Había una vez
una noche oscura,
vino una mamá
y encendió la luna.
Había una vez
un árbol muy solo
y a su alrededor
brotaron mil hongos.
Había una vez
un perro y un gato
y viniste tú
a darles tu abrazo.
Nunca estamos solos,
siempre hay quien nos cuida
bien desde la tierra
o desde allá arriba.