lunes, 21 de mayo de 2018
jueves, 17 de mayo de 2018
Coplilla de amor
Hay amores que nacen
cortitos como un suspiro
nacen para mirarse
y darse un beso sentío,
luego les cae la noche
y tal como un luserito
se va borrando del cielo
en cuanto el sol ha salío
pero tu amor no es pequeño
es grande como la luna
me canta coplas y nanas
una por una
una por una.
Amores todos los tienen,
grandes chicos y menudos
y el nuestro es como un lacito,
un lacito a doble nudo.
cortitos como un suspiro
nacen para mirarse
y darse un beso sentío,
luego les cae la noche
y tal como un luserito
se va borrando del cielo
en cuanto el sol ha salío
pero tu amor no es pequeño
es grande como la luna
me canta coplas y nanas
una por una
una por una.
Amores todos los tienen,
grandes chicos y menudos
y el nuestro es como un lacito,
un lacito a doble nudo.
sábado, 12 de mayo de 2018
Capturado de la red
.. y Dios pobló la tierra con espinacas, coliflores, brócolis y todo tipo de vegetales, para que el Hombre y la Mujer pudieran alimentarse
y llevar una vida sana.
y llevar una vida sana.
Y Satanás creó McDonald's, y McDonald's creó el Big Mac.
Y Satanás dijo: ¿Lo quieres con patatas y Coca Cola?...
Y Satanás dijo: ¿Lo quieres con patatas y Coca Cola?...
Y el Hombre dijo: Sí y en tamaño grande. Y el Hombre engordó.
Y Dios dijo: 'Haya yogurt'.
Y Satanás creó el chocolate.
Y Dios creó las ensaladas y el aceite de oliva. Y vio que estaba bien.
Y Satanás hizo el helado.
Y Dios dijo: 'Mirad que le he dado a los hombres frutas en abundancia, que les servirán de alimento'.
Y Satanás inventó los huevos con chorizo y la panceta'. Y el Hombre engordó más, y su colesterol malo se fue por las nubes.
Y creó Dios las zapatillas deportivas, y el Hombre decidió correr para perder los kilos de más.
Y Satanás concibió la televisión por satélite, y agregó el mando a distancia y creó las patatitas fritas, los palitos salados, las cortezas y la cerveza.
Y el Hombre llegó a tener las coronarias obstruidas.
Y entonces, Dios creó el cateterismo,la cirugía cardio-vascular y las unidades coronarias.
Y Satanás creó... '' LOS HOSPITALES PRIVADOS ''
Y, ya cansado, dijo Dios:
¡¡ ANDA Y QUE OS DEN POR CULO A TODOS !!....Y entonces creó al PSOE y al PP...Y Dios dijo: ¿puedes superarlo Satanás ?
¡¡ ANDA Y QUE OS DEN POR CULO A TODOS !!....Y entonces creó al PSOE y al PP...Y Dios dijo: ¿puedes superarlo Satanás ?
Y Satanas dijo
¡¡¡PODEMOS!!!
¡¡¡ CIUDADANOS !!!
Capturado de la red.
¡¡¡ CIUDADANOS !!!
Capturado de la red.
viernes, 11 de mayo de 2018
Transición
Mamá era buena pero sobre todo correcta, nunca me faltaba de nada, iba bien vestida, calzaba buenos zapatos, ella tenía obsesión con el calzado, siempre impoluto, correcto, casi ortopédico. Con respecto a la alimentación otro tanto, verduras, frutas, verduras verduras, carne, huevo, pescado. Azúcares los justos, las galletas y el colacao del desayuno, algún caramelo ocasional y chicles sin azúcar. Para con mis estudios era firme, sin agobiarme pero al acecho, reconozco que a veces lo necesitaba. Yo siempre iba con permiso de mamá.
La quería.
La tía Paula era su antónimo, era de las que si no combina rayas con cuadros qué más da, la de la broma espontánea, la de sonrisa abierta y la que me enseñó chulería. Cuando ella hablaba me desinhibía, era polvo de talco en el zapato que aprieta, la bienvenida a la frescura, la que me enseñó a salir del molde y encontrar mi forma. La hermana perfecta de mi madre porque, teniendo su permiso, también tenía permiso de mamá. Me habitaban muy bien aunque no se veían.
La quería.
Llegaron momentos de grandes choques entre las tres, lo percibía cuántos más años iba cumpliendo, cada una tiraba de mi para su lado, mamá se volvió más inflexible conmigo cuando mi anatomía fue cambiando de niña a mujer, llegó a volverse prohibitiva, en tanto yo insegura, pero ahí estaba la tía Paula quitándome miedos, mamá no sabía cómo hacerlo, no la culpo aunque la tía Paula, a veces, sin saberlo, casi de forma homicida me asomaba a balcones sin barandilla.
Un día mamá se fue y la tía Paula dejó de existir, entonces, nací yo.
Este relato es una manera, a mi manera, de exponer la transición que deriva en reafirmación de la personalidad, ese momento de inseguridad al salir a lo desconocido en una determinada edad en busca aquello que por instinto natural se sabe que está ahí, esa manera de rebelarse contra algo querido y seguro pero en el fondo necesitando el apoyo al mismo tiempo de ese permiso imaginario para que aún en el fallo tener apoyo.
Por lo general se nace porque alguien tira de ti, incluso la inercia.
La quería.
La tía Paula era su antónimo, era de las que si no combina rayas con cuadros qué más da, la de la broma espontánea, la de sonrisa abierta y la que me enseñó chulería. Cuando ella hablaba me desinhibía, era polvo de talco en el zapato que aprieta, la bienvenida a la frescura, la que me enseñó a salir del molde y encontrar mi forma. La hermana perfecta de mi madre porque, teniendo su permiso, también tenía permiso de mamá. Me habitaban muy bien aunque no se veían.
La quería.
Llegaron momentos de grandes choques entre las tres, lo percibía cuántos más años iba cumpliendo, cada una tiraba de mi para su lado, mamá se volvió más inflexible conmigo cuando mi anatomía fue cambiando de niña a mujer, llegó a volverse prohibitiva, en tanto yo insegura, pero ahí estaba la tía Paula quitándome miedos, mamá no sabía cómo hacerlo, no la culpo aunque la tía Paula, a veces, sin saberlo, casi de forma homicida me asomaba a balcones sin barandilla.
Un día mamá se fue y la tía Paula dejó de existir, entonces, nací yo.
Este relato es una manera, a mi manera, de exponer la transición que deriva en reafirmación de la personalidad, ese momento de inseguridad al salir a lo desconocido en una determinada edad en busca aquello que por instinto natural se sabe que está ahí, esa manera de rebelarse contra algo querido y seguro pero en el fondo necesitando el apoyo al mismo tiempo de ese permiso imaginario para que aún en el fallo tener apoyo.
Por lo general se nace porque alguien tira de ti, incluso la inercia.
miércoles, 14 de marzo de 2018
Líbrame del amor.
La tristeza se me clava
como una espuela oxidada
daña, duele, amarga, escuece,
me enferma la piel y el alma.
Cómo cierro esa herida
quién me quita esa navaja,
el crujido de mi carne,
el dolor que no se acaba.
Quítame siete tormentos
madre de frente clara
hazme de nuevo en tu vientre
como flor resucitada
pero apártame del cariño
del sentido de nostalgia,
de todas las dulces trampas
que engañan y me desarman.
Del recuerdo que no cesa
de dar portazos en mi alma,
de llorar siempre callada
y tocar la libertad
con las manos atadas.
Librame del amor.
como una espuela oxidada
daña, duele, amarga, escuece,
me enferma la piel y el alma.
