viernes, 1 de agosto de 2014

Cruzando el Meridiano

 
He cruzado el Meridiano de su ausencia
- aventura de mi loco corazón-
y las tardes en que ansiaba su presencia
y las noches que añoraba su calor.
Veinte grados Norte, cinco a Oeste,
una hora, tres minutos y a babor
van mis naves acercándose a su frente,
dos le llevan mi cariño, y mi amor, un Galeón.
Me aventuran fuertes vientos y corrientes,
mas, superado he la Galerna y un Tifón,
la mar en calma y un solsticio de verano
 para cruzar la línea imaginaria de su amor.
 
Mediterranía, en un uno de agosto del año 2014 del Señor.
 
 
 
 
 
 

miércoles, 30 de julio de 2014

De sustos también vive el hombre.

Manolo, que ya son dos años largos los que está en el paro, recibe una carta, la abre y comienza a leerla en silencio. Su mujer que está planchando a su lado lo mira muy callada, espera que le diga algo sobre el asunto pero el hombre no articula palabra, en cambio, comienza a cambiarle el color de la cara. La mujer muy asustada le dice:
-Manuel, hijo, di algo, ¿qué ocurre?¿qué dice la carta? Manuel, te estás poniendo colorado, Manuel, habla, qué pálido te has puesto ahora...
¿Ahora? -dice el hombre- Ahora, María, ¡lo que me voy es bajo tierra!
-¿Qué estás diciendo de bajo tierra? qué mal fario por favor...
-Que sí María, que me mandan bajo tierra, como te lo digo... ¡Que voy a trabajar en el metro!

martes, 29 de julio de 2014

Acordes

 I
 
Y si en vez de un cielo entero te pidiera
la mitad de ese cariño que te sobra,
¿me lo darías?
No me digas no, no me lo digas,
que yo ya te he entregado de mis horas,
todos los días.
 
 
 

 II
 
Si me partes el corazón,
lo daré por perdío,
para qué lo quiero entero,
si entero lo llevaba
y de nada me ha servío.





 
 
III
 
Qué ojitos traes en esta noche,
parecen tristes,
acércate a mi corazón, escucha un poco,
verás que no anda corto de tristeza,
pero resiste.
 

 
 
 
Música de Sabicas, Punta y tacón.
 
 




 


 




domingo, 27 de julio de 2014

Mi pueblo canta Habaneras

Mi pueblo canta Habaneras
vibra en las noches de julio,
y la Luna se asoma, morena,
a entonar su preludio.

 Todo parece que escucha,
la sal, en la brisa se acerca,
los barcos detienen su ruta,
les sigue el compás las palmeras.

Y una masa de voces
 va tocando a las puertas
como el sereno que en la noche
lleva paz a tu cancela.

Mi pueblo canta Habaneras
las canta con sentimiento,
de Cuba son las primeras
que se trajo el marinero
en el laúd, que es su barco,
y el corazón, su sirena.

Se trajo amor de contrabando,
sacó del mar la Habanera
y está cantando
nostalgia, amor, ventura y pena.



lunes, 21 de julio de 2014

Beso tu lágrima

Serpentea tu dulzura
en aretes de nostalgia,
quieres callarla y no puedes,
encerrarla, y se te escapa.
Cada lágrima que viertes
no desemboca en la nada,
no te parezcan tristes,
hay alguien que las abraza;
que la lágrima más triste,
las más tristemente amarga
es aquella que se vierte
por alguien que no nos ama
y las tuyas, se disuelven
en contacto con mi alma.
 

sábado, 12 de julio de 2014

Un ramito de versos

De trovas y versos quisiera entregarte
un ramo de letras de aroma a poesía,
mi pluma impregnada en la tinta granate
pondrá en la cuartilla su esencia y la mía.

Quisiera inspirarme con forma y manera
en mil cosas bellas y allí convocarte
en odas al agua, al cielo y estrellas,
mas, mi corta letra no llega a ese arte.

Por eso te entrego estos doce versos
que en su corto espacio giran por mi mente,
si tu los aceptas, quedará converso
poema en aroma, que bese tu frente.

jueves, 10 de julio de 2014

Y te miro

Y yo, que miro de frente
lo que encuentro en mi camino,
te he de mirar diferente,
que no se note el cariño;
tu eres clavel de otra aurora,
la religión de otro templo,
y yo solamente la autora
de lo que siento por dentro.
Y te miro, sí, distinto,
te miro disimulando,
sin que te des cuenta, niño,
de cómo te estoy mirando.

martes, 8 de julio de 2014

Doble o nada

Mi novio fue siempre un tipo raro lo reconozco, su rareza estaba en la ambigüedad de sus palabras; hay quien la tiene en el vestir, en los gustos, qué se yo, la suya estaba en que todo lo que decía tenía doble sentido. A mi aquello me hacía gracia hasta que me decanté por uno de los sentidos de sus frases y, poco a poco, fui viéndolo todo claro, distinto, al fin y al cabo siempre me dio dos opciones. Una semana antes de marcharse de viaje tuvimos una pequeña conversación, pero fue en el aeropuerto cuando...

La semana antes de la que hablo fuimos al cine a ver una película romántica y al salir -la banda sonora aún me acompañaba- le pregunté con ojos golositos:
¿Y tu reina quién es?  Me contesta: Leticia.
¿Te parezco bonita? Y me dice: Eres poseedora de una belleza rara.
Después guardé silencio, pero una vez en el coche camino a casa recordé parte de un poema de Pablo Neruda que dice: Me gusta cuando callas..., y le pregunto ¿cómo te gusto más, cuando hablo, cuando callo...? Y apostilla: Cuando duermes.

...al despedirnos, lo vi todo claro. Hasta me pareció el momento y el lugar apropiado para decirle las palabras que le dije a posteriori de las suyas. El caso es que le pregunté ¿me echarás de menos? y él me dijo: Lejos más te quiero; le rebatí entonces con un "tanta paz lleves como descanso dejas".
Y no volvimos a vernos más.






domingo, 6 de julio de 2014

Por culpa de la calor.

