Nació un niño en la cárcel,
allí su primer balbuceo,
sin cometer dolo alguno
y este niño, ya es reo.
Está enjaulada su infancia,
preso, su biberón,
mientras los pájaros lanzan
libres, sus trinos al sol.
La inocencia de sus alas
extenderá, sin razón,
entre metros de alambrada
de un patio de dos por dos.
Allí, sus primeras palabras,
allí, sus dientes de arroz,
sabrá que el día es mañana
por un rayito de sol.
Sabrá de la noche oscura,
tan pronto sabrá del dolor...
¿quién lleva a una criatura
a una negra habitación?
Ha nacido un niño preso,
la inocencia está entre rejas...,
este mundo es inconexo,
¿qué le espera al niño fuera?.