Cómo cierro esa herida
quién me quita esa navaja,
el crujido de mi carne,
el dolor que no se acaba.
Quítame siete tormentos
madre de frente clara
hazme de nuevo en tu vientre
como flor resucitada
pero apártame del cariño
del sentido de nostalgia,
de todas las dulces trampas
que engañan y me desarman.
Del recuerdo que no cesa
de dar portazos en mi alma,
de llorar siempre callada
y tocar la libertad
con las manos atadas.
Librame del amor.
lunes, 12 de marzo de 2018
La variación del agua
Al espejo del río
fui a mirarme
agua clara negro pelo
ojos tristes calmo lecho
dulce agua
sueño sereno
y en mi lágrima
tu reflejo.
Corta la noche
sal del silencio
baja hasta el vértice
donde mi aliento
busca su origen
palabra y verso
sé como el agua
de calmo lecho
fondea en mi alma
vuélvete beso.
sábado, 3 de marzo de 2018
martes, 27 de febrero de 2018
Sombresa -sombra y sorpresa-
El día amaneció gris, plomizo, como una fruta inmadura que carece de color pero tratándose de que estábamos en fechas navideñas, y eso es en diciembre, podría decirse que era lo correcto, frío, humedad, escarcha; las lucecitas encendidas en los escaparates acogían muy bien la entrada al establecimiento.
Caminaba por las Ramblas intercalando el paso de la gente, cada cual con su prisa y distracción. El murmullo de las personas y el sonido del tráfico ponían la nota de agitación en aquel ambiente tristón y a lo lejos, una cabeza enfundada en un gorro y dos manos agitándose me marcaron la línea recta, era Bea.
Nos abrazamos como si no hubiera mañana y nos habíamos visto ayer, con su amplia sonrisa pronunció mi nombre, ella es así de alegre, mucho tienes que conocerla para saber si algo no va bien en cambio a mi se me nota de lejos.
Habíamos quedado para conocer a Javier, un chico que, a su vez, conoció en una página de contactos y quería que la acompañara, después, si la cosa iba bien, es decir, si en la presentación física le transmitía buena vibra ya se las arreglaba ella sola pero si no era así yo era la excusa perfecta para quitarse el marrón de encima con el cuento de que la necesitaba, o lo que es lo mismo, yo era el comodín de la jugada. Quedó en que el gorro aquel que llevaba sería el tótem que él divisaría y punto de encuentro y localización porque evidentemente no se veía a nadie más con un gorro de lana verde fosforito y una borla rosa que de grande se le caía por los lados tal que una bola de helado que se derrite. El chico apareció cinco minutos después.
Chupa de cuero marrón, vaqueros Lewis que parecían hechos a propósito para él, jersey de lana, guantes, bufanda, y ese perfume narcotizante... Un bombonazo.
En las presentaciones nos dimos dos besos los tres, charlamos unos minutos sobre el frío del día para romper el hielo y en un pispas mi amiga se deshizo de mi con mucha cortesía. Era lo acordado ya sé pero, joder Bea, si no lo quieres para mí, musité en voz baja.
Volví sobre mis pasos y me fui directa al Carrefour que había en un centro comercial que me pillaba de paso, necesitaba dos tonterías y ya que estaba por allí aprovechaba. Después, a las doce y media tenía cita con el dentista, luego a casa y a esperar la llamada de Bea.
No me llamó.
Por la tarde volví al súper, se me había olvidado cogerle pienso a Bartola, una galápago que tengo y al entrar vi a lo lejos el gorro de Bea, estaba en la cafetería, pensé acercarme para por lo menos decirle que se descubriera la cabeza que ya no era necesario dar la nota pero después lo pensé mejor y seguramente estarían ambos dos todavía en el proceso de conocerse y no eran plan quedar como la amiga plasta, así que pasé de largo.
Iba directa a la sección de comida de animales cuando, frente a los murales del frío, donde están los productos refrigerados me tropecé con una espalda enfundada en una cazadora de cuero marrón, podía haber sido otro, pero el olor seductor de su perfume me aseguró que era él, detuve el paso y a punto estuve de ponerle un dedo en el hombro y decirle, ¡hola Javier! con mi mejor sonrisa pero me contuve, sin embargo me intrigó que no estuviera con Bea en la cafetería ¿qué hacía él allí solo? ¿acaso iba a llevarle un yogur? de repente vi que se guardaba una caja de quesitos en el bolsillo. ¡Uau! me dije ¡no doy crédito!
Me faltó tiempo para mandarle un wasap a Bea.
Bea, ¿qué tal Javier?
Bien, muy bien,
¿Está contigo ahora?
No, estamos en el centro comercial y ha entrado un momento a comprar clinex, estoy en la cafetería.
Ya, contesté.
¿Ya qué?
Que no te lo creas tía, que yo también estoy en el súper y acabo de ver como se mete una caja de quesitos en el bolsillo. Bea ¿quién roba quesitos? ¿no te parece inquietante?
Estás tonta, ¿cómo va a ser eso?
Que sí, que lo acabo de ver.
Insisto, estás tonta, no tiene necesidad de eso, es ingeniero agrónomo y está en activo.
Pues será todo lo ingeniero agrónomo que quieras pero te repito que ese tipo lleva quesitos en el bolsillo, o sea, que no tiene intención de pagar dos euros, que se lleva la vaca puesta.
Tú misma, acabo de descubrirte la primera sombra de Javi, deberías estar atenta con las otras 49.
Me dio rabia no haberle hecho una foto.
Caminaba por las Ramblas intercalando el paso de la gente, cada cual con su prisa y distracción. El murmullo de las personas y el sonido del tráfico ponían la nota de agitación en aquel ambiente tristón y a lo lejos, una cabeza enfundada en un gorro y dos manos agitándose me marcaron la línea recta, era Bea.
Nos abrazamos como si no hubiera mañana y nos habíamos visto ayer, con su amplia sonrisa pronunció mi nombre, ella es así de alegre, mucho tienes que conocerla para saber si algo no va bien en cambio a mi se me nota de lejos.
Habíamos quedado para conocer a Javier, un chico que, a su vez, conoció en una página de contactos y quería que la acompañara, después, si la cosa iba bien, es decir, si en la presentación física le transmitía buena vibra ya se las arreglaba ella sola pero si no era así yo era la excusa perfecta para quitarse el marrón de encima con el cuento de que la necesitaba, o lo que es lo mismo, yo era el comodín de la jugada. Quedó en que el gorro aquel que llevaba sería el tótem que él divisaría y punto de encuentro y localización porque evidentemente no se veía a nadie más con un gorro de lana verde fosforito y una borla rosa que de grande se le caía por los lados tal que una bola de helado que se derrite. El chico apareció cinco minutos después.
Chupa de cuero marrón, vaqueros Lewis que parecían hechos a propósito para él, jersey de lana, guantes, bufanda, y ese perfume narcotizante... Un bombonazo.
En las presentaciones nos dimos dos besos los tres, charlamos unos minutos sobre el frío del día para romper el hielo y en un pispas mi amiga se deshizo de mi con mucha cortesía. Era lo acordado ya sé pero, joder Bea, si no lo quieres para mí, musité en voz baja.
Volví sobre mis pasos y me fui directa al Carrefour que había en un centro comercial que me pillaba de paso, necesitaba dos tonterías y ya que estaba por allí aprovechaba. Después, a las doce y media tenía cita con el dentista, luego a casa y a esperar la llamada de Bea.
No me llamó.
Por la tarde volví al súper, se me había olvidado cogerle pienso a Bartola, una galápago que tengo y al entrar vi a lo lejos el gorro de Bea, estaba en la cafetería, pensé acercarme para por lo menos decirle que se descubriera la cabeza que ya no era necesario dar la nota pero después lo pensé mejor y seguramente estarían ambos dos todavía en el proceso de conocerse y no eran plan quedar como la amiga plasta, así que pasé de largo.