Cribando verdades hallábame bajo la sombra de una higuera, a tal cuestión me llevó una idea de lo que dicen ser reflexionar ¿que en reflexionando se encuentra la verdad?, vámosla a buscar, le dije a mi consciencia y las dos pusímonos en tarea.
Verdad es que la lágrima es la expresión más sublime del sentimiento en la carne, acaso la más penosa, aunque bien se llora de emoción o de risa..., mas, lloro por un estornudo, verdad es que lo están haciendo estos ojos que leen lo que escribo, ora por el polvillo que desta tierra se ha levantado, ora por el sacudir del viento a la capa verde que lleva puesta el árbol. ¿Acaso las lágrimas que están fluyendo son excelsas en sentimiento? Hallo la respuesta en un attchis de convencimiento,  engaño es que ella sea exclusivamente propiedad del sentimiento.
Y la criba comienzo.
Es verdad que los lazos de sangre unen cual líquido indisoluble; verdad sería si no tuviera constancia de que un tal Don Olvido disolvió ese líquido que en las venas de su hijo depositó a cambio de una mozuela, que no quería mocos si no eran propios. Verdad es que teniendo nada en común la soga con el pozal, juntos bajan a por agua.
Mentira es que el dinero da la felicidad, lo creería a pies juntillas si no fuera porque, aún el preso, sin tener gasto ni exceso, necesita los dineros en comprar la libertad y que todo trámite o sello, toda cosa institucional, todo agujero o remiendo presto a aguja y dedal, zurce bien el dinero, sin éste no queda igual.
Es verdad que el gobernante tiene responsabilidad de a buen puerto llevar la nave y a sus grumetes cuidar, de que progrese un pactado dónde no firma la vanidad, por tanto, ¿qué misterio hará que mengüe de las arcas, la mitad? La mentira siempre encuentra en la verdad un buen disfraz.
Y yo hallé no buen lugar bajo el ato de la higuera dándome a reflexionar, pues sabiendo que son higos los frutos de la mozuela, el primer fruto que da dícese que son brevas, y es verdad.
No hagan caso vuesas mercedes desta fantástica criba, tanto se mueve la verdad como haciéndolo va la mentira; habiéndome echado en la sombra y sin movimiento alguno, el sol ya en mi espalda se inclina.




viernes, 4 de julio de 2014

Lluevan letras.

Una nube se avecina y apunta directamente sobre las cabezas de la gente, comienza a llover. Primeramente es una fina lluvia de letras la que cae, instantes después lo hacen palabras; seguidamente,  frases, y la lluvia se vuelve cada vez más y más densa hasta convertirse en textos. 
Y la gente ahí, mojándose.
 Sus cabezas quedan empapadas de literatura, y tanta humedad en el cerebro, consigue que crezca su mundo interior.

lunes, 30 de junio de 2014

Contradicción

Y me dijo, al sentir mi pecho ardiendo,
la voz serena de una corazonada:
No lo mires, sigue andando, ya no ha tiempo,
no te vayas a sentir enamorada.
 
Y yo, que soy más que razón contradicción,
no le hice caso ni a quién bien quiso salvarme,
y lo miré, y lo escuché, así que entró en mi corazón.
Y el hecho ahora es que no puedo olvidarle.
 
¡Si yo pudiera dar la vuelta al corazón!
¡Si yo pudiera de esos ojos hoy salvarme!
escucharía nuevamente a la razón
y con más fuerza ¡volvería a enamorarme!.

domingo, 29 de junio de 2014

Sueña

El arte de soñar no está sujeto
a ningún tratado ni convenio.
 
Sueña el niño, sueña el rey,
sueña el poeta,
sueña el ángel con un alma
que lo quiera.
Sueña el barco y el viento
con la vela;
sueña la flor, el hilo
y la cometa.
El mendigo, el luchador,
sueña el asceta;
sueña la media luna
ser completa.
Y todo, todo, todo se construye
si lo sueñas.
Pregúntale a la catedral
¿soñó la piedra?
 
 

miércoles, 25 de junio de 2014

Maternidad

La mujer lleva, en su cesto
de las flores, la más blanca,
la que no han tocado dedos
ni ha sido jamás cortada.
Ahí la cultiva, fragante,
envuelta en agua ondulada,
delicadamente cautiva,
maternalmente guardada.
En tanto, la Luna le avanza
tres trimestres gloriosos
nueve meses de esperanza,
tiempo en que abrir los ojos
su florecilla temprana.
La mujer lleva a la rosa, al Jacinto,
lleva a la dalia, lleva al clavel,
lleva un nenúfar en su cestillo
al que, la Luz, troca pétalo en piel.





lunes, 23 de junio de 2014

A Marianela, en memoria de Benito Pérez Galdós.

 
¿Quién te dijo, niña hermosa,
que no vales para nada?
No supieron mirarte,
no todo el mundo ve el alma,
como no vemos el aire
ni a los duendes ni a las hadas,
ni a la Virgencita hermosa
que a ti te cantaba nanas.
 
Marianela, quien te supo
en su imaginación perlada,
te construyó fea y chica,
huerfanita y desgraciada,
para demostrarle al mundo
que la belleza es un ancla
-el cuerpo sólo es la nave-
y en la tempestad te amarra
para que el mar no te arrastre.
 
Esa eres tú y tus palabras,
entre dos conchas, la perla,
entre las minas, el oro,
entre la flores, la tierra,
de Pablo, luz en sus ojos.
 
Mas no supieron mirarte,
sólo un hombre lo vio todo,
Benito Pérez Galdós
sacó tu belleza del lodo
aunque de harapos vistieras,
aunque descalza soñaras,
aunque un mendrugo de pan
en tus manitas llevaras.
 
Benito Pérez Galdós, Las Palmas de Gran Canarias 1843 - Madrid 1920.
Su obra es una joya de incalculable valor para la historia y la literatura y un hito en las letras españolas.
 
 


sábado, 14 de junio de 2014

Lo que no puedo olvidar

Hoy me olvidaré de ti,
olvidaré las manos que hicieron temblar
con caricias de seda mi piel,
la boca que me alimentó
con dulces besos de miel.
Olvidaré tu risa y la mía,
cómplices en tantos momentos,
invasoras de alegrías
destructoras de lamentos;
pero lo que no puedo olvidar
son tus verdes ojos de olivo,
ni tus deliciosas palabras
susurrantes en mi oído,
ni las noches de pasión,
ni los días de locura.
Me quedan décimas de amor,
cicatrices de ternura.




martes, 10 de junio de 2014

Amor egoísta.

