suceder los hechos, ahora que, si prefieren hacer caso omiso de mi advertencia, allá ustedes.
Sólo espero que no tengan que lamentarlo ni tener que volver otra vez aquí, pero para interponer una demanda contra este cuerpo de seguridad por negligencia.
-Bien caballero-, respondió el agente, -tengo en cuenta su notificación y actuaremos según nuestro criterio. Muchas gracias por su información, es usted un buen ciudadano.
El hombre se marchó mascullando palabras en voz baja.
El comisario se reunió con su equipo para sopesar la información recibida y decidír actuar en consecuencia.
A las doce en punto de la noche, la furgoneta negra aparcaba frente al número doce de la calle Almirante. Fran y Esteban bajaron del vehículo mientras Matías y Ernesto ya los estaban esperando.
Los cuatro jóvenes no se dieron cuenta de nada, pero en cada una de las esquinas circundantes, coches de policía secreta los estaban vigilando con las luces apagadas.
-No quiero ni un sólo movimiento- comunicó el comisario a sus hombres por medio de emisora, -esperaremos a pillarlos in fraganti, además estos tipos no me gustan nada, lo mismo tenía razón el informador.
Fran sacó de la furgoneta unos bultos que fué dando a cada uno de sus compañeros en la mano. Acto seguido, los cuatro se colocaron en semicírculo
y a la voz de ¡Ya! comenzaron:

- ¡Ese lunar que tienes cielito lindo junto a la bocaaa, no se lo des a nadie cielito lindo que a mi me tocaaaa. Ay ay ay ayyy...

La guitarras sonaban de miedo...y una morena guapa se asomó al balcón. 

 

miércoles, 15 de enero de 2014

No nos olvidaremos.

Si en el camino encontramos
desdibujadas hojas de tiempo
que forman un corazón amarillo
dormido en aliento...
Si en la mañana
ya no canta el ave
que, de la mía ,a tu ventana,
nos cambiaba mensajes...
no lloremos,
no pudo ser nuestra historia;
no podemos saltar las olas,
no sabemos volar los cielos...,
pero alcanzamos trocitos de gloria
en besos.
No nos olvidaremos,
corazón de mis latidos...,
un cariño nos pertenece,
 y lo abrazaremos dormido.
Porque un minuto en tu corazón...
 valió una eternidad de sentidos.
 
 
 
 
 
 
 


jueves, 9 de enero de 2014

Caminemos de la mano.


Ven conmigo,
toma y dame tu mano;
cíñete a mi cuerpo venturoso
por tener el roce de tu abrazo.
Comprimiremos para nosotros el cielo
y lo bordaremos de sueños.
Haremos de las estrellas besos,
tan largos,
que detengan el tiempo.
Y serán los latidos de tu corazón
los que impulsen las velas de mi alma,
que a tu lado encuentra calma
porque llenas todo con tu amor.
Tú, que eras un boceto en mi vida,
un deseo, una ilusión,
eres realidad soñada,
la mitad de mi yo encontrada,
el pentagrama para mi canción.
Ven conmigo,
toma y dame tu mano
para eternamente...
amarnos.

viernes, 3 de enero de 2014

Perdonándonos.

Te perdono que me olvides,
que me apartes del camino,
que tu mirada proyectes
a mejor cielo y destino.
 
Perdonarás mis locuras,
mi tozudez de quererte,
este embrión de cariño
que en mi corazón crece y crece.
 
Te perdono los silencios,
y los trastes de ternura,
tus claves de sol sostenidas
sobre adagios de ventura.
 
Perdonarás mis canciones,
las que he escrito para ti,
pero no te perdono que llores
ni que dejes de ser feliz.
 
 


jueves, 2 de enero de 2014

Sin permiso.

Quiero entrar en tu corazón,
quedarme allí la vida o un momento,
respirar tu respiración
y confundirme en tu aliento.
Acurrucarme en el diván de tu pensamiento,
derrumbar los muros de la sensatez,
detener los cuatro vientos
y ser solo los dos, de una vez.
Quiero gritar, romper esquemas,
quiero
entrar en tu corazón,
si me dejas.