Iba directa a la sección de comida de animales cuando, frente a los murales del frío, donde están los productos refrigerados me tropecé con una espalda enfundada en una cazadora de cuero marrón, podía haber sido otro, pero el olor seductor de su perfume me aseguró que era él, detuve el paso y a punto estuve de ponerle un dedo en el hombro y decirle, ¡hola Javier! con mi mejor sonrisa pero me contuve, sin embargo me intrigó que no estuviera con Bea en la cafetería ¿qué hacía él allí solo? ¿acaso iba a llevarle un yogur? de repente vi que se guardaba una caja de quesitos en el bolsillo. ¡Uau! me dije ¡no doy crédito!
Me faltó tiempo para mandarle un wasap a Bea.
Bea, ¿qué tal Javier?
Bien, muy bien,
¿Está contigo ahora?
No, estamos en el centro comercial y ha entrado un momento a comprar clinex, estoy en la cafetería.
Ya, contesté.
¿Ya qué?
Que no te lo creas tía, que yo también estoy en el súper y acabo de ver como se mete una caja de quesitos en el bolsillo. Bea ¿quién roba quesitos? ¿no te parece inquietante?
Estás tonta, ¿cómo va a ser eso?
Que sí, que lo acabo de ver.
Insisto, estás tonta, no tiene necesidad de eso, es ingeniero agrónomo y está en activo.
Pues será todo lo ingeniero agrónomo que quieras pero te repito que ese tipo lleva quesitos en el bolsillo, o sea, que no tiene intención de pagar dos euros, que se lleva la vaca puesta.
Tú misma, acabo de descubrirte la primera sombra de Javi, deberías estar atenta con las otras 49.
Me dio rabia no haberle hecho una foto.
lunes, 26 de febrero de 2018
domingo, 25 de febrero de 2018
Sin imposiciones
A mi no me digas quién tengo que ser,
a mí déjame reír de lo que yo quiera
déjame que llore con lo que me arruga,
deja que perdone, y que me resienta,
y que me equivoque y empiece de nuevo.
No me guardes turno porque igual no vengo,
no me guardes mesa, donde sea me siento,
no me planifiques, no estoy en el grupo
pero no te olvido, llámame y me apuro.
A veces parece que soy solitaria,
que vivo excluida por derecho y gana
pero soy de amar, sin gritos, callada,
amo con el alma y con la mirada
pero si en los brazos me ponen dos alas
y sé que en el nido ya no dejo nada
entonces mi vuelo arranca glorioso
sin límite y freno, audaz y juicioso.
a mí déjame reír de lo que yo quiera
déjame que llore con lo que me arruga,
deja que perdone, y que me resienta,
y que me equivoque y empiece de nuevo.
No me guardes turno porque igual no vengo,
no me guardes mesa, donde sea me siento,
no me planifiques, no estoy en el grupo
pero no te olvido, llámame y me apuro.
A veces parece que soy solitaria,
que vivo excluida por derecho y gana
pero soy de amar, sin gritos, callada,
amo con el alma y con la mirada
pero si en los brazos me ponen dos alas
y sé que en el nido ya no dejo nada
entonces mi vuelo arranca glorioso
sin límite y freno, audaz y juicioso.
martes, 13 de febrero de 2018
En memoria de Ramón, mi querido abuelo.
Absorta de la realidad me hundo
en un lugar donde no existe el tiempo
y me hago tan pequeña en un segundo
que quepo entre los brazos de mi abuelo.
Sincero aunque tal vez parco en cariños
cuidaba de nosotros con esmero,
tres gorriones, mi hermano, yo y mi primo,
y él un Águila Imperial con tres polluelos.
Aquellas tardes de merienda y juego
quedaron para siempre en mi memoria.
Le hacíamos rabiar, también recuerdo.
Ya forma parte de una tierna historia.
Siempre nos perdonaba aquel revuelo
y en voz baja decía, son mi Gloria.
en un lugar donde no existe el tiempo
y me hago tan pequeña en un segundo
que quepo entre los brazos de mi abuelo.
Sincero aunque tal vez parco en cariños
cuidaba de nosotros con esmero,
tres gorriones, mi hermano, yo y mi primo,
y él un Águila Imperial con tres polluelos.
Aquellas tardes de merienda y juego
quedaron para siempre en mi memoria.
Le hacíamos rabiar, también recuerdo.
Ya forma parte de una tierna historia.
Siempre nos perdonaba aquel revuelo
y en voz baja decía, son mi Gloria.
miércoles, 31 de enero de 2018
martes, 23 de enero de 2018
Frente a frente
Dos amantes callados
se miran, se van mirando
frente a frente, uno a otro
y nunca se dan la mano.
Él le muestra gallardo
sus verdes pinos carrascos
y ella, su falda de hierba
sobre enaguas de alabastro.
Y entre los dos,
un río de amor baja temblando.
Él es el rey de sus sueños,
senderos bordan su capa
y ella reina en sus deseos
bajo una tiara blanca.
Ni tú eres Monte
ni yo Montaña,
como esos dos enamorados
pero así somos tú y yo,
dos amantes condenados
a mirarnos frente a frente
sin poder nunca tocarnos.
se miran, se van mirando
frente a frente, uno a otro
y nunca se dan la mano.
Él le muestra gallardo
sus verdes pinos carrascos
y ella, su falda de hierba
sobre enaguas de alabastro.
Y entre los dos,
un río de amor baja temblando.
Él es el rey de sus sueños,
senderos bordan su capa
y ella reina en sus deseos
bajo una tiara blanca.
Ni tú eres Monte
ni yo Montaña,
como esos dos enamorados
pero así somos tú y yo,
dos amantes condenados
a mirarnos frente a frente
sin poder nunca tocarnos.
Autoprotección.
Su mirada se volvió dura, helada y brillante como una bandeja de acero inoxidable y, por primera vez, empezaba a sentirse bien, todo le resbalaba.
jueves, 18 de enero de 2018
Yo no sé
Yo no sé si me mentías
o decías la verdad
al decir que me querías
por toda la eternidad.
Yo no sé si mentías
o decías la verdad.
Sólo sé que estando muerta
ni me vienes a llorar.
o decías la verdad
al decir que me querías
por toda la eternidad.
Yo no sé si mentías
o decías la verdad.
Sólo sé que estando muerta
ni me vienes a llorar.
jueves, 11 de enero de 2018
miércoles, 6 de diciembre de 2017
Despertares
Primero viene la sonrisa
el coqueteo
la conquista de llevarse
cada uno a su terreno,
aquello de conocernos
para terminar pensándonos
echándonos de menos...
Siempre pasa eso.
Luego llegan los te quiero
y con eso, mal andamos,
compañero,
un corazón creyente
siempre es nuevo
pero si cuaja,
llega el compromiso
la lealtad
y el sacrificio.
Y de ésta manera se entra
en una guerra constante
porque todo en la vida
se lucha,
un puesto,
una actitud,
un amor,
por los hijos se lucha
para que sean árboles rectos
y elijan sus campos y flor.
Pero no te duermas
Creer que la vida está hecha
cuando todo discurre
y ya está,
es tan loco
como pensar que no hay hambre
porque anoche en la cena
te has puesto hasta el gorro.
el coqueteo
la conquista de llevarse
cada uno a su terreno,
aquello de conocernos
para terminar pensándonos
echándonos de menos...
Siempre pasa eso.
Luego llegan los te quiero
y con eso, mal andamos,
compañero,
un corazón creyente
siempre es nuevo
pero si cuaja,
llega el compromiso
la lealtad
y el sacrificio.
