miércoles, 20 de junio de 2018

De melones -Capítulo V- de María José

-Vaya día más movido- dice Julia al entrar en el apartamento, lanzar el bolso sobre la silla más cercana y dejarse caer en el sofá. 
-¿Crees que de haberlo pedido nos hubieran dado anestesia para llevar "Quiquín"?
-Seguramente no, pero la anestesia te la voy a dar yo, ven aquí nenúfar mía que te voy a hacer la respiración asistida.
Fundido en negro.
Cae la noche, Julia se despierta y no encuentra a Enrique a su lado, extrañada lo busca por todo el apartamento pero no está en ninguna parte.
Sale al balcón que da a la playa y se asoma por si se le ha ocurrido bajar a dar un paseo. Entre una polvareda de arena ve algo dando saltos,vueltas y revolcones, agarra los prismáticos y ¿qué es lo que ve? a Enrique intentando aprender capoeira.
Así que ni corta ni perezosa se pone una minifalda de volantes, el top del bikini, busca en youtube una buena samba, conecta sus auriculares al dispositivo móvil y comienza a ejercitar las caderas bailando sobre las puntas de los pies.
Veremos quién de los dos llega al martes más preparado...ye ye ye Magalenha...
Al día siguiente vuelven a la playa, casi el mismo ritual que al principio, excepto que la voz que se escucha vendiendo algo, a lo lejos, es, melocotones, traigo melocotones de secano, los mejores, dulces como la miel.
Ambos se miran y un pensamiento en común que no dicen pero se sobreentiende queda dando vueltas por sus mentes: aún no hemos terminado con los melones como para meternos en melocotones ¡ni se te ocurra!

Se escucha el ruido de un motor, una avioneta surca el cielo con un cartel en la cola que indica:
"Los Coco Locos" martes 22:00 Ps de la playa y Pub Cocktel Melón.
Y una voz a través de supermegafonía dice:
¡Holis Quiquíín, Juliaa! Yujuuuu aquí arriba ehhh aquí aquí!! ¡Os espero!
-Qué ojo tiene la tía, nos ha visto- y Enrique la saluda agitando la gorra con la mano.

De melones -Capítulo IV- de Oncina

La pareja apenas se ha dirigido la palabra durante el trayecto, cuando llegan al Hospital "Ponte Bien" el ambiente está más mal que bien. Enrique se pregunta que clase de drogas darán para poner a los enfermos.

Al subir a la primera planta un grito les sorprende: — ¡Holiiii! — la chica de la playa les saluda efusivamente — Encantada, gracias por vuestra ayuda, me llamo Jennyfer Carola, pero me podéis llamar Jenny, que amables sois por ayudarme sin conocerme de nada, menos mal que pasábais por allí, fíjate tú, dos médicos en ese preciso momento, vaya suerte... — Jenny es como una locutora de radio, no calla, casi no les da tiempo a presentarse y ya está otra vez con la retahíla
— Qué susto me lleve, al final no fue una carabela de esas, ha sido solo una irritación superficial, mirad —. Y enseña el escote con total despreocupación. Enrique no sabe donde mirar, no está el horno para bollos y menos para melones.

Julia sale al paso, 
— ya veo, ya — eso con un poco de antiinflamatorio se cura — . Jenny sigue a lo suyo, su verborrea no tiene fin — Dos meses de trabajo como socorrista me costaron, un sueldo cada una, si las pierdo vaya disgusto más grande, me las dejaron muy bien; bonitas y redonditas, una 95 me puse, no es que estuvieran mal antes, pero un capricho es un capricho — . — Tengo unas ganas de enseñárselas a mi novio... — .
Enrique ya está mareado, se ha quedado con las ganas de señalar lo caro que está el kilo de melón, pero no le ha dado tiempo para meter sus tonterías en la conversación.
— Ah, qué bien, tienes novio, ¿quieres que te llevemos con él?  pregunta Julia intentando librarse de la incómoda situación que sería ver sus melones por décimocuarta vez .— Ay, hoy no está, pero llega mañana con su grupo de capoira, se llama Gersinho y lo conocí hace unos meses en Ipanema, me picó una araña extraña en el pecho derecho y se prestó a ayudarme, no sé porque siempre me pican bichos raros cuando tomo el sol. Asociación Coco Loco se llaman, os invito a su espectáculo que es mañana a las 10 de la noche. Ya veréis que divertido, bailan samba y capoira, y se ponen unos tanguillas muy graciosos.

Julia y Enrique se miran atónitos, no salen de su asombro.
Mientras Jenny sigue a lo suyo — Yo creo que le gustarán, ¿Qué opináis? ¿No serán demasiado grandes?
— No creo 
— . Titubea Enrique.— Qué majo eres Quiquín —. Sonríe y saca de su bolso dos entradas. — Tomad, si queréis ir un poco antes nos tomamos algo en el pub y os presento a Gersinho, hacen unos cócteles magníficos.— Vamos, tenemos que marchar, Quiquín — . Julia se mofa del nuevo apelativo de su novio — Mañana iremos a ver a tu amigo, hasta mañana, Jenny.— Hasta mañana — Jenny reparte dos besos sonoros a cada uno.