 
De mi jardín ha volado
un hermoso ruiseñor,
él me traía cantares
de los campos en flor,
del agua del río me hablaba,
me explicaba su temblor,
del líquido rumor que el viento
va extendiendo bajo el sol.
 
Él me pintaba colores
con el trino de su voz,
él despertaba las flores
que duermen en mi balcón.
En mi jardín ya no canta
aquel hermoso ruiseñor,
¿dónde posará sus alas?
¿a quién dará su calor?
 
Mi jardín está triste,
tan triste está como yo,
desde que se ha marchado
no ha nacido una flor.
 
Mas, quedaré a la espera
del retorno de ese amor,
y que un manto de primavera
nos cubra de nuevo a los dos,
 era, sentirlo a mi vera,
todos los campos en flor.
 
Es egoísta mi espera
es altruista el cantor.
 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 7 de junio de 2014

Sueños y Sombras

Hay sueños que se sueñan para ser realidad,
son los sueños que despiertan, de mañana y claridad.
Hay sueños que han nacido para en las noches soñar,
y te despiertan el alma y allí viven, nada más.

Él es mi sueño soñado, en mis sueños, claridad,
y no quiero despertarlo para hacerlo realidad,
porque en los sueños, no hay sombras,
y hay tantas al despertar.

jueves, 5 de junio de 2014

La Hija del Ganges




La niña era inocente,
como todos los niños son,
la niña iba creciendo
junto al Ganges, bajo el sol.
Aprendió de las historias
que madre y padre enseñó,
pero quiso aprender en su vida
algo más que tradición;
y fue al colegio,
y estudió,
se le abrió el Mundo entre libros,
cultura y educación,
- quiso acompañarla la suerte
en su determinación -
Pero, siempre hay mentes canallas,
hombres sin corazón
a quien no purifica el agua,
ni los símbolos, ni un Dios,
y la mano asesina
de ese "macho" sin corazón
le arrebató la alegría,
la inocencia, la ilusión,
le arrebató la vida
en la cruel violación
de su cuerpo y del respeto
que se debe a una mujer,
a una niña, a una madre,
a una hermana, a un Ser,
que el mayor de los delitos
que pudo cometer
fue... salir a la calle
nacida MUJER.

Y vuelven a llorar las madres
y los hombres buenos también,
baja llorando el Ganges,
el Mundo entero lo ve.


¡NO a estas terribles injusticias!

 

domingo, 1 de junio de 2014

Carta del Mar.

Ya estoy mayor, antigua a los ojos del poeta, pero no estoy hecha para morir. No os dais cuenta, pero soy la eterna madre.
De mi seno comenzó la vida, lo habéis ido sabiendo poquito a poco a través de los estudios de los científicos, pero yo he sabido siempre mi verdad: Soy generadora de vida. Os he dejado recuerdos y señales intrínsecas, memorias de Mar en vuestro cuerpo, entre ellas resalto que nacéis entre aguas, que sudáis y lloráis mi esencia de sal.
Yo también lloro porque me habéis enfermado, contaminado, expoliado...sin ser conscientes, -o sí- de que ese daño que me hacéis regresa a vosotros mismos, soy ola que vuelve a la orilla.
Tengo millones y millones de hijos, no sois el hijo predilecto, debéis saberlo, tampoco os comportáis como tal; en mi seno albergo infinidad de vida que gracias a estar fuera de vuestros ojos vive en armonía.
Os sirvo de camino, os dejo recolectar mis cosechas, que disfrutéis de los íntimos momentos que tan amorosamente comparto con la Luna y el Sol...reconoced qué mal pagada alcanzo a sentirme cuando, a cambio, me usáis como vertedero, cloaca, cuando navegáis sobre mis venas con buques tóxicos sin la mínima seguridad, sabiendo cuán impredecible es mi carácter ¿no sabéis que soy aliada de los Vientos?
Qué poco tenéis en cuenta la frágil línea entre la vida y la muerte.
Algunos me odian porque me he llevado muchas vidas inocentes, no hacedlo, no me odiéis, respetadme, no soy humana, por mis arterias no corren sentimientos como los vuestros, es cierto que nadie se lleva a vuestros hijos como yo, pero también es cierto que nadie os entrega a sus hijos como yo, que nadie desea más que yo ser la que siempre he sido, por vuestro bien, y sudo, sudo por luchar contra vuestros fantasmas (toda aquella parte de lo que fabricáis, tan nociva, que se os escapa de las manos, o no sabéis qué hacer con ella) y lo hago con tanta exasperación que los eternos hielos de los Polos se derriten, me fallan las fuerzas.  El día que me rinda, no moriré, soy la eterna madre os lo he dicho, pero en mi derrota me derramaré de manera que ya no habrá vuelta atrás para contenerme, y entonces, haré lo que después de todo más me duele, quitarle la tierra a quien tanto luchó por salir a la superficie...no os acordáis..., hace tanto ya de aquello.
"Si se muere el Mar, morirá el Poema"
Verso de una Habanera.

Mares y Océanos, en un 1 de Junio del año 2014. 

sábado, 31 de mayo de 2014

Aprovechando cualidades y otros micros.

Aprovechando cualidades.

Tenía uno de los brazos más largo de lo normal, y le dio por hacerse carterista.

Antítesis.

¡Abogamos por la Paz!
-Dijo el representante, dueño y director de una de las más importantes fábricas de armas.

Eximido.

¿Por qué elegiste éste cometido?
-Siempre fue algo instintivo, algo con lo que luchaba por miedo, porque sabía perfectamente cual podía ser mi final; pero descubrí que de ésta manera, quedaría impune de mis delitos.
Contestó el verdugo.

Hay que saber subir.

¡Hey chaval! ¡tienes que probar esto, verás que subidón!
Lo probó y subió, pero esa escalera conducía a la horca.

Transformación.

Mi cama estaba situada frente a la ventana, desde allí veía a los niños volar sus cometas en la calle. A pesar de ser un chico joven, tenía la salud de cristal.
No recuerdo un día en que disfrutara como ellos, por eso no lo echaba de menos, pero sí los envidiaba.
Un día caí en un profundo sueño y desperté con otra sensación: ¡Ya no hay ventanas!, sí el verde de los profundos valles, la grandeza de la montaña y vivo la libertad absoluta de planear en la corrientes de aire.
Soy otro: rey, centinela, soldado del aire.
¡Soy halcón!



lunes, 26 de mayo de 2014

El Amor Te Convierte -Gloria Fuertes-

El amor te convierte en rosal
y en el pecho te nace
esa espina robusta como un clavo
donde el demonio cuelga su uniforme.
 