Y de ésta manera se entra
en una guerra constante
porque todo en la vida
se lucha,
un puesto,
una actitud,
un amor,
por los hijos se lucha
para que sean árboles rectos
y elijan sus campos y flor.
Pero no te duermas
Creer que la vida está hecha
cuando todo discurre
y ya está,
es tan loco
como pensar que no hay hambre
porque anoche en la cena
te has puesto hasta el gorro.
Futuro imperfecto
Vivía en el presente actual pero él quería más, vivir en el futuro lejano y para ello hizo uso de los avances médicos y científicos que lo consiguen casi todo. Determinó que sus cuarenta años eran la edad ideal y óptima para entrar en ese letargo carente de vida y ser resucitado en la próxima era; poco sentido le veía deteriorarse más en ésta vida puesto que ello le supondría invertir el tiempo útil que necesitaría más tarde y no era cuestión de entrar en el futuro hecho un cascarrio, tenía que disfrutarlo.
Todo fue preparado y llevado a cabo con las máximas garantías de efectividad y viabilidad, no le aplicaron el método de la crionización, con él se dio un paso más novedoso y efectivo, lo envasaron al vacío.
La custodia de aquél paquete fue fácil de conservar, no estaba conectado a ninguna clase de máquina que le aportara una temperatura especial ni habían cables de por medio, ni siquiera había que darle la vuelta de vez en cuando así que lo introdujeron en una especie de arca y ahí quedó quietito a esperar que pasaran los siglos.
Sucedieron muchos hechos importantes y trascendentales en el tiempo, muchos cambios en la humanidad, incluso hubieron extraordinarias variaciones en la fisonomía de la tierra, pero él, ahí quedó, dando tumbos de un lado para otro ajeno a todo, hasta que unos niños lo encontraron por casualidad y abrieron aquel paquete como los niños de ahora abren una bolsa de pipas.
Cuál fue la sorpresa, que ese cuerpo fue tomando volumen. Los niños lo miraban espantados, él miraba con espanto a aquellos niños y a todo cuanto alrededor veía.
Su difícil trance de actualización le duró dos días hasta que comprendió que debía hacer algo y comenzó por enseñarles cómo hacer fuego.
Todo fue preparado y llevado a cabo con las máximas garantías de efectividad y viabilidad, no le aplicaron el método de la crionización, con él se dio un paso más novedoso y efectivo, lo envasaron al vacío.
La custodia de aquél paquete fue fácil de conservar, no estaba conectado a ninguna clase de máquina que le aportara una temperatura especial ni habían cables de por medio, ni siquiera había que darle la vuelta de vez en cuando así que lo introdujeron en una especie de arca y ahí quedó quietito a esperar que pasaran los siglos.
Sucedieron muchos hechos importantes y trascendentales en el tiempo, muchos cambios en la humanidad, incluso hubieron extraordinarias variaciones en la fisonomía de la tierra, pero él, ahí quedó, dando tumbos de un lado para otro ajeno a todo, hasta que unos niños lo encontraron por casualidad y abrieron aquel paquete como los niños de ahora abren una bolsa de pipas.
Cuál fue la sorpresa, que ese cuerpo fue tomando volumen. Los niños lo miraban espantados, él miraba con espanto a aquellos niños y a todo cuanto alrededor veía.
Su difícil trance de actualización le duró dos días hasta que comprendió que debía hacer algo y comenzó por enseñarles cómo hacer fuego.
lunes, 4 de diciembre de 2017
Amor y a veces rival
Amor que vienes en brazos
de la alegría más brava,
que llegas desbaratando
soledades largas,
de pasión escondida
vertida en labios,
de miel en vena
que resta agravios;
presenta también tus armas
¿dónde están escondidas?
dime amor, por qué guardas
espada, puñal y pica.
de la alegría más brava,
que llegas desbaratando
soledades largas,
de pasión escondida
vertida en labios,
de miel en vena
que resta agravios;
presenta también tus armas
¿dónde están escondidas?
dime amor, por qué guardas
espada, puñal y pica.
domingo, 3 de diciembre de 2017
domingo, 19 de noviembre de 2017
Al otro lado de la Luna
Haces que te busque en el silencio
que interprete las palabras que no dices,
haces que despierte de mi sueño
para saber si es verdad que existes.
Quédate a mi lado
quiebra los escudos que te blindan,
duérmete en mis manos,
bebe de la copa que mis labios hoy te brindan
que el tiempo no es muy largo,
que el mundo no es tan grande.
Discúlpame, es que te hablo
sin ganas de olvidarte.
.
sábado, 4 de noviembre de 2017
Ingravidez
Ni recesión ni dilación
ni devoción ni obstinación,
ni comprensión ni solución
ni agitación ni alineación;
ni captación ni anulación
ni ofuscación ni redención;
ni aprobación ni adquisición
ni salvación ni obligación;
es muy simple:
te quiero.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
domingo, 29 de octubre de 2017
Pelusa y yo
Se acerca Halloween y tengo a la araña tricotando a toda pastilla. Que no llegamos Pelusa -le digo- y la otra no creas que se da prisa no, ella va a lo suyo, entre puntada y puntada se pone a comer mosquitos, total, que a este paso me veo en cualquier tienda de disfraces comprando telarañas al por mayor. Pero esas la verdad es que no son buenas, eso no es calidad, las buenas son las de Pelusa, son naturales, no contienen alérgenos, gluten, petróleo ni lactosa, son eco.
Estuve en el campo cogiendo granadas -cuento a grandes rasgos la historia- y las metí en una bolsa del mercadona que guardé en el maletero; como tengo la cabeza que tengo me olvidé de sacarlas y a los tres o cuatro días, cuando caí en la cuenta de que no las había bajado, me fui al coche y cuando abrí el maletero...para qué contar...una telaraña...no hay airbag que tenga tela a desplegarse como aquello ¿es que podía atravesar aquel pedazo de cortina? qué digo cortina ¡telón! ni palante ni patrás y en un rincón me veo a la araña, con las cuatro patas en la boca, castañeteando, con unos temblores la pobre criatura por si le hacía algo...con unos ojos que me miraba, y pensé, ¿qué necesidad tengo de darle con un 38? ninguna. La adopté.
Me la subí a casa a hombros, llevaba ambas manos ocupadas por la bolsa temiendo que se desfondara. Le enseñé la casa y le dije lo que podía usar y lo que no: el balcón sí, la cocina no, la lámpara sí, el baño no, mi habitación no, el pasillo sí. Estuvo de acuerdo en todo, encima de buena es prudente. Me pidió si podía darse un paseo de vez en cuando por la cuerda de tender, dice que le recuerda a su infancia porque en aquel entonces, al ser tan chica, todo lo veía grande y que le recuerda a los hilos que hacía su abuela. La autoricé.
Como es tan honrada me dijo que quería ganarse el sustento y que para ello estaba dispuesta a colaborar con lo que sabe hacer, tejer, y lo primero que hizo -aún me emociona recordarlo- fue tejerme un poncho y si será de buena calidad que hasta repele el agua.
Yo, que también soy honrada, no podía permitir que trabajara sin estar asegurada así que la empadroné y le di de alta e la S.S, qué menos.
Todas las tardes solemos ir a pasear al parque o a la playa pero en la playa me cogió conjuntivitis por culpa de la arena así que vamos menos por allí pero en el parque disfruta como una osa; la dejo que suba a los árboles y así echamos la tarde. Cuando baja ya es de noche, anda en diminutivo, pero está echando unos bíceps y unos gemelos que temo que alguien le meta ideas en la cabeza y la enguisquen para portera de algún garito. Ella dice que no, no sé, en el fondo es tan inocente.
