viernes, 16 de enero de 2026

A tu bondad.

 De tu grácil silueta nació mi cuerpo

y en tus preciosas manos me acurrucaste,

eran tus finos dedos diez primaveras 

que embellecían todo lo que tocaban.


Hoy estarás cuidando de algún niñito 

de esos que corretean por las alturas.

Eras toda ternura, mi hermosa madre,

vergel de amor rotundo que aún dulcifica.

domingo, 4 de enero de 2026

Contigo y sin mí

 Todo cambió.

La mañana, sin tu cálida sonrisa,

es un lirio que se muestra a medio abrir,

salgo al mundo y me sabe todo a menos,

al marcharte siento el peso de vivir.

Siempre he sido de aferrarme a los recuerdos,

siempre he sido de aferrarme a lo feliz,

como el árbol que no ha de olvidar la savia 

que lo yergue de hoja y rama a la raíz.

Déjame saborear tu esencia

y tu luz que calma mi ansiedad

con su brillo de estrella lejana

refulgente aún apagada ya.