Ya solos vuelven a su apartamento disfrutando del silencio. Aunque Enrique está mosca con la aparición en escena de los brasileños.
Julia echa un vistazo a las invitaciones.

martes, 22:00 h,
Ps/ de la playa.
Pub "Cocktail Melón" 




De melones- Capítulo III- de Maria José

Enrique y Julia regresan al apartamento después de la agitada mañanita playera, caminan los dos en silencio, ninguno se atreve a decir esta boca es mía, Julia por el reconcome que tiene por haberle dicho a la chica que le quedan 24 horas de vida y Enrique por habérsele ocurrido, sabiendo que Julia es mucha Julia,  manipular piel que está fuera de su jurisdicción, pero caramba, le había picado de verdad una medusa que si no era una carabela sería una jarbeta pero una medusa era.
-Venga mujer, no te pongas así que ambos hemos hecho el juramento Hipocrático y sabemos que se es médico las 24 horas del día sin condición de sexo, religión o creencias, o lugar a tratar.
Sí Enrique lo sé, pero es que estabas ahí ahí con las manos pegadas como un spiderman, para mi que eso algo más que una cura.
Anda tonta, que pareces una niña de pecho....oh, lo siento, no quería decir eso.
-Enrique voy a hacer como que no te oído pero una cosa te digo, si quieres resarcirte y compensarme por el disgusto que me has dado tienes que hacer algo.
-Lo que quieras mi amor pero tampoco te pases ni quieras abusar de éste suceso porque si quieres yo también te puedo recordar aquella ocasión en Brasil en la que tú...
Tin tiririntintin tin tin tin tin -suena el móvil- ¿diga?
¿Enrique Gutiérrez?
-Sí, dígame.
-Le llamamos del hospital Ponte Bien, verá, es que hay una paciente a la que se le acaba de dar el alta que había ingresado por  picadura de medusa y nos han facilitado su teléfono para que venga a recogerla.
-¿Yo?
-Bueno, si quiere, los de la ambulancia nos han dado éste número y además, la señorita dice que es de fuera y que no tiene  ningún familiar aquí. Aunque también podemos pedirle un taxi, lo que usted diga.
Enrique cubre con la mano el auricular del telefóno y le pregunta a Julia si ella le ha facilitado su número de teléfono a alguien, ella contesta que sí, que se lo dijo al ateese porque pidió un número de contacto y con los nervios no sabía qué hacer y total, que sí, que se lo dio.
-No, está bien, en unos minutos estamos ahí.
-Bien, gracias, adiós.
Julia lo mira interrogativamente, Enrique no respira ni dice mú pero recuerda un titular que leyó hace tiempo que decía que en vacaciones es cuando más divorcios hay porque las parejas pasan más tiempo juntas.
Entre tanto, un avión acaba de tomar tierra en la terminal de Barajas del que desembarca la Asociación Coco Loco, 8 morenazos que amenizarán las noches playeras de toda la costa española. Uno de ellos es de Brasil.

De melones -Capítulo II- de Oncina

...
— ¿Médico? ¡Médico! — . — Enrique, tú eres imbécil y podólogo... Déjame a mí que soy dermatóloga— , se gira y continúa — llama al 112, rápido, rápido, no te duermas en los melones, digo... en los laureles, le ha picado una carabela portuguesa, no creo que le queden más de 24 horas de vida si no es atendida por un profesional inmediatamente — . Cambia la voz y el tono. —Y... ya hablaremos después de la diferencia entre glándulas mamarias, callos y juanetes...—

La joven mujer se desmaya, nunca un top-less fue más desafortunado. A lo lejos se escucha el aullido de la ambulancia, ¡nino, nino, nino!, raudos llegan los sanitarios hasta la playa esquivando melones que por alguna razón extraña están desperdigados en la carretera.
— Pa' habernos matao — , le dice el conductor a uno de los "ateeses". Ya te digo, entre los melones de la carretera y los de la playa no hay manera de que fijes la vista en las curvas. 
— Precisamente eso hacía — , piensa el chófer, es complicado explicarse.

La mujer mantiene el pulso, aunque el protocolo no se ha cumplido correctamente porque es muy difícil seguir un manual de instrucciones en situaciones entre la vida y la muerte, y más difícil todavía con melones por todos lados impidiendo el buen hacer de los profesionales. — ¡Vaya domingo! — . 
— ¡Ya te digo...! — .

Pese a todo el inconveniente melonar la mujer es trasladada adecuadamente al hospital más cercano, nunca fue picada por una carabela portuguesa, todo se lo inventó Julia. — Sí, que se aguante... por lagarta y descarada.... — 
le contaba a su madre desde el móvil — A esta no se le quita el susto del cuerpo en todo el verano —. 
Mientras tanto Enrique se concentra en buscar una buena excusa, pero no se le ocurre nada, se masca la tragedia: ¿Habrán finalizado las idílicas vacaciones? ¿Se acabará la temporada de melones sin haberlos catado? ¿Por qué Enrique intentó ayudar a la necesitada damisela? ¿Perdonará Julia a su chico la melonofilia? ¿En qué hospital habrán ingresado a la enferma? ¿Estará muy lejos del apartamento alquilado por la pareja protagonista? Todo esto y mucho más en próximos capítulos...

lunes, 18 de junio de 2018

De melones.