Ahora estamos con lo de Halloween y cuento con que no debo estresarla ni meterle prisa, porque dice que si se pone nerviosa se le hacen nudos y es verdad, pero es que hay cola esperando sus telañaras porque es tan trasto que no se le ha ocurrido otra cosa que meterse en internet y anunciar su artesanía en Ebay, y lo nunca visto, ¡los chinos le hacen pedidos!
Es monstrua.
Estuve en el campo cogiendo granadas -cuento a grandes rasgos la historia- y las metí en una bolsa del mercadona que guardé en el maletero; como tengo la cabeza que tengo me olvidé de sacarlas y a los tres o cuatro días, cuando caí en la cuenta de que no las había bajado, me fui al coche y cuando abrí el maletero...para qué contar...una telaraña...no hay airbag que tenga tela a desplegarse como aquello ¿es que podía atravesar aquel pedazo de cortina? qué digo cortina ¡telón! ni palante ni patrás y en un rincón me veo a la araña, con las cuatro patas en la boca, castañeteando, con unos temblores la pobre criatura por si le hacía algo...con unos ojos que me miraba, y pensé, ¿qué necesidad tengo de darle con un 38? ninguna. La adopté.
Me la subí a casa a hombros, llevaba ambas manos ocupadas por la bolsa temiendo que se desfondara. Le enseñé la casa y le dije lo que podía usar y lo que no: el balcón sí, la cocina no, la lámpara sí, el baño no, mi habitación no, el pasillo sí. Estuvo de acuerdo en todo, encima de buena es prudente. Me pidió si podía darse un paseo de vez en cuando por la cuerda de tender, dice que le recuerda a su infancia porque en aquel entonces, al ser tan chica, todo lo veía grande y que le recuerda a los hilos que hacía su abuela. La autoricé.
Como es tan honrada me dijo que quería ganarse el sustento y que para ello estaba dispuesta a colaborar con lo que sabe hacer, tejer, y lo primero que hizo -aún me emociona recordarlo- fue tejerme un poncho y si será de buena calidad que hasta repele el agua.
Yo, que también soy honrada, no podía permitir que trabajara sin estar asegurada así que la empadroné y le di de alta e la S.S, qué menos.
Todas las tardes solemos ir a pasear al parque o a la playa pero en la playa me cogió conjuntivitis por culpa de la arena así que vamos menos por allí pero en el parque disfruta como una osa; la dejo que suba a los árboles y así echamos la tarde. Cuando baja ya es de noche, anda en diminutivo, pero está echando unos bíceps y unos gemelos que temo que alguien le meta ideas en la cabeza y la enguisquen para portera de algún garito. Ella dice que no, no sé, en el fondo es tan inocente.
Ahora estamos con lo de Halloween y cuento con que no debo estresarla ni meterle prisa, porque dice que si se pone nerviosa se le hacen nudos y es verdad, pero es que hay cola esperando sus telañaras porque es tan trasto que no se le ha ocurrido otra cosa que meterse en internet y anunciar su artesanía en Ebay, y lo nunca visto, ¡los chinos le hacen pedidos!
Es monstrua.
jueves, 21 de septiembre de 2017
En memoria de un cariño
Fuiste el río que me dio vida,
el agua que me refresca,
la palabra que dulcifica
fuiste Luna astro y planeta.
Amor de días felices
y de noches incompletas,
y el cariño que gesta
cada verso que brota
en mi poesía lenta.
lunes, 28 de agosto de 2017
Cinco minutos -Luis Eduardo Aute-
Era la noche como un suave infierno
de diablos borrachos cantando
a la luna de Tepoztlán.
Bajo el sombrero de un árbol de estrellas
brotaban corridos de amores
quemados bajo el volcán.
Cuando llegaste, de pronto una luz
de luna escarlata cayó en catarata
desde una pirámide.
Sobre tu pecho colgaba una cruz
y como un consuelo
arropaba tu duelo
el calor de una clámide.
Y nos dijiste: "permítanme,
voy a quedarme cinco minutos,
cinco minutos, los que me quedan,
y olvido el luto,
cinco minutos,
cinco y no más".
Y esos minutos tomaron tequila,
cantando, riendo, llorando
a la luna de Tepoztlan.
Y los relojes huyeron del tiempo
cuando alguien te dijo: "Señora,
las diosas nunca se van".
Y despertaron al amanecer
perdidos arrojos
en tus negros ojos
heridos por el dolor.
de diablos borrachos cantando
a la luna de Tepoztlán.
Bajo el sombrero de un árbol de estrellas
brotaban corridos de amores
quemados bajo el volcán.
Cuando llegaste, de pronto una luz
de luna escarlata cayó en catarata
desde una pirámide.
Sobre tu pecho colgaba una cruz
y como un consuelo
arropaba tu duelo
el calor de una clámide.
Y nos dijiste: "permítanme,
voy a quedarme cinco minutos,
cinco minutos, los que me quedan,
y olvido el luto,
cinco minutos,
cinco y no más".
Y esos minutos tomaron tequila,
cantando, riendo, llorando
a la luna de Tepoztlan.
Y los relojes huyeron del tiempo
cuando alguien te dijo: "Señora,
las diosas nunca se van".
Y despertaron al amanecer
perdidos arrojos
en tus negros ojos
heridos por el dolor.
martes, 22 de agosto de 2017
Dicen
Dicen que el tiempo deshace
hasta las nubes del cielo
y que a las flores deshoja
y que refrena los vuelos.
Dicen que el tiempo caduca
a esos amores lejanos
que a los ojitos embrujan
y hacen temblar a las manos.
Dicen los sabios del mundo
que el tiempo, todo lo cura,
pero no saben, seguro,
lo que un beso en alma dura.
jueves, 17 de agosto de 2017
Amor en estado puro
Volemos por un instante
cierra los ojos conmigo,
seamos estrellas fugaces
haciendo en el cielo camino.
Olvidemos por unos segundos
la raíz que nos ata a la tierra
seamos dos nuevos Mundos
emergiendo entre polvo de estrellas
El espacio nos presta un momento
para que sólo los dos lo habitemos
y fundidos con el pensamiento
tú y yo uno solo seremos.
No habrán juramentos de Luna
solamente dulces palabras
y la inmensa fortuna
de conectar nuestras almas.
Si no es posible en la tierra
que se unan nuestros dos seres
lo haremos sobre su esfera
donde no imperan las leyes.
Dame la mano y volemos
lejos de todo, del mundo,
que en este momento tenemos
el firmamento desnudo.
viernes, 4 de agosto de 2017
Mediterranía.
He cargado en el barco tantas cosas, soy de recuerdos. Siempre he querido llegar al horizonte y he creído acercarme lo suficiente pero han sido espejismos. No obstante mis ojos se han llevado lunas hermosas, conservo en la bodega caracolas sonoras, y aún no he conseguido quitarme de la piel el sabor de las olas que me han mojado.
Vivir de recuerdos no es bueno, no te dejan avanzar, pero no soy capaz de tirarlos por la borda, lo que hago en esos casos en que siento que faltan fuerzas para avanzar es desplegar la vela mayor que por lo general me da resultado sí, pero a veces parece que algo tira de mi y retrocedo...me es tan difícil no querer, cuando quiero, tanto, como querer por obligación.
Muchas veces pienso que mis padres me hicieron muy tonta, pero qué culpan tendrán ellos de mi forma de ser..., no me explico como después de haber pasado por tantas cosas como las que he pasado aún tengo esa estúpida ternura en el pecho que me hace llorar por cosas tan simples que la gente ni se imagina, menos mal que no se me nota.