Al tocar lo que amas te quemas los dedos,
y sigues, sigues, sigues hasta abrasarte todo;
después,
ya en pie de nuevo,
tu cuerpo es otra cosa,
...es la estatua de un héroe muerto en algo,
al que no se le ven las cicatrices.


domingo, 25 de mayo de 2014

De cuentos y leyendas

 
De cuentos y leyendas abro un libro
que enseña cuán distintos son los seres,
a mi manera en estas letras yo lo escribo,
si a bien quisieran verlo sus mercedes.
 
Un príncipe de la lejana China
buscaba la nobleza para esposa,
quería compartir su trono y vida
con una muchachita decorosa.
A su convocatoria iban llegando
las más bellas mujeres orientales,
y por saludo, sonrisas le van dando,
resueltas en lánguidos modales.
El príncipe, para elegir esposa,
entrega una semilla a cada una,
la flor nacida de ellas más hermosa
dará a la jardinera Miel de Luna.
Pasado un tiempo vuelven a palacio
con diferentes flores, todas bellas,
iris magentas, rojos, verdes y topacios,
presentan en sus manos de doncellas.
Mas una sola, sólo una de entre todas,
no muestra más que tierra en el macillo,
no hay flor, ni tallo, ni unas hojas,
ni un triste brote que derrame un sólo brillo.
El príncipe ya tiene la respuesta
de quién merece compartir su vida,
no busca otra belleza más honesta
que la honradez de esa niñita china.
De todas las simientes repartidas,
él bien sabía que no saldría fruto,
estériles se dieron las semillas,
y así nació la Flor de su futuro.
 
María José Q. Pérez
                         En Torrevieja, a 25 de Mayo de 2014
 
 
 

Cuando manda el corazón

Mi corazón, quisiera, tener guerrero,
un alma incandescente, sin compañero,
vestir una armadura de frío acero,
la frente decidida y el pulso fiero.
Volar sobre las cumbres de mi tristeza,
mirarlas desde lejos, con entereza
y que mis lágrimas fluyeran con la dureza
de aquel que no sintió jamás terneza.
Y quisiera olvidarte,
quererte menos;
pero en cada intento suicida
de echarte fuera,
más se aferra mi vida
a ésta alambrada
de miel y espinas,
de amor y llagas.
 
 
 
 

sábado, 17 de mayo de 2014

Nuestra estrella



A los dos, una noche,
nos besó la misma estrella;
lejos yo de tu camino
lejos tú de mi vereda
pero a los dos, yo te juro,
nos acarició una Dea.

Ni tú ni yo cuenta nos dimos
en ese preciso momento,
pero era ya lo sabía,
sabía que nuestro encuentro
tarde o temprano sería.

Después el mar nos habló
con su lenguaje secreto,
lo comprendimos los dos
se lo contamos al viento
y el viento nos ayudó
acercándonos los alientos.

El campo se estremeció,
florecieron los almendros,
bajaron llenos los ríos,
se enamoraron los ciervos,
bailaron las mariposas
y las flores, en corrillos;
todo se sorprendió
ante dos desconocidos
a los que una estrella besó
sin habérselo pedido.

La estrella, feliz nos mira,
porque nos hemos hallado,
en su centro te lleva a ti
y a mí me lleva a tu lado.



viernes, 16 de mayo de 2014

En un lenguaje extraño

 
Si entendieras el susurro de las olas,
si supieras el lenguaje de las algas,
si escucharas el rumor de caracolas
sabrías quién te nombra.
Si sintieras el temblor del trigo sarraceno,
el frío de la sombra de una nube en la pradera,
si supieras cuánto amor cabe en un pecho nazareno
sabrías quién te nombra.
Ellos son a quiénes yo confieso mis secretos,
ellos son los que me guardan las palabras,
que nombrarte a media voz desde tan lejos,
me sabe a poco, y callar el corazón sirve de nada.
Es por eso mi pacto con las olas,
nubes, algas, con el trigo,
con el mar, con caracolas...,
su lenguaje es portador de mi delirio.



miércoles, 14 de mayo de 2014

Romance de aquel hijo que no tuve contigo. Rafael de León.



Hubiera podido ser
hermoso como un Jacinto
con tus ojos y tu boca
y tu piel color de trigo,
pero con un corazón
grande y loco como el mío.
Hubiera podido ir,
las tardes de los domingos,
de mi mano y de la tuya,
con su traje de marino,
luciendo un ancla en el brazo
y en la gorra un nombre antiguo.
Hubiera salido a ti
en lo dulce y en lo vivo,
en lo abierto de la risa
y en lo claro del instinto,
y a mi...tal vez que saliera
en lo triste y en lo lirico,
y en esta torpe manera
de verlo todo distinto.
¡Ay, qué cuarto con juguetes,
amor, hubiera tenido!
Tres caballos, dos espadas,
un carro verde de pino,
un tren con cuatro estaciones,
un barco, un pájaro, un nido,
y cien soldados de plomo,
de plata y oro vestidos.
¡Ay, qué cuarto con juguetes,
amor, hubiera tenido!
¿Te acuerdas de aquella tarde,
bajo el verde de los pinos,
que me dijiste: -¡Qué gloria
cuando tengamos un hijo!?
Y temblaba tu cintura
como un palomo cautivo,
y nueve lunas de sombra
brillaban en tu delirio.
Yo te escuchaba, distante,
entre mis versos perdido,
pero sentí por la espalda
correr un escalofrío...
Y repetí como un eco:
"¡Cuando tengamos un hijo!..."
Tú, entre sueños, ya cantabas
nanas de sierra y tomillo,
e ibas lavando pañales
por las orillas de un río.
Yo, arquitecto de ilusiones
levantaba un equilibrio
una torre de esperanzas
con un balcón de suspiros.
¡Ay, qué gloria, amor, qué gloria
cuando tengamos un hijo!
En tu cómoda de cedro
nuestro ajuar se quedó frío,
entre azucena y manzana,
entre romero y membrillo.
¡Qué pálidos los encajes,
qué sin gracia los vestidos,
qué sin olor los pañuelos,
y qué sin sangre el cariño!
Tu velo blanco de novia,
por tu olvido y por mi olvido,
fue un camino de Santiago,
doloroso y amarillo.
Tú te has casado con otro,
yo con otra hice lo mismo;
juramentos y palabras
están secos y marchitos
en un antiguo almanaque
sin sábados ni domingos.
Ahora bajas al paseo,
rodeada de tus hijos,
dando el brazo a...la levita
que se pone tu marido.
Te llaman doña Manuela,
llevas guantes y abanico,
y tres papadas te cortan
en la garganta el suspiro.
Nos saludamos de lejos
como dos desconocidos;
tu marido sube y baja
la chistera; yo me inclino,
y tú sonríes sin gana
de un modo triste y ridículo.
Pero yo no me doy cuenta
de que hemos envejecido,
porque te sigo queriendo
igual o más que al principio.
Y te veo como entonces,
con tu cintura de lirio,
un jazmín entre los dientes,
de color como el del trigo
y aquella voz que decía:
"¡Cuando tengamos un hijo...!"
Y en esas tardes de lluvia,
cuando mueves los bolillos,
y yo paso por tu calle
con mi pena y con mi libro
dices, temblando, entre dientes,
arropada en los visillos:
"¡Ay, si yo con ese hombre
hubiera tenido un hijo!"