Enrique y Julia viajan a la costa, comienzan sus esperadas vacaciones de verano tan merecidas, desde enero se han hecho la firme la firme propuesta de quedarse en España en lugar de ver mundo como en otras ocasiones, aquí también se puede disfrutar de unas maravillosas vacaciones en el mar.
El primer día, contra todo pronóstico, no pisan la arena, lo dedican a ordenar lo que han traído en las maletas, a comprobar que está todo correcto en el apartamento alquilado y  abastecerse de las cosas más básicas para tener cubierto el desayuno y el aseo personal, se van de compras. Por la tarde a pasear y a cenar en un restaurante elegido a dedo.
Pero el segundo día, tal como amanece, desayunan, ordenaron lo poco que hay que ordenar y bajan a la playa.
-Qué gozada July- dice Enrique tras haber plantado la sombrilla y desplegado la hamaca en la que se acomoda como un lagarto al sol. Pierna aquí pierna allá, con esa paz interior que te produce saber que dentro de la nevera te está esperando una cerveza fresca que en cualquier momento va a ser disfrutada con la misma alegría que el que descorcha esa botella de champán después de haber ganado la carrera de MotoGP pero, con la satisfacción añadida de que en esta ocasión, el máximo esfuerzo que tienes que hacer para merecidamente saborearla es quitarle la chapa... plop...fsss...glub glub.
Julia anda con su ritual de potingues playeros, protector solar para el cuerpo, protector solar para la cara, bruma facial, pamela, gafas de sol, silleta confortable y té de limón enfriándose junto a las birras.
La playa comienza a llenarse poco a poco de gente, la arena desaparece en tanto se va llenando de toallas, llega un momento en que queda literalmente alfombrada.
Una voz se escucha:
Melones, traigo melones manchegos ¡vamoos que me los quitan de las manos!
Enrique da un salto de la hamaca.
-¡Oyes? ¡ melones de La Mancha! voy a comprar alguno que además de que son buenos están buenos.
En el bolso hay monedas, creo que siete u ocho euros, cógelos pero no cargues con  muchos que no nos vamos a pasar todas las vacaciones dale que dale al melón.
Se levanta de su trono de rejilla de nylon azul marino y se va derecho al señor que los vende.
Media hora después y aún no ha regresado.
Julia  está preocupada, dónde estará metido éste hombre...así que se marcha caminando por la orilla a buscarlo porque al de los melones hace rato ya que no lo escucha.
De repente ve un revuelo de gente, como a unos cien metros de donde se halla, se acerca  preocupada para ver lo que es puesto que Enrique no aparece y aquello le inquieta ¿le habrá pasado algo? ¡ay Dios! Cuando está al lado lo primero que ve fuera del corrillo que ha hecho la gente son dos bolsas de plástico tiradas en la arena con la fruta dentro, ni rastro de Enrique; se abre paso entre la gente y entonces lo encuentra frente a una chica en top les ¡y con las manos en sus...melones! ¡Enrique! ¿qué haces? ¿ la cata?
Enrique se da la vuelta sorprendido y responde:
Le ha picado una medusa y como no hay puesto de socorro la estoy curando ¿recuerdas que soy médico, melona mía?

Retando a Oncina en cuentos de verano con delirios y melones jajaja.



miércoles, 6 de junio de 2018

Amor en futuro

Entre que tú me quieras
y te quiera yo
hay nubes y charcos
montañas y valles
calles y avenidas
horas y almanaques
cigarras y grillos
flores y panales
hay cosechas nuevas
sol y tempestades
o quizá no hay tanto
ni estamos tan lejos
y un día cualquiera
me miras, te veo
y todo se pliega.



jueves, 24 de mayo de 2018

A Quimera

Sube la persiana
para que entre el sol,
pon la radio alta
salta en el colchón,
mójate de lluvia
súbete a un tacón
píntate los labios
baila rock and roll
viste de colores
ponte el bañador
salta a la piscina
cuando haga calor
planta una sonrisa
para que haga flor
sálvate del miedo
no guardes rencor
gasta alguna broma
aunque sea a traición
jijijijii
cuenta un chiste malo
dile feo a un guapo
dile guapo a un callo
ríe a todo pulmón
y si hay que llorar
se llora
pero solo un rato
porque mucho más
no sale barato.
Oe oe oe oe
oeeee oeeee.
¿Quieres más?
mira que soy cansina hasta decir🙏 basta.
😉
😘😘😘


Y te pongo mi canción favorita yuujuuuuuuu
  ¡¡¡arriba esos brazos!!!




jueves, 17 de mayo de 2018

Coplilla de amor

Hay amores que nacen
cortitos  como un suspiro
nacen para mirarse
y darse un beso sentío,
luego les cae la noche
y tal como un luserito
se va borrando del cielo
en cuanto el sol ha salío
pero tu amor no es pequeño
es grande como la luna
me canta coplas y nanas
una por una
 una por una.
Amores todos los tienen,
grandes chicos y menudos
y el nuestro es como un lacito,
un lacito a doble nudo.

sábado, 12 de mayo de 2018

Capturado de la red

.. y Dios pobló la tierra con espinacas, coliflores, brócolis y todo tipo de vegetales, para que el Hombre y la Mujer pudieran alimentarse
y llevar una vida sana.
Y Satanás creó McDonald's, y McDonald's creó el Big Mac.
Y Satanás dijo: ¿Lo quieres con patatas y Coca Cola?...
Y el Hombre dijo: Sí y en tamaño grande. Y el Hombre engordó.
Y Dios dijo: 'Haya yogurt'.
Y Satanás creó el chocolate.
Y Dios creó las ensaladas y el aceite de oliva. Y vio que estaba bien.
Y Satanás hizo el helado.
Y Dios dijo: 'Mirad que le he dado a los hombres frutas en abundancia, que les servirán de alimento'.
Y Satanás inventó los huevos con chorizo y la panceta'. Y el Hombre engordó más, y su colesterol malo se fue por las nubes.
Y creó Dios las zapatillas deportivas, y el Hombre decidió correr para perder los kilos de más.
Y Satanás concibió la televisión por satélite, y agregó el mando a distancia y creó las patatitas fritas, los palitos salados, las cortezas y la cerveza.
Y el Hombre llegó a tener las coronarias obstruidas.
Y entonces, Dios creó el cateterismo,la cirugía cardio-vascular y las unidades coronarias.
Y Satanás creó... '' LOS HOSPITALES PRIVADOS ''
Y, ya cansado, dijo Dios:
¡¡ ANDA Y QUE OS DEN POR CULO A TODOS !!....Y entonces creó al PSOE y al PP...Y Dios dijo: ¿puedes superarlo Satanás ?
Y Satanas dijo
¡¡¡PODEMOS!!!
¡¡¡ CIUDADANOS !!!