Hay dos cosas en mi naturaleza una es que cuando amo no quepo en mi y otra es que cuando me hacen daño me duele tanto que me enrosco y me hago pequeña.
A las personas que quiero las acomodo tan bien dentro de mi corazón que las llevo conmigo a todas partes, por ese lado puedo decir que siempre estoy acompañada aunque no lo sepan.
También soy pirata, bombardeo todo cuanto me parece una injusticia dentro del corto alcance de mis cañones. No soporto la violencia ni cuando se dirige al hombre ni al animal, no soporto los aires de grandeza, no soporto a la gente que manipula en provecho propio.
Y por último y así pasen los años nunca dejaré de ir tras mi sueño y nunca me daré por vencida en cualquiera que sea mi esperanza.
Mediterranía, en un 4 de agosto de 2017
Vivir de recuerdos no es bueno, no te dejan avanzar, pero no soy capaz de tirarlos por la borda, lo que hago en esos casos en que siento que faltan fuerzas para avanzar es desplegar la vela mayor que por lo general me da resultado sí, pero a veces parece que algo tira de mi y retrocedo...me es tan difícil no querer, cuando quiero, tanto, como querer por obligación.
Muchas veces pienso que mis padres me hicieron muy tonta, pero qué culpan tendrán ellos de mi forma de ser..., no me explico como después de haber pasado por tantas cosas como las que he pasado aún tengo esa estúpida ternura en el pecho que me hace llorar por cosas tan simples que la gente ni se imagina, menos mal que no se me nota.
Hay dos cosas en mi naturaleza una es que cuando amo no quepo en mi y otra es que cuando me hacen daño me duele tanto que me enrosco y me hago pequeña.
A las personas que quiero las acomodo tan bien dentro de mi corazón que las llevo conmigo a todas partes, por ese lado puedo decir que siempre estoy acompañada aunque no lo sepan.
También soy pirata, bombardeo todo cuanto me parece una injusticia dentro del corto alcance de mis cañones. No soporto la violencia ni cuando se dirige al hombre ni al animal, no soporto los aires de grandeza, no soporto a la gente que manipula en provecho propio.
Y por último y así pasen los años nunca dejaré de ir tras mi sueño y nunca me daré por vencida en cualquiera que sea mi esperanza.
Mediterranía, en un 4 de agosto de 2017
jueves, 3 de agosto de 2017
Juan Sebastian Elcano
Dedicado a mi tío Eduardo que tantos mares ha surcado en dicho Buque.
Nacido hacia 1476 en Guetaria, al Norte de España, Juan Sebastian Elcano fue un apasionado navegante desde muy joven. Acababa de cumplir los 33 años cuando recién desembarcado en Sevilla conoció a Fernando de Magallanes, un marino portugués que intentaba descubrir una ruta de navegación que llevara hasta la India. Era 1519, el mismo año en que Cortés entraba en la gran Tenochtitlan. Era cuando se daba la expedición entonces de Magallanes con Elcano a bordo.
Desde Sevilla, las embarcaciones descendieron por el río Guadalquivir hasta llegar a su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda. Las embarcaciones cruzaron el Atlántico, rodeando América del Sur por el estrecho que posteriormente fue bautizado como el Estrecho de Magallanes en honor de su descubridor. La larga travesía duró dos años hasta que las naves tocaron tierra en las Islas Marianas y finalmente anclaron en Filipinas.
Para 1521 Magallanes había logrado su cometido, sin embargo, poco después de estar en tierra, un desafortunado encuentro con los nativos de la isla filipina de Mactán hizo que perdiera la vida. Ante la adversidad, Elcano tomó el mando de la expedición y marchó hacia las Islas Molucas, donde llegó a finales de ese mismo 1521. Poco a poco Elcano fue descubriendo el archipiélago encontrando importantes cargamentos de especias, así como muchos contratiempos como portugueses enfurecidos de verlo en su zona; el 6 de septiembre de 1522 Elcano tocaba tierra en el puerto de Sanlúcar de Barrameda, el mismo sitio del que había partido tres años atrás. Llegó a puerto con una sola Nave, La Victoria, y 18 sobrevivientes de los más de 200 que habían partido en la expedición.
A su llegada a España, el emperador Carlos I galardonó a Elcano con un escudo de armas en el que aparece un globo terráqueo con la leyenda: Primus circumdedisti me -El primero que me rodeaste-
Tras su viaje, Elcano había logrado por primera vez dar la vuelta al mundo por lo que se pudo demostrar la redondez de la Tierra aún cuando entre los griegos ya se había hablado de ello e incluso en la Edad Media.
Nadie había hecho un viaje de ida y de vuelta hasta entonces.
Juan Sebastián Elcano 1476-1526.
Nacido hacia 1476 en Guetaria, al Norte de España, Juan Sebastian Elcano fue un apasionado navegante desde muy joven. Acababa de cumplir los 33 años cuando recién desembarcado en Sevilla conoció a Fernando de Magallanes, un marino portugués que intentaba descubrir una ruta de navegación que llevara hasta la India. Era 1519, el mismo año en que Cortés entraba en la gran Tenochtitlan. Era cuando se daba la expedición entonces de Magallanes con Elcano a bordo.
Desde Sevilla, las embarcaciones descendieron por el río Guadalquivir hasta llegar a su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda. Las embarcaciones cruzaron el Atlántico, rodeando América del Sur por el estrecho que posteriormente fue bautizado como el Estrecho de Magallanes en honor de su descubridor. La larga travesía duró dos años hasta que las naves tocaron tierra en las Islas Marianas y finalmente anclaron en Filipinas.
Para 1521 Magallanes había logrado su cometido, sin embargo, poco después de estar en tierra, un desafortunado encuentro con los nativos de la isla filipina de Mactán hizo que perdiera la vida. Ante la adversidad, Elcano tomó el mando de la expedición y marchó hacia las Islas Molucas, donde llegó a finales de ese mismo 1521. Poco a poco Elcano fue descubriendo el archipiélago encontrando importantes cargamentos de especias, así como muchos contratiempos como portugueses enfurecidos de verlo en su zona; el 6 de septiembre de 1522 Elcano tocaba tierra en el puerto de Sanlúcar de Barrameda, el mismo sitio del que había partido tres años atrás. Llegó a puerto con una sola Nave, La Victoria, y 18 sobrevivientes de los más de 200 que habían partido en la expedición.
A su llegada a España, el emperador Carlos I galardonó a Elcano con un escudo de armas en el que aparece un globo terráqueo con la leyenda: Primus circumdedisti me -El primero que me rodeaste-
Tras su viaje, Elcano había logrado por primera vez dar la vuelta al mundo por lo que se pudo demostrar la redondez de la Tierra aún cuando entre los griegos ya se había hablado de ello e incluso en la Edad Media.
Nadie había hecho un viaje de ida y de vuelta hasta entonces.
Juan Sebastián Elcano 1476-1526.
domingo, 23 de julio de 2017
Flotando en mi recuerdo.
Se van...y se lo llevan todo, se llevan su presencia se llevan su ser y estar, su risa, su genio, su ternura y calma, se llevan sus proyectos y tu te quedas aquí, recordandólos, queriéndolos por lo que fueron y por lo que podía haber sido. Nada es igual, es mentira, faltan esas piezas que completaban tu puzle, y se te queda cojo el corazón. Se va llenando con otras, sí, es verdad, pero aquellas ya no están y no habrán dos iguales.Hay momentos de aceptación, qué remedio queda..., pero hay momentos de rebeldía contra...¿quién, contra qué? no lo sabes. Sí, es la vida, la vida y la vida...la ( ... ) vida que nunca termina bien.
lunes, 10 de julio de 2017
Vals triste
Bailábamos sobre los cristales
con los ojos cerrados,
bailábamos sobre cristales
sin hacernos daño
fue al abrir los ojos
cuando nos cortamos
y aún sangra mi herida
porque pisé fuerte,
porque confiaba,
porque no era piel
con lo que pisaba
era con el alma
con lo que bailaba.