domingo, 11 de mayo de 2014

Temporeros

 
Temporeros  de racimos,
de cepas vivas de uva,
nómadas que viajáis al rumbo
de la cosecha madura.
Allá donde la viña espera
os acerca la voluntad,
donde la tierra os llama
hacéis de ella el hogar.
Temporeros de olivares
que a fuerza de varear desnudan
del árbol de hoja perenne
la negra o verde aceituna.
Temporeros a contratiempo
del cereal dorado,
con el reloj del esfuerzo
la tierra vais recortando.
Temporero ¡que el alba asoma!
¡ya está despuntando el día!
en pié estará tu persona
frutalmente decidida.

martes, 6 de mayo de 2014

Adiós del Cid a su familia

El Cantar del Mío Cid es un poema que narra las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, personaje histórico que vivió en el siglo XI, pertenece al llamado Mester de Juglaría. Se desconoce el autor o autores del Cantar. Probablemente se compuso entre la mitad del siglo XII y principios del siglo XIII.

El Cid es desterrado por el rey Alfonso VI a causa de una falsa acusación. Separado de su familia, emprende varias empresas militares unas veces a favor de los musulmanes y, otras, en contra. Este prestigio que gana con las sucesivas victorias culmina con la conquista de Valencia. El Cid consigue que el rey le permita recuperar a su mujer y a sus hijas, a quienes casa con los condes de Carrión. Los condes maltratan a sus esposas para vengarse así del desprecio que su propia cobardía despierta en los vasallos del Cid. El rey Alfonso VI castigará a los malvados y reconocerá la valía del Cid, cuyas hijas se casarán de nuevo, esta vez con los infantes de Aragón y Navarra.

Adiós del Cid a su familia
   [...] Las dos manos alargó el de la barba bellida
y cogió con sus dos brazos con amor a sus dos hijas:
las acercó al corazón, porque mucho las quería.
Con lágrimas en los ojos muy fuertemente suspira:
"¡Oh doña Jimena, esposa tan honrada y tan cumplida,
a vos os quise, mujer, igual como al alma mía!
Ya veis que preciso es el separarnos en vida;
yo he de partir, mientras vos os quedaréis en Castilla.
¡Plegue a Dios, y así también le plegue a Santa María,
que yo case por mis manos, algún día, a nuestras hijas,
y que para tal ventura gozar se alarguen mis días,
y vos, mi mujer honrada, por mí habéis de ser servida!".
   [...] La oración, una vez hecha, la misa acabada está;
salieron todos del templo, prepáranse a cabalgar.
El Cid a doña Jimena un abrazo le fue a dar
y doña Jimena al Cid la mano le va a besar,
con lágrimas en los ojos, que sólo saben llorar.
Y él a las niñas, con pena, tornábalas a mirar:
"Al Señor os encomiendo, al Padre espiritual;
nos separamos, ¡quién sabe si nos podremos juntar!"
Lloraban todos los ojos, nunca se vio llanto igual;
como la uña de la carne separándose así van.




Monasterio de San Pedro de Cardeña -Burgos- a cuyo abad encomendó el Cid a su esposa e hijas cuando partió para el destierro.

Todo este texto lo he recogido de un libro de literatura, la fotografía del buscador de imágenes; cada cosa lo suyo.
María José.



lunes, 5 de mayo de 2014

Carta de Don Ignacio.


Carta de Don Ignacio:

No me extenderé en retórica que tiempo ya no me queda, me apresuro a descartar, en carta de puño y letra, las dudas de mi frialdad como han dicho de mi tantas lenguas.

Nunca me vieron llorar, ni en la gloria ni en la pena, mas los soldados, sabrán, lloran a las  estrellas.

Que no conocí mujer más que a madre y hermana, que poco saben de mí los que hablan a mis espaldas; tuve una rosa temprana, veintitrés años de edad, cinco espinas, cinco dagas, cuatro en el corazón y una quedose en mi alma.

Que no quiso darme el destino, dado mi ingrato talante, hijos varios ni sobrinos, cuán engañados están los que ingenian mi camino, mujeres no me quisieron, pero quisieron mis hijos.

Que sólo he de verme en la vida, por no integrarme en tertulias, apoyando payasadas y suscribiendo injurias; privado me vi de amigos mas librado de intereses, mi estribillo mi estrategia: tanta Paz des en tu camino, como el descanso que dejes.

Y ahora, por concluír, que prisas lleva la muerte, os he descubierto un secreto: la vida de este poniente,. Recojed todas mis cosas, que ahora vendréis a verme, con lágrimas en los ojos cual rifa para esta suerte: un gato de porcelana, el arpa de mi antepasado, mi noble escudo de armas y mis trajes empolvados; ya sé que es puro teatro y que ha de ganar quien más vierte agua por Don Ignacio.
Ya no hay secretos, así es, la vida de un solitario.
 
 

 

domingo, 4 de mayo de 2014

A mi madre.