Capturado de la red.

viernes, 11 de mayo de 2018


Dedicado a la justicia española de parte de todas las mujeres

La imagen puede contener: una o varias personas
La imagen puede contener: comida y texto

Transición

Mamá era buena pero sobre todo correcta, nunca me faltaba de nada, iba bien vestida, calzaba buenos zapatos, ella tenía obsesión con el calzado, siempre impoluto, correcto, casi ortopédico. Con respecto a la alimentación otro tanto, verduras, frutas, verduras verduras, carne, huevo, pescado. Azúcares los justos, las galletas y el colacao del desayuno, algún caramelo ocasional y chicles sin azúcar. Para con mis estudios era firme, sin agobiarme pero al acecho, reconozco que a veces lo necesitaba. Yo siempre iba con permiso de mamá.
 La quería.
La tía Paula era su antónimo, era de las que si no combina rayas con cuadros qué más da, la de la broma espontánea, la de sonrisa abierta y la que me enseñó chulería. Cuando ella hablaba me desinhibía, era polvo de talco en el zapato que aprieta, la bienvenida a la frescura, la que me enseñó a salir del molde y encontrar mi forma. La hermana perfecta de mi madre porque, teniendo su permiso, también tenía permiso de mamá. Me habitaban muy bien aunque no se veían.
 La quería.
Llegaron momentos de grandes choques entre las tres, lo percibía cuántos más años iba cumpliendo, cada una tiraba de mi para su lado, mamá se volvió más inflexible conmigo cuando mi anatomía fue cambiando de niña a mujer, llegó a volverse prohibitiva, en tanto yo insegura, pero ahí estaba la tía Paula quitándome miedos, mamá no sabía cómo hacerlo, no la culpo aunque la tía Paula, a veces, sin saberlo, casi de forma homicida me asomaba a balcones sin barandilla.

Un día mamá se fue y la tía Paula dejó de existir, entonces, nací yo.

Este relato es una manera, a mi manera, de exponer la transición que deriva en reafirmación de la personalidad, ese momento de inseguridad al salir a lo desconocido en una determinada edad en busca aquello que por instinto natural se sabe que está ahí, esa manera de rebelarse contra algo querido y seguro pero en el fondo necesitando el apoyo al mismo tiempo de ese permiso imaginario para que aún en el fallo tener apoyo.
Por lo general se nace porque alguien tira de ti, incluso la inercia.



miércoles, 14 de marzo de 2018

Líbrame del amor.

La tristeza se me clava
como una espuela oxidada
daña, duele, amarga, escuece,
me enferma la piel y el alma.
Cómo cierro esa herida
quién me quita esa navaja,
 el crujido de mi carne,
el dolor que no se acaba.
Quítame siete tormentos
madre de frente clara
hazme de nuevo en tu vientre
como flor resucitada
pero apártame del cariño
del sentido de nostalgia,
de todas las dulces trampas
que  engañan y me desarman.
Del recuerdo que no cesa
de dar portazos en mi alma,
de llorar siempre callada
y tocar la libertad
con las manos atadas.
Librame del amor.








lunes, 12 de marzo de 2018

La variación del agua


Al espejo del río
fui a mirarme
agua clara negro pelo
ojos tristes calmo lecho
dulce agua
 sueño sereno
y en mi lágrima
 tu reflejo.
Corta la noche
sal del silencio
baja hasta el vértice
donde mi aliento
busca su origen
palabra y verso
 sé como el agua
de calmo lecho
fondea en mi alma
vuélvete beso.