.jueves, 6 de julio de 2017
Tus ojos
Si en esta noche tan negra
cayeran estrellas del cielo
no la encenderían tanto
como los ojos que quiero.
Son dos luceros prendidos
que me queman, dos llamas,
dos perlas que se han perdido
entre el color de sus aguas.
Una tormenta es no verlos,
una lucha, una batalla,
una quimera es soñarlos
y no encontrar tu mirada.
cayeran estrellas del cielo
no la encenderían tanto
como los ojos que quiero.
Son dos luceros prendidos
que me queman, dos llamas,
dos perlas que se han perdido
entre el color de sus aguas.
Una tormenta es no verlos,
una lucha, una batalla,
una quimera es soñarlos
y no encontrar tu mirada.
miércoles, 28 de junio de 2017
Simplemente diferencias.
Un león y una tigresa caminaban por la selva cuando se encontraron en un claro de la sabana. Se miraron atentamente, era la primera vez que ambos se tropezaban tan de cerca con ese otro de distinta naturaleza. A ella le impresionó su melena, la fuerza que advertía en sus patas, su vívida mirada; a él, fue la gracia de su piel rayada, la delicadeza de su paso, el color de sus ojos. Podían haber seguido cada cual por su camino pero no lo hicieron, decidieron hacerlo juntos, no era tan loca idea, después de todo no eran tan diferentes, los dos eran grandes felinos, ambos cazaban para comer, dormitaban en las horas de máximo calor, defendían su territorio de la misma manera; no eran tan diferentes y podía ser posible esa unión.
Con el tiempo comenzaron a surgir otras diferencias y no es que aparecieran por arte de magia, estaban ahí desde el primer momento pero no las advirtieron lógicamente porque su atención estaba centrada en otros detalles visuales y que complementaban al otro precisamente porque el otro carecía de ellos.
Pero llegó el momento de la convivencia, el león era mucho más sociable que la tigresa, derivaba en la hembra la tarea de la caza mientras él se enfocada en la protección de la manada y su vigilancia. La tigresa no entendía porqué cuando no encontraba presas para comer no se zambullía en el agua en busca de peces como tantas veces ella había hecho, por qué en el clan de los leones no respetaban el descanso de las hembras embarazadas. Eran diferencias sustanciales pero al mismo tiempo eran diferencias naturales.
Así que llegó el momento en que los dos comprendieron que para estar unidos como pareja no era suficiente la atracción, sino que era necesario que hubiera algo más profundo para que, incluso por encima de sus diferencias ,les recordara por qué habían querido quererse.

Pure Love.
Con el tiempo comenzaron a surgir otras diferencias y no es que aparecieran por arte de magia, estaban ahí desde el primer momento pero no las advirtieron lógicamente porque su atención estaba centrada en otros detalles visuales y que complementaban al otro precisamente porque el otro carecía de ellos.
Pero llegó el momento de la convivencia, el león era mucho más sociable que la tigresa, derivaba en la hembra la tarea de la caza mientras él se enfocada en la protección de la manada y su vigilancia. La tigresa no entendía porqué cuando no encontraba presas para comer no se zambullía en el agua en busca de peces como tantas veces ella había hecho, por qué en el clan de los leones no respetaban el descanso de las hembras embarazadas. Eran diferencias sustanciales pero al mismo tiempo eran diferencias naturales.
Así que llegó el momento en que los dos comprendieron que para estar unidos como pareja no era suficiente la atracción, sino que era necesario que hubiera algo más profundo para que, incluso por encima de sus diferencias ,les recordara por qué habían querido quererse.

Pure Love.
lunes, 12 de junio de 2017
jueves, 1 de junio de 2017
Amor que mueres conmigo
Amor que mueres conmigo
en lo profundo del alma,
quién pudiera, amor,
darte dos alas
que en mi pecho te derramas
como el agüita que corre
cayendo por la cascada.
No desperdicies tu sangre
no te detenga mi calma,
huye amor, deja mi noche
y entra en un pecho de alba.
en lo profundo del alma,
quién pudiera, amor,
darte dos alas
que en mi pecho te derramas
como el agüita que corre
cayendo por la cascada.
No desperdicies tu sangre
no te detenga mi calma,
huye amor, deja mi noche
y entra en un pecho de alba.
miércoles, 24 de mayo de 2017
A ojos de su niño
Teresa Lirio, Teresita,
mujer y madre española
quedó viuda un dos de julio.
Con un niñito ¡y ya sola!
Los claveles de sus ojos
tras la rejas se marchitan,
solo lloran los enojos
de lo mala que es la vida.
El pequeño, entre sus brazos
va creciendo poco a poco,
como un arbolito bajo
de esplendor primoroso.
Ella a veces lo mira
conteniendo el sollozo
porque en él ve a su marido,
su mismo verde de ojos.
La sonrisa va volviendo
a los labios de Teresa,
el niñito está creciendo
con su prístina realeza.
Cumplidos los siete años,
una tarde de febrero
dice el niño así a su madre:
Ha pasado mucho tiempo,
nunca volverá mi padre
porque está en el firmamento
con los astros celestiales
pero tú, mamita guapa,
cuando estamos en el parque
eres rosa soberana
que resalta entre las madres;
hoy hay sol, por la ventana
se oye cantar a las aves
y tú eres Lirio galana,
como decía mi padre.
Se arma el niño con su abrigo
que le cae largo de manga
y saca a su madre del frío
que se ha metido en la casa.
Una vez sito en la calle
la de la Buena Esperanza,
prende a su madre del talle,
-casi no llega ni alcanza-
mas con ojitos risueños,
le canta:
Es hora de que sonrías,
que la vida se te escapa,
yo ya soy hombre, bajito,
como de pequeña talla
pero tu talla es de un ángel
o una virgencita guapa,
padre quisiera, de nuevo,
y yo no verte tan sola,
quiero mamá que te peines
con ondas de caracola
y que pasees por las calles
sin soledad de amapola.
Suelta su mano del talle
y un hombre se acerca a ellos,
revuelve al niño el cabello,
y en las manos de Teresa
pone un ramo de Lirios
blancos como su belleza.
mujer y madre española
quedó viuda un dos de julio.
Con un niñito ¡y ya sola!
Los claveles de sus ojos
tras la rejas se marchitan,
solo lloran los enojos
de lo mala que es la vida.
El pequeño, entre sus brazos
va creciendo poco a poco,
como un arbolito bajo
de esplendor primoroso.
Ella a veces lo mira
conteniendo el sollozo
porque en él ve a su marido,
su mismo verde de ojos.
La sonrisa va volviendo
a los labios de Teresa,
el niñito está creciendo
con su prístina realeza.
Cumplidos los siete años,
una tarde de febrero
dice el niño así a su madre:
Ha pasado mucho tiempo,
nunca volverá mi padre
porque está en el firmamento
con los astros celestiales
pero tú, mamita guapa,
cuando estamos en el parque
eres rosa soberana
que resalta entre las madres;
hoy hay sol, por la ventana
se oye cantar a las aves
y tú eres Lirio galana,
como decía mi padre.
Se arma el niño con su abrigo
que le cae largo de manga
y saca a su madre del frío
que se ha metido en la casa.