Hoy, primer domingo de mayo, se celebra el día de la Madre. Quiero dedicarle a mi madre por escrito mi cariño, pero sólo le he dado dos besazos junto ¡con felicidades mami!, después le he puesto el vídeo de Manolo Escobar en el que le canta a su madre María del Carmen, y nosotras dos le hemos hecho el acompañamiento,  a ella le gusta y a mi también. Así que como esa canción es igualita a lo que siento yo por mi madre y a mi no me iba a salir nunca esa manera tan bonita de escribírselo, con el permiso de ese gran artista, en paz descanse, se la dedico a mi Salvadora.
También hoy hace once años que mi padre ya no está presente, se fue con su mamá, aquel cuatro de mayo también fue un primer domingo de mayo, sé que aquel día volvió a los brazos de su madre.
Gracias a los dos por darme la vida.

Yo quisiera decirle a gente
lo que mi alma siente cuando pienso en ti,
un amor que te besa la frente,
dulce y sonriente, contenta y feliz.
Madrecita Salvadora
en mi corazón
se me vuelve tu querer cante y campero,
y cantando te digo cuanto te quiero
por bendita de mi vida y mi ilusión.
Un altar llevo en mi pecho ardiente
a la madre que me dio a mi el ser,
a esa mujer tan buena y valiente
de inmaculada frente, ceñida de laurel.
Madrecita Salvadora,
hoy te canto esta bella canción,
con ella te brindo mi cariño
y lo mismo que cuando era niña,
en mis labios, pongo el corazón.
De rocío se llenan las flores
que en la noche bella beben sin cesar
y mi alma se llena de amores
cuando pienso en ella y empiezo a cantar,
y la copla, hecha golondrina,
se pone a volar
y en llegando hacia mi madre se reclina
en sus brazos de azucena y clavellina,
es mi alma la que se pone a soñar.
Un altar llevo en mi pecho ardiente,
a la madre, que me dio a mi el ser,
a esa mujer tan buena y valiente
de inmaculada frente
ceñida de laurel.
Madrecita Salvadora,
hoy te canto este bella canción,
con ella te brindo mi cariño
y lo mismo que cuando era niña,
en mis labios, pongo el corazón,
con ella te brindo mi cariño
y lo mismo que cuando era niña,
en mis labios, pongo el corazón.




domingo, 27 de abril de 2014

Y qué bonito es que existas.

Quise construir mi ideal, que trajinera, y para ello me subí a la montaña y recogí el agua fresca que brotaba de un manantial. Anduve recogiendo semillas de personalidad, algodón de un algodonar, ramitas de olivo, todo lo que para mí son símbolos. Después me fui al océano, de allí me llevé caracolas, caballitos y estrellas de mar, hasta cargué con un rayo de sol. De la noche sustraje calma, un cuadrante de silencio y hasta un planeta travieso. Ya, teniendo todos los ingredientes, mi imaginación se puso a trabajar y levantó un hombre bueno, firme y responsable, cariñoso, sincero, consecuente y tierno, ¡pero ah de mis inventos!, -que listura María-, resulta que ese hombre no lo he inventado, ya existía, sólo que, aún no lo había encontrado.
 Que bonito es que existas.

viernes, 25 de abril de 2014

El último beso `^Romance^

Cuando dijiste, sí, quiero,
aquella mañana clara
mi mundo se estremeció
quebrándome la esperanza.
Mi sonrisa era una muestra
de la palabra derrota,
me enterraste el corazón
dándole la vida al de otra.
Ya me había imaginado
un trigal sin amapolas,
sólo los dos, tú la espiga,
yo la tierra que te adora,
un hogar, cama, una cuna
un palomar con palomas,
y por las noches la luna
encendiendo nuestras bocas.
Yo me hubiera hecho un vestido
a medida de tus manos,
con un escote de rosas
y en su cintura dos nardos
para que muy lentamente
tu me lo fueras quitando.
En esta noche de bodas
los dos os iréis besando
como besabas mi boca
bajo el olivo callado.
¿Recuerdas cuantos deseos
en sus ramitas colgábamos?
Cuánto amor lanzado al viento,
¿por qué él lo ofreció a los páramos?
Yacen muy fríos los besos
que allí nos íbamos dando.
Hoy os bendice el incienso,
y las flores y los salmos,
y al repicar las campanas
dentro de mi todo es llanto.
En vuestro altar pido al cielo
este amor me sea olvidado
y remonte pronto el vuelo
mi sentimiento dañado,
y por ti, porque aún te quiero,
sé felizmente casado.


martes, 22 de abril de 2014

El camello cojo -Gloria Fuertes-


El camello se pinchó
Con un cardo en el camino
Y el mecánico Melchor
Le dio vino.

Baltasar fue a repostar
Más allá del quinto pino....
E intranquilo el gran Melchor
Consultaba su "Longinos".

-¡No llegamos,
no llegamos
y el Santo Parto ha venido!

-son las doce y tres minutos
y tres reyes se han perdido-.

El camello cojeando
Más medio muerto que vivo
Va espeluchando su felpa
Entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar,
Melchor le dijo al oído:
-Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
Al camello le dio hipo.
¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un hombre
a un Niño recién nacido.

-No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.

A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos
mientras el camello echado,
le hace cosquillas al Niño.

lunes, 21 de abril de 2014

Sin barreras

De los tres signos que descubro en la mañana
toditos ellos me traen al pensamiento
tu voz callada, la que escucho si me hablas,
por más camino que separe nuestras casas.
De la alborada el primer rayo son tus ojos,
que se abren a la par que mis pestañas
y llega el aire donde azahares se levantan,
después tu mar, acercándose a mi playa.
Ya los tres juntos se me agitan en el pecho
despertando tu dulce nombre entre mis labios,
yo lo pronuncio, y así se te llevo todo el día
caminando entre el hacer, y mi melancolía.



jueves, 17 de abril de 2014

El tiempo es el ganador.

El tiempo va marcando su inexorable huella,
el paso se hace corto y la ilusión pequeña,
el cáliz de los sueños comulga con la espera
y callan las palabras, mientras el labio tiembla.

El tiempo posiciona la flor sobre el almendro,
el agua sobre el cauce, la estrella en firmamento,
el ancla sobre el fondo, el polvo sobre el viento
y todo se recoge, incluso el sentimiento.