martes, 27 de febrero de 2018

Sombresa -sombra y sorpresa-

El día amaneció gris, plomizo, como una fruta inmadura que carece de color pero tratándose de que  estábamos en fechas navideñas, y eso es en diciembre, podría decirse que era lo correcto, frío, humedad, escarcha; las lucecitas encendidas en los escaparates acogían muy bien la entrada al establecimiento.
Caminaba por las Ramblas intercalando el paso de la gente, cada cual con su prisa y distracción. El murmullo de las personas y el sonido del tráfico ponían la nota de agitación en aquel ambiente tristón y a lo lejos, una cabeza enfundada en un gorro y dos manos agitándose me marcaron la línea recta, era Bea.
Nos abrazamos como si no  hubiera mañana y nos habíamos visto ayer, con su amplia sonrisa pronunció mi nombre, ella es así de alegre, mucho tienes que conocerla para saber si algo no va bien en cambio a mi se me nota de lejos.
Habíamos quedado para conocer a Javier, un chico que, a su vez, conoció en una página de contactos y quería que la acompañara, después, si la cosa iba bien, es decir, si en la presentación física le transmitía buena vibra ya se las arreglaba ella sola pero si no era así yo era la excusa perfecta para quitarse el marrón de encima con el cuento de que la necesitaba, o lo que es lo mismo, yo era el comodín de la jugada. Quedó en que el gorro aquel que llevaba sería el tótem que él divisaría y punto de encuentro y localización  porque evidentemente no se veía a nadie más con un gorro de lana verde fosforito y una borla rosa que de grande se le caía por los lados tal que una bola de helado que se derrite. El chico apareció cinco minutos después.
Chupa de cuero marrón, vaqueros Lewis que parecían hechos a propósito para él, jersey de lana, guantes, bufanda, y ese perfume narcotizante... Un bombonazo.
En las presentaciones nos dimos dos besos los tres, charlamos unos minutos sobre el frío del día para romper el hielo y en un pispas mi amiga se deshizo de mi con mucha cortesía. Era lo acordado ya sé pero, joder Bea, si no lo quieres para mí, musité en voz baja.
Volví sobre mis pasos y me fui directa al Carrefour que había en un centro comercial que me pillaba de paso, necesitaba dos tonterías y ya que estaba por allí aprovechaba. Después, a las doce y media tenía cita con el dentista, luego a casa y a esperar la llamada de Bea.
No me llamó.
Por la tarde volví al súper, se me había olvidado cogerle pienso a Bartola, una galápago que tengo y al entrar vi a lo lejos el gorro de Bea, estaba en la cafetería, pensé acercarme para por lo menos decirle que se descubriera la cabeza que ya no era necesario dar la nota pero después lo pensé mejor y seguramente estarían ambos dos todavía en el proceso de conocerse y no eran plan quedar como la amiga plasta, así que pasé de largo.
Iba directa a la sección de comida de animales cuando, frente a los murales del frío, donde están los productos refrigerados me tropecé con una espalda enfundada en una cazadora de cuero marrón, podía haber sido otro, pero el olor seductor de su perfume me aseguró que era él, detuve el paso y a punto estuve de ponerle un dedo en el hombro y decirle, ¡hola Javier! con mi mejor sonrisa pero me contuve, sin embargo me intrigó que no estuviera con Bea en la cafetería ¿qué hacía él allí solo? ¿acaso iba a llevarle un yogur? de repente vi que se guardaba una caja de quesitos en el bolsillo. ¡Uau! me dije ¡no doy crédito!
Me faltó tiempo para mandarle un wasap a Bea.
Bea, ¿qué tal Javier?
Bien, muy bien,
¿Está contigo ahora?
No, estamos en el centro comercial y ha entrado un momento a comprar clinex, estoy en la cafetería.
Ya, contesté.
¿Ya qué?
Que no te lo creas tía, que yo también estoy en el súper y acabo de ver como se mete una caja de quesitos en el bolsillo. Bea ¿quién roba quesitos? ¿no te parece inquietante?
Estás tonta, ¿cómo va a ser eso?
Que sí, que lo acabo de ver.
Insisto, estás tonta, no tiene necesidad de eso, es ingeniero agrónomo y está en activo.
Pues será todo lo ingeniero agrónomo que quieras pero te repito que ese tipo lleva quesitos en el bolsillo, o sea, que no tiene intención de pagar dos euros, que se lleva la vaca puesta.
Tú misma,  acabo de descubrirte la primera sombra de Javi, deberías estar atenta con las otras 49.
Me dio rabia no haberle hecho una foto.





domingo, 25 de febrero de 2018

Sin imposiciones

A mi no me digas quién tengo que ser,
a mí déjame reír de lo que yo quiera
déjame que llore con lo que me arruga,
deja que perdone, y que me resienta,
y  que me equivoque y empiece de nuevo.
No me guardes turno porque igual no vengo,
no me guardes mesa, donde sea me siento,
no me planifiques, no estoy en el grupo
pero no te olvido, llámame y me apuro.
A veces parece que soy solitaria,
que vivo excluida por derecho y gana
pero soy de amar, sin gritos, callada,
amo con el alma y con la mirada
pero si en los brazos me ponen dos alas
y sé que en el nido ya no dejo nada
entonces mi vuelo arranca glorioso
sin límite y freno, audaz y juicioso.

martes, 13 de febrero de 2018

En memoria de Ramón, mi querido abuelo.

Absorta de la realidad me hundo
en un lugar donde no existe el tiempo
y me hago tan pequeña en un segundo
que quepo entre los brazos de mi abuelo.

Sincero aunque tal vez parco en cariños
cuidaba de nosotros con esmero,
tres gorriones, mi hermano, yo y mi primo,
y él un Águila Imperial con tres polluelos.

Aquellas tardes de merienda y juego
quedaron para siempre en mi memoria.
Le hacíamos rabiar, también recuerdo.

Ya forma parte de una tierna historia.
Siempre nos perdonaba aquel revuelo
y en voz baja decía, son mi Gloria.

martes, 23 de enero de 2018

Frente a frente

Dos amantes callados
 se miran, se van mirando
frente a frente, uno a otro
y nunca se dan la mano.
Él le muestra gallardo
sus verdes pinos carrascos
y ella, su falda de hierba
sobre enaguas de alabastro.
Y entre los dos,
un río de amor baja temblando.
Él es el rey de sus sueños,
senderos bordan su capa
y ella reina en sus deseos
bajo una tiara blanca.
Ni tú eres Monte
ni yo Montaña,
como esos dos enamorados
pero así somos tú y yo,
dos amantes condenados
a mirarnos frente a frente
sin poder nunca tocarnos.


Autoprotección.

Su mirada se volvió dura, helada y brillante como una bandeja de acero inoxidable y, por primera vez, empezaba a sentirse bien, todo le resbalaba.

jueves, 18 de enero de 2018

Yo no sé

Yo no sé si me mentías
o decías la verdad
al decir que me querías
por toda la eternidad.
Yo no sé si mentías
o decías la verdad.
Sólo sé que estando muerta
ni me vienes a llorar.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Despertares

Primero viene la sonrisa
el coqueteo
la conquista de llevarse
cada uno a su terreno,
aquello de conocernos
para terminar pensándonos
echándonos de menos...

Siempre pasa eso.

Luego llegan los te quiero
y con eso, mal andamos,
compañero,
un corazón creyente
siempre es nuevo
pero si cuaja,
llega el compromiso
la lealtad
y el sacrificio.

Y de ésta manera se entra
en una guerra constante
porque todo en la vida
se lucha,
 un puesto,
 una actitud,
 un amor,
por los hijos se lucha
para que sean árboles rectos
y elijan sus campos y flor.