Una vez sito en la calle
la de la Buena Esperanza,
prende a su madre del talle,
-casi no llega ni alcanza-
mas con ojitos risueños,
le canta:
Es hora de que sonrías,
que la vida se te escapa,
yo ya soy hombre, bajito,
como de pequeña talla
pero tu talla es de un ángel
o una virgencita guapa,
padre quisiera, de nuevo,
y yo no verte tan sola,
quiero mamá que te peines
con ondas de caracola
y que pasees por las calles
sin soledad de amapola.
Suelta su mano del talle
y un hombre se acerca a ellos,
revuelve al niño el cabello,
y en las manos de Teresa
pone un ramo de Lirios
blancos como su belleza.
domingo, 21 de mayo de 2017
No me acostumbro
No me acostumbro a la paz
ni me acostumbro a la guerra,
al calor, a la ventisca
al fulgor de las estrellas,
al mar rompiendo en las rocas,
al murmullo y la ceguera.
No me acostumbro al silencio
ni a estarme parada y quieta,
no me acostumbro a los años,
a ignorar lo que quisiera,
al amor, al desengaño
ni siquiera a la tristeza.
Sólo tengo por costumbre
creer que la vida es bella,
que detrás de alguna esquina
esperan gratas sorpresas,
que siempre es demasiado pronto
para tenderse a morir
y que si un camino se cierra
por otro se puede seguir.
ni me acostumbro a la guerra,
al calor, a la ventisca
al fulgor de las estrellas,
al mar rompiendo en las rocas,
al murmullo y la ceguera.
No me acostumbro al silencio
ni a estarme parada y quieta,
no me acostumbro a los años,
a ignorar lo que quisiera,
al amor, al desengaño
ni siquiera a la tristeza.
Sólo tengo por costumbre
creer que la vida es bella,
que detrás de alguna esquina
esperan gratas sorpresas,
que siempre es demasiado pronto
para tenderse a morir
y que si un camino se cierra
por otro se puede seguir.
martes, 2 de mayo de 2017
La rosa
Ha crecido la rosa,
capullito entre hojas,
nada envuelve su cara
ya perfuma su aroma,
ya no teme a los vientos
que pudieran quebrarla,
colorea su rostro
de rubor escarlata.
Espinándose el talle
se levanta orgullosa
porque sabe que vale,
de entre todas las manos,
la que es más valerosa.
capullito entre hojas,
nada envuelve su cara
ya perfuma su aroma,
ya no teme a los vientos
que pudieran quebrarla,
colorea su rostro
de rubor escarlata.
Espinándose el talle
se levanta orgullosa
porque sabe que vale,
de entre todas las manos,
la que es más valerosa.
lunes, 24 de abril de 2017
Celebración de la fantasía. -Eduardo Galeano-
Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca de Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.
Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pies de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quien una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaban los que pedían un fantasma o un dragón.
Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío que vive en Lima -dijo.
-Y ¿anda bien? -le pregunté.
-Atrasa un poco -reconoció.
El libro de los abrazos (1989)
Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pies de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quien una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaban los que pedían un fantasma o un dragón.
Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío que vive en Lima -dijo.
-Y ¿anda bien? -le pregunté.
-Atrasa un poco -reconoció.
El libro de los abrazos (1989)
sábado, 22 de abril de 2017
Celos
Yo no sé hasta este momento
lo que es la palabra celos
y he conseguido saber
lo que eso duele por dentro.
Celo es que tu boca cante
mirando para otro lado,
celo es que tus ojitos
no me miren encantados
y celo es que no me quieras
como yo te estoy amando.
Es sentimiento cruel
el cariño baldío
porque nace sin saber
que ha nacido perdío.
Yo quiero mirarme en tus ojos
que te mires en los míos
que me quites este invierno
este mal grande, este frío;
que me des ese calor
que tú llevas escondido
y que en tu mano me lleves
como un clavel encendido.
lo que es la palabra celos
y he conseguido saber
lo que eso duele por dentro.
Celo es que tu boca cante
mirando para otro lado,
celo es que tus ojitos
no me miren encantados
y celo es que no me quieras
como yo te estoy amando.
Es sentimiento cruel
el cariño baldío
porque nace sin saber
que ha nacido perdío.
Yo quiero mirarme en tus ojos
que te mires en los míos
que me quites este invierno
este mal grande, este frío;
que me des ese calor
que tú llevas escondido
y que en tu mano me lleves
como un clavel encendido.
viernes, 14 de abril de 2017
Los besos que no te he dado
Se están muriendo en mi boca
los besos que no te he dado
y mira si son valientes,
si son como toros bravos,
que para alcanzar la muerte
lo están haciendo luchando.
El clavel que hay en la tuya
se los pondré al enterrarlos
porque a la mía, mi niño,
siempre se lo estás negando
y no quiero que se vayan
tristes y desconsolados.
¡A dónde irán sin tu boca?
Eso me estoy preguntando.
Si van al cielo ¡qué gloria!
porque en las noches de luna,
si allá arriba estás mirando,
como no hay frontera alguna
bajarán hasta tus labios.
los besos que no te he dado
y mira si son valientes,
si son como toros bravos,
que para alcanzar la muerte
lo están haciendo luchando.
El clavel que hay en la tuya
se los pondré al enterrarlos
porque a la mía, mi niño,
siempre se lo estás negando
y no quiero que se vayan
tristes y desconsolados.
¡A dónde irán sin tu boca?
Eso me estoy preguntando.
Si van al cielo ¡qué gloria!
porque en las noches de luna,
si allá arriba estás mirando,
como no hay frontera alguna
bajarán hasta tus labios.
martes, 11 de abril de 2017
¡Gracias a la vida!
Gracias a la vida es una hermosa canción y se la dedico a mis hijos Pablo y Laura, el buen amor de mi vida, y doy gracias a la vida por ellos porque ha sido el mejor regalo que he recibido de ella y porque hoy me invade un sentimiento grande y ancho de agradecimiento y alegría por lo que tengo a mi lado, ni quiero ni puedo perdír más, todo lo contrario, siempre tengo que agradecer.
Gracias a la vida que me hado tanto.
Me dio dos luceros que cuando los abro
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado.
Y en las multitudes la mujer -mi madre- que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro.
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados,
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos.
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro al bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me hado tanto.
Me dio dos luceros que cuando los abro
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado.
Y en las multitudes la mujer -mi madre- que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro.
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados,
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos.
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro al bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.
miércoles, 5 de abril de 2017
Cuando cae la noche
Cuando cae la noche
barre con invisible velo la luz
y deja los sueños al descubierto.
Duerme, mi vida,
que en un lecho de algodón
rielan los besos
se apresuran los alientos,
se descompone la ausencia
y funden los cuerpos.
No es sólo quererte despierta,
ya te amo en sueños.
Duerme, mi vida,
sueña sin prisa
que yo estoy sujeta
al ancla de tu sonrisa.
barre con invisible velo la luz
y deja los sueños al descubierto.
Duerme, mi vida,
que en un lecho de algodón
rielan los besos
se apresuran los alientos,
se descompone la ausencia
y funden los cuerpos.
No es sólo quererte despierta,
ya te amo en sueños.
Duerme, mi vida,
sueña sin prisa
que yo estoy sujeta
al ancla de tu sonrisa.
domingo, 2 de abril de 2017
Tengo en el corazón
Qué tengo en el corazón
que está llamándote a gritos
qué tengo, por Dios dímelo,
que muero y a la vez resucito.
Tengo heridas y desvelos
y una alegría que cura,
tengo sueños, anhelos,
carámbanos de ternura;
una lucha interminable
de pensamientos opuestos
que te cierran y te abren
los bracitos de mi puerto.
Qué tengo en el corazón
que sólo sabe nombrarte
y en cada suspiro dice
debo olvidarte.
Llévate, llévatelo
y úsalo como bandera
que en él va bordado tu nombre
y está ondeando en mis venas.
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