El tiempo va marcando, lo va marcando todo,
el cuerpo, los cabellos, las manos y los ojos,
mas va dejando huellas, como este amor tan loco,
que doy por bien hallado si me quisiste un poco.

sábado, 12 de abril de 2014

De un billete a esta parte.


Ahorré dinero como un cuentagotas, centavo a centavo hasta que me dio para el billete de avión y para apañármelas al menos durante unas semanas en aquel país, después la me las arreglaría, de momento mi idea era irme de aquí.

Llegué al país y entré por la puerta grande, por la que decía llegadas, con mis cuatro cosas en la maleta de mano y mi visado de turista en el bolsillo del pantalón.

Lo primero que me impresionó fue la cantidad de gente, el tráfico, los altos edificios, la prisa de los transeúntes, luego, cuando me iba fijando más en los pequeños detalles, era la belleza un tanto pálida de las mujeres, lo arreglados que iban los hombres, yo me miraba los zapatos, estaban limpios, y lo más estupendo de todo, era que hablábamos el mismo idioma, por supuesto que eso me facilitaría mucho las cosas.

En la capital no anduve más de dos semanas, encontré habitación en una pensión muy bien apañada acorde con lo que costaba la noche. Tenía las sábanas limpias, un cuarto de aseo en el pasillo, y si quería, aunque no entraba en el precio acordado, podía desayunar en un pequeño bar que había en la planta baja, por dos euros daban café con leche y tostadas o un par de madalenas. Solo un domingo bajé.

Entre tanto, aprendí a desplazarme en metro, lo que a pié alcanzaba no daba para mis propósitos que eran encontrar un trabajo. Estuve casi a punto de colocarme en una panadería, en el obrador, pero el dueño al final se echó para atrás. Así pues me sumergí en la locura subterránea de vagones y estaciones, de las cuales me costaba menos ir que volver a la pensión. Me cansé de estar allí y el bolsillo empezó a pasarlo peor que yo en cuanto a la delgadez monetaria.

Cogí un autobús y me largué a la costa.

Allí me impresionó el olor del mar, incluso antes de que la vista se alegrara de aquel azul intenso ya lo hacía mi pituitaria, Para mi, que soy hombre de secano, aquella brisa un tanto salada y empalagosa me hacía pensar que en esta latitud las cosas me iban a ir mejor. Que tanta sal daría sed y no hay mejor remedio para eso que un bar a la orilla de la playa, ya me vi de camarero.

El autobús se detuvo en la estación sobre la una y media del medio día. Bajé sin nadie que me esperara, a qué cuento iba a ser. Pero de lejos vi un chico que me recordó mucho a mi hermano y me entró la nostalgia.

Me compré un bocadillo de queso para ahuyentarla y una cerveza para disolverla, funcionó.

La cartera temblaba ya aquellas alturas, mes y medio entre una cosa y otra y de laborar, de momento, naranjas de la china. La pensión tuve que sustituirla por una caja de cartón. Sus medidas se adaptaban perfectamente a mi ser, no soy grande, es una ventaja, no soy fornido, otra.

Y la suerte me tocó dos veces, dos días nada más habitando aquel chalet y encontré trabajo. De camarero, toma, en lo que yo quería.

Era en un bar de poca monta, mucho a orilla de la playa y todo lo que quieras, pero el jefe tenía un pico de mala uva, vamos que si se pincha con él se envenena. Un día, no sé ni como ni porqué, me vio meterme en mi chalet a dormir, y al día siguiente me lo soltó. Le dije que estaba esperando la paga y que ya tenía apalabrada una habitación en un hostal.

Esa noche no dormí en el chalet, abrí un coche que estaba aparcado seis o siete días sin tocar delante de mi propiedad y me acomodé en el asiento de atrás, por fin un colchón. Pero sucedió que a media noche moscas, un tipo abrió la cerradura de delante, se sentó e intentó arrancarlo y una tipa se presentó dando voces, yo estaba entre dos sueños y me dieron un susto de muerte. La mujer llegó a la calle mucho antes que los pantalones, camisas y zapatos que lanzó desde el cuarto piso por la ventana. Una vez allí, la mujer le dijo de todo menos bonito, cogió una garrafa de gasolina, roció el coche y sacó un mechero. El hombre salió del coche, yo salí del coche. Al momento, polis, bomberos y mucha gente

se presentaron in situ. Yo me largué con viento fresco a otra parte.

Al día siguiente mi jefe comentó lo del suceso nocturno, que si un ladrón, que si una moza valiente, mentiras, era un suceso de cuernos y asunto resuelto, pero no lo dije.

El jefe tenía fiebre ese día, me adelantó unos billetes del sueldo para el hostal, los cogí, los conté, y pensé: con suerte, me da para la habitación sin tele.

El de la barra me propuso compartir piso con él, era un tipo calmoso, le costaba trabajo hablar, y andaba que parecía a cámara lenta, lo tenía contratado por ser su sobrino, a buenas lo iba a tener allí si no era por compromiso. Pensé que al menos no me daría la lata ni sustos nocturnos así que acepté. Pero me salió gato por liebre, no daba sustos ni te ponía de los nervios por parlanchín ni esas cosas, pero era demasiado flojo y la casa andaba patas arriba de trastos y enredos, me dio grima , tanto más prefería la austeridad de mi chalet. No permanecí en aquel antro más que una semana.

Cambié de piso, de trabajo, de amigos y hasta de playa.

Me fui al centro.

Mi visado caducó, ya era ilegal, pero yo me sentía igual, sin encontrar el lugar dónde poner el huevo, con el bolsillo flojo, el estómago rechistando y la nostalgia picándome el pecho.

Por las noches me acuerdo de mi madre, allí quedó, resuelta en lágrimas cuando despegué, es entonces que una niebla se me cruza por delante y me da por pensar en volver, luego se desvanece y me digo que es pronto aún, que con treinta años todavía puedo dar más de sí, coñe, que no he atravesado miles de kilómetros, escapado de la pira, ni he sido un regalo de navidad sin papel decorativo para que tres meses y medio después volver con las orejas gachas. Esto promete, y así me voy dando ánimos. Con eso y con qué no tengo pasta para regresar, y a nado, va a ser que no me apetece, sigo en mis trece de echar para adelante.