Pero no te duermas

Creer que la vida está hecha
cuando todo discurre
y ya está,
es tan loco
como pensar que no hay hambre
porque anoche en la cena
te has puesto hasta el gorro.









Futuro imperfecto

Vivía en el presente actual pero él quería más, vivir en el futuro lejano y para ello hizo uso de los avances médicos y científicos que lo consiguen casi todo. Determinó que sus cuarenta años eran la edad ideal y óptima para entrar en ese letargo carente de vida y ser resucitado en la próxima era; poco sentido le veía deteriorarse más en ésta vida puesto que ello le supondría invertir el tiempo útil que necesitaría más tarde y no era cuestión de entrar en el futuro hecho un cascarrio, tenía que disfrutarlo.
Todo fue preparado y llevado a cabo con las máximas garantías de efectividad y viabilidad, no le aplicaron el método de la crionización, con él se dio un paso más novedoso y efectivo, lo envasaron al vacío.
La custodia de aquél paquete fue fácil de conservar, no estaba conectado a ninguna clase de máquina que le aportara una temperatura especial ni habían cables de por medio, ni siquiera había que darle la vuelta de vez en cuando así que lo introdujeron en una especie de arca y ahí quedó quietito a esperar que pasaran los siglos.
Sucedieron muchos hechos importantes y trascendentales en el tiempo, muchos cambios en la humanidad, incluso hubieron extraordinarias variaciones en la fisonomía de la tierra, pero él, ahí quedó, dando tumbos de un lado para otro ajeno a todo, hasta que unos niños lo encontraron por casualidad y abrieron aquel paquete como los niños de ahora abren una bolsa de pipas.
Cuál fue la sorpresa, que ese cuerpo fue tomando volumen. Los niños lo miraban espantados, él miraba con espanto a aquellos niños y a todo cuanto alrededor veía.
Su difícil trance de actualización le duró dos días hasta que comprendió que debía hacer algo y comenzó por enseñarles cómo hacer fuego.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Amor y a veces rival

Amor que vienes en brazos
de la alegría más brava,
que llegas desbaratando
soledades largas,
de pasión escondida
vertida en labios,
de miel en vena
que resta agravios;
presenta también tus armas
¿dónde están escondidas?
dime amor, por qué guardas
espada, puñal y pica.



domingo, 19 de noviembre de 2017

Al otro lado de la Luna

Haces que te busque en el silencio
que interprete las palabras que no dices,
haces que despierte de mi sueño
para saber si es verdad que existes.
Quédate a mi lado
quiebra los escudos que te blindan,
duérmete en mis manos,
bebe de la copa que mis labios hoy te brindan
que el tiempo no es muy largo,
que el mundo no es tan grande.
Discúlpame, es que te hablo
 sin ganas de olvidarte.


.



miércoles, 8 de noviembre de 2017

No te dé miedo quererme

No te dé miedo quererme
no te dé miedo envolverme
que yo no soy de cristal
que yo soy de hoja perenne,
que el amor, cuando me habita,
es como un mar agitado
que mueve buques de guerra
y levanta acorazados.
No te dé miedo quererme,
pero si temes por tí,
no te dé miedo quererme
que yo te quiero hasta el fin.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Ingravidez

Ni recesión ni dilación
ni devoción ni obstinación,
ni comprensión ni solución
ni agitación ni alineación;
ni captación ni anulación
ni ofuscación ni redención;
ni aprobación ni adquisición
ni salvación ni obligación;
es muy simple:
te quiero.



domingo, 29 de octubre de 2017

Pelusa y yo

Se acerca Halloween y tengo a la araña tricotando a toda pastilla. Que no llegamos Pelusa -le digo- y la otra no creas que se da prisa no, ella va a lo suyo, entre puntada y puntada se pone a comer mosquitos, total, que a este paso me veo en cualquier tienda de disfraces comprando telarañas al por mayor. Pero esas la verdad es que no son buenas, eso no es calidad, las buenas son las de Pelusa, son naturales, no contienen alérgenos, gluten, petróleo ni lactosa, son eco.
Estuve en el campo cogiendo granadas -cuento a grandes rasgos la historia- y las metí en una bolsa del mercadona que guardé en el maletero; como tengo la cabeza que tengo me olvidé de sacarlas y a los tres o cuatro días, cuando caí en la cuenta de que no las había bajado, me fui al coche y cuando abrí el maletero...para qué contar...una telaraña...no hay airbag que tenga tela a desplegarse como aquello ¿es que podía atravesar aquel pedazo de cortina? qué digo cortina ¡telón! ni palante ni patrás y en un rincón me veo a la araña, con las cuatro patas en la boca, castañeteando, con unos temblores la pobre criatura por si le hacía algo...con unos ojos que me miraba, y pensé, ¿qué necesidad tengo de darle con un 38? ninguna. La adopté.
Me la subí a casa a hombros, llevaba ambas manos ocupadas por la bolsa temiendo que se desfondara. Le enseñé la casa y le dije lo que podía usar y lo que no: el balcón sí, la cocina no, la lámpara sí, el baño no, mi habitación no, el pasillo sí. Estuvo de acuerdo en todo, encima de buena es prudente. Me pidió si podía darse un paseo de vez en cuando por la cuerda de tender, dice que le recuerda a su infancia porque en aquel entonces, al ser tan chica, todo lo veía grande y que le recuerda a los hilos que hacía su abuela. La autoricé.
Como es tan honrada me dijo que quería ganarse el sustento y que para ello estaba dispuesta a colaborar con lo que sabe hacer, tejer, y lo primero que hizo -aún me emociona recordarlo- fue tejerme un poncho y si será de buena calidad que hasta repele el agua.
Yo, que también soy honrada, no podía permitir que trabajara sin estar asegurada así que la empadroné y le di de alta e la S.S, qué menos.
Todas las tardes solemos ir a pasear al parque o a la playa pero en la playa me cogió conjuntivitis por culpa de la arena así que vamos menos por allí pero en el parque disfruta como una osa; la dejo que suba a los árboles y así echamos la tarde. Cuando baja ya es de noche, anda en diminutivo, pero está echando unos bíceps y unos gemelos que temo que alguien le meta ideas en la cabeza y la enguisquen para portera de algún garito. Ella dice que no, no sé, en el fondo es tan inocente.
Ahora estamos con lo de Halloween y cuento con que no debo estresarla ni meterle prisa, porque dice que si se pone nerviosa se le hacen nudos y es verdad, pero es que hay cola esperando sus telañaras porque es tan trasto que no se le ha ocurrido otra cosa que meterse en internet y anunciar su artesanía en Ebay, y lo nunca visto, ¡los chinos le hacen pedidos!
Es monstrua.