Hoy he leído un anuncio en una revista de tirada gratuita, dice que se necesita peón de albañil, voy a probar a ver que pasa.

Nada, nos presentamos 60 tipos para una pala, un legón y una hormigonera, demasiadas manos para tan pocas herramientas. Me he vuelto por donde he venido, pero, lo que son las cosas, me he tropezado con una antigua clienta del bar de la playa y me ha dicho que hace tiempo que no me ve por allí, si es que ya no trabajo en el bar. Le dije que estoy en el paro, y me ha dado una dirección para que vaya, que de seguro tengo un puesto de jardinero. Los ojos me hacían chirivitas.

Ahora estoy de jardinero en una urbanización de jubilados ingleses, les cuido el césped, podo los rosales, quito la hojas caídas de la piscina, se trata de cinco casitas adosadas unas otras, tomo el té de las cinco y les enseño a ratos a hablar español, me los llevo de cervezas de cuando en cuando, ellos me invitan a sus barbacoas bajas en grasa.

Los fines de semana echo unas horas en el bar de la playa, el sobrino del jefe se despidió porque dice que su tío lo explotaba ahora estoy bien, he alquilado un estudio y hasta tengo novia, es una chica de mi país que lleva viviendo aquí doce años, es la que me ha ayudado a resolver el trajín de los papeles, permisos de residencia y hasta estoy pensando en jurar bandera para tener doble nacionalidad.

Mi madre me manda en Navidad paquetes con calcetines y calzoncillos, y yo le envío cada vez que puedo algo de dinero, cuando, céntimo a céntimo, como un cuentagotas reúna dinero suficiente para el billete de avión, me marcho a mi país a hacerle una visita y comérmela a besos.

Después volveré, voy a ser papá.



miércoles, 9 de abril de 2014

Así empezó todo.

Yo me crié en un pueblo de la sierra. Tuve la suerte de que mi casa no está ni muy arriba ni muy abajo, sino justo en el lugar en dónde las piernas se agobian y piden descanso. No me imagino a mi madre tirando del carricoche conmigo dentro cuesta arriba y abajo, eso si que debía ser un verdadero peligro. Lo primero en lo que se fijaron al escoger aquel vagón es que tuviera unos buenos frenos, mi padre me lo ha recordado muchas veces. Lo mejor, era la vista panorámica de todo el valle, siempre he pensado que estábamos a un paso menos del cielo, lo malo, que nunca pude disfrutar de los charcos, allí el agua corría, no se estancaba, eso, y la de balones que perdíamos, cualquiera tenía ganas de ir a recogerlos. Aquellas decisiones a dedo conllevaron múltiples y variadas riñas entre los chavales miembros de la pandilla, así se disolvió aquel equipo que, hoy día, si hubiésemos sido menos vagos y más sacrificados, lo mismo estaríamos fichados por el Real Madrid, quién sabe, éramos buenos.
Tonino tenía un chute fabuloso, pero era comodón como él sólo, ahí comenzó la semilla de la discordia, siempre mandaba a Fernando a por los balones perdidos y claro, un día se dio cuenta del aprovechamiento que nos traíamos con él y nos abandonó, se pasó al bando de las gradas. Hoy es ciclista profesional, de esos que corren en los Tour, ves, si aún nos los tiene que agradecer y todo, menudas cachas le salieron con tanta ida y venida.
Los domingos por la mañana nos subíamos al tupido pinar que corona la sierra, allí éramos exploradores de nidos. Nos empinábamos a los árboles a ver los huevos, pero sin tocarlos, mi abuelo nos sentenció con aquello de que cuando los tocas, o al pajarillo propio cuando se deshace del cascarón, la madre lo aborrece y no lo incuba y termina muriendo de hambre o de frío, así que aquello era una investigación  exclusivamente ocular. Lo que sí cogíamos eran lagartijas, escarabajos, piedras raras, y una vez hasta nos infectamos con la procesionaria que son unos gusanos que caminan en fila india, en procesión uno detrás de otro y tienen unos pelillos que se te clavan en la piel y te la inflaman, que te dejan como un pan de pueblo con tomate vamos. Aquel día saturamos las urgencias del centro médico, salimos los cinco con una dosis de Urbasón en sangre que picaba como cien avispas.
Luego pasó lo que tiene que pasar: el tiempo.
Julio y Agustín que son hermanos terminaron siendo policías, Agus municipal y el menor guarda forestal, le ofrecieron una plaza en Jaén, concretamente en Cazorla y allí anda, cuando tenemos ocasión vamos a visitarlo, aquello revienta de lo verde que es. Fernando ya he dicho que es ciclista profesional, "el piernas" le llamamos. Tonino se bajó al valle, a las tierras del abuelo que pasaron al padre y ahora las lleva él, como está mandado; exporta naranjas y limones, patatas y hasta cría pollos y pavos que luego vende, es un fenómeno. Y yo, tanta piedra y tanto monte me han llevado bajo tierra, soy espeleólogo y me encargo, junto con un equipo humano de órdago, de que los que se pierden en las cuevas o por los montes de Dios, se queden sólo a un pasito de haber encontrado el lugar del que irás y no volverás, mis amigos me llaman "el linterna".
Y así es como empezó todo.

lunes, 7 de abril de 2014

Qué poco parece.

 
Qué poco parece lo que nos damos:
Besos mudos,
abrazos huérfanos,
-cariños varios-
Pero es que yo no necesito mucho:
setenta latidos por minuto
con catorce respiraciones,
y quererte con ese impulso.


martes, 1 de abril de 2014

Fuegos cruzados.









Hubo algo en tu mirada,
es metralla.
Que penetró en mi corazón,
lance a cañón.
Diste al blanco en la diana,
ahí es nada.
Y así empieza la batalla de este amor.

He cargado con exceso,
este beso.
Que te lanzo sin temor,
ni reflexión.
Y es tan fuerte este disparo,
asegurado.
Que un abrazo, ha de ser tu rendición.

Aún estás en pie de guerra,
me demuestras.
No te rindes, bravucón,
sin ton ni son.
Contraatacas con caricias,
mis delicias.
Y tus dedos desarman mi armazón.

Esta guerra es silenciosa,
misteriosa..
Tú me amas y yo muero por amarte,
esto es arte.
Y los dos, cual dos cruzados
enfrentados,
¡Hoy lucimos nuestro Amor como estandarte!.