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jueves, 21 de septiembre de 2017

En memoria de un cariño

Fuiste el río que me dio vida,
el agua que me refresca,
la palabra que dulcifica
fuiste Luna astro y planeta.
Amor de días felices
y de noches incompletas,
y el cariño que gesta
cada verso que brota
en mi poesía lenta.







lunes, 28 de agosto de 2017

Cinco minutos -Luis Eduardo Aute-

Era la noche como un suave infierno 
de diablos borrachos cantando 
a la luna de Tepoztlán. 
Bajo el sombrero de un árbol de estrellas 
brotaban corridos de amores 
quemados bajo el volcán. 

Cuando llegaste, de pronto una luz 
de luna escarlata cayó en catarata 
desde una pirámide. 
Sobre tu pecho colgaba una cruz 
y como un consuelo 
arropaba tu duelo 
el calor de una clámide. 

Y nos dijiste: "permítanme, 
voy a quedarme cinco minutos, 
cinco minutos, los que me quedan, 
y olvido el luto, 
cinco minutos, 
cinco y no más". 

Y esos minutos tomaron tequila, 
cantando, riendo, llorando 
a la luna de Tepoztlan. 
Y los relojes huyeron del tiempo 
cuando alguien te dijo: "Señora, 
las diosas nunca se van". 
Y despertaron al amanecer 
perdidos arrojos 
en tus negros ojos 
heridos por el dolor. 


martes, 22 de agosto de 2017

Dicen

Dicen que el tiempo deshace
hasta las nubes del cielo
y que a las flores deshoja
y que refrena los vuelos.
Dicen que el tiempo caduca
a esos amores lejanos
que a los ojitos embrujan
y hacen temblar a las manos.
Dicen los sabios del mundo
que el tiempo, todo lo cura,
pero no saben, seguro,
lo que un beso en alma dura.


jueves, 17 de agosto de 2017

Amor en estado puro

Volemos por un instante
cierra los ojos conmigo,
seamos estrellas fugaces
haciendo en el cielo camino.
Olvidemos por unos segundos
la raíz que nos ata a la tierra
seamos dos nuevos Mundos
emergiendo entre polvo de estrellas
El espacio nos presta un momento
para que sólo los dos lo habitemos
y fundidos con el pensamiento
tú y yo uno solo seremos.
No habrán juramentos de Luna
solamente dulces palabras
y la inmensa fortuna
de conectar nuestras almas.
Si no es posible en la tierra
que se unan nuestros dos seres
lo haremos sobre su esfera
donde no imperan las leyes.
Dame la mano y volemos
lejos de todo, del mundo,
que en este momento tenemos
el firmamento desnudo.





viernes, 4 de agosto de 2017

Mediterranía.

He cargado en el barco tantas cosas, soy de recuerdos. Siempre he querido llegar al horizonte y he creído acercarme lo suficiente pero han sido espejismos. No obstante mis ojos se han llevado lunas hermosas, conservo en la bodega caracolas sonoras, y aún no he conseguido quitarme de la piel el sabor de las olas que me han mojado.
Vivir de recuerdos no es bueno, no te dejan avanzar, pero no soy capaz de tirarlos por la borda, lo que hago en esos casos en que siento que faltan fuerzas para avanzar es desplegar la vela mayor que por lo general me da resultado sí, pero a veces parece que algo tira de mi y retrocedo...me es tan difícil no querer, cuando quiero, tanto, como querer por obligación.
Muchas veces pienso que mis padres me hicieron muy tonta, pero qué culpan tendrán ellos de mi forma de ser..., no me explico como después de haber pasado por tantas cosas como las que he pasado aún tengo esa estúpida ternura en el pecho que me hace llorar por cosas tan simples que la gente ni se imagina, menos mal que no se me nota.
Hay dos cosas en mi naturaleza una es que cuando amo no quepo en mi y otra es que cuando me hacen daño me duele tanto que me enrosco y me hago pequeña.
A las personas que quiero las acomodo tan bien dentro de mi corazón que las llevo conmigo a todas partes, por ese lado puedo decir que siempre estoy acompañada aunque no lo sepan.
También soy pirata, bombardeo todo cuanto me parece una injusticia dentro del corto alcance de mis cañones. No soporto la violencia ni cuando se dirige al hombre ni al animal, no soporto los aires de grandeza, no soporto a la gente que manipula en provecho propio.
Y por último y así pasen los años nunca dejaré de ir tras mi sueño y nunca me daré por vencida en cualquiera que sea mi esperanza.
Mediterranía, en un 4 de agosto de 2017



jueves, 3 de agosto de 2017

Juan Sebastian Elcano

Dedicado a mi tío Eduardo que tantos mares ha surcado en dicho Buque.

Nacido hacia 1476 en Guetaria, al Norte de España, Juan Sebastian Elcano fue un apasionado navegante desde muy joven. Acababa de cumplir los 33 años cuando recién desembarcado en Sevilla conoció a Fernando de Magallanes, un marino portugués que intentaba descubrir una ruta de navegación que llevara hasta la India. Era 1519, el mismo año en que Cortés entraba en la gran Tenochtitlan. Era cuando se daba la expedición entonces de Magallanes con Elcano a bordo.
Desde Sevilla, las embarcaciones descendieron por el río Guadalquivir hasta llegar a su desembocadura en Sanlúcar de Barrameda. Las embarcaciones cruzaron el Atlántico, rodeando América del Sur por el estrecho que posteriormente fue bautizado como el Estrecho de Magallanes en honor de su descubridor. La larga travesía duró dos años hasta que las naves tocaron tierra en las Islas Marianas y finalmente anclaron en Filipinas.
Para 1521 Magallanes había logrado su cometido, sin embargo, poco después de estar en tierra, un desafortunado encuentro con los nativos de la isla filipina de Mactán hizo que perdiera la vida. Ante la adversidad, Elcano tomó el mando de la expedición y marchó hacia las Islas Molucas,  donde llegó a finales de ese mismo 1521. Poco a poco Elcano fue descubriendo el archipiélago encontrando importantes cargamentos de especias, así como muchos contratiempos como portugueses enfurecidos de verlo en su zona; el 6 de septiembre de 1522 Elcano tocaba tierra en el puerto de Sanlúcar de Barrameda, el mismo sitio del que había partido tres años atrás. Llegó a puerto con una sola Nave, La Victoria, y 18 sobrevivientes de los más de 200 que habían partido en la expedición.
A su llegada a España, el emperador Carlos I galardonó a Elcano con un escudo de armas en el que aparece un globo terráqueo con la leyenda: Primus circumdedisti me -El primero que me rodeaste-
Tras su viaje, Elcano había logrado por primera vez dar la vuelta al mundo por lo que se pudo demostrar la redondez de la Tierra aún cuando entre los griegos ya se había hablado de ello e incluso en la Edad  Media.
Nadie había hecho un viaje de ida y de vuelta hasta entonces.
Juan Sebastián Elcano 1476-1526.




domingo, 23 de julio de 2017

Flotando en mi recuerdo.





Se van...y se lo llevan todo, se llevan su presencia se llevan su ser y estar, su risa, su genio, su ternura y calma, se llevan  sus proyectos y tu te quedas aquí, recordandólos, queriéndolos por lo que fueron y por lo que podía haber sido. Nada es igual, es mentira, faltan esas piezas que completaban tu puzle, y se te queda cojo el corazón. Se va llenando con otras, sí, es verdad, pero aquellas ya no están y no habrán dos iguales.Hay momentos de aceptación, qué remedio queda..., pero hay momentos de rebeldía contra...¿quién, contra qué? no lo sabes. Sí, es la vida, la vida y la vida...la ( ... ) vida que nunca termina bien.

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jueves, 6 de julio de 2017

Tus ojos

Si en esta noche tan negra
cayeran estrellas del cielo
no la encenderían tanto
como los ojos que quiero.
Son dos luceros prendidos
que me queman, dos llamas,
dos perlas que se han perdido
entre el color de sus aguas.
Una tormenta es no verlos,
una lucha, una batalla,
una quimera es soñarlos
y no encontrar tu mirada.




miércoles, 28 de junio de 2017

Simplemente diferencias.

Un león y una tigresa caminaban por la selva cuando se encontraron en un claro de la sabana. Se miraron atentamente, era la primera vez que ambos se tropezaban tan de cerca con ese otro de distinta naturaleza. A ella le impresionó su melena, la fuerza que advertía en sus patas, su vívida mirada; a él, fue la gracia de su piel rayada, la delicadeza de su paso, el color de sus ojos. Podían haber seguido cada cual por su camino pero no lo hicieron, decidieron hacerlo juntos, no era tan loca idea, después de todo no eran tan diferentes, los dos eran grandes felinos, ambos cazaban para comer, dormitaban en las horas de máximo calor, defendían su territorio de la misma manera; no eran tan diferentes y podía ser posible esa unión.
Con el tiempo comenzaron a surgir otras diferencias y no es que aparecieran por arte de magia, estaban ahí desde el primer momento pero no las advirtieron lógicamente porque su atención estaba centrada en otros detalles visuales y que complementaban al otro precisamente porque el otro carecía de ellos.
Pero llegó el momento de la convivencia, el león era mucho más sociable que la tigresa, derivaba en la hembra la tarea de la caza mientras él se enfocada en la protección de la manada y su vigilancia. La tigresa no entendía porqué cuando no encontraba presas para comer no se zambullía en el agua en busca de peces como tantas veces ella había hecho, por qué en el clan de los leones no respetaban el descanso de las hembras embarazadas. Eran diferencias sustanciales pero al mismo tiempo eran diferencias naturales.
Así que llegó el momento en que los dos comprendieron que para estar unidos como pareja no era suficiente la atracción, sino que era necesario que hubiera algo más profundo para que, incluso por encima de sus diferencias ,les recordara por qué habían querido quererse.


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Pure Love.

jueves, 1 de junio de 2017

Amor que mueres conmigo

Amor que mueres conmigo
en lo profundo del alma,
quién pudiera, amor,
darte dos alas
que en mi pecho te derramas
como el agüita que corre
cayendo por la cascada.
No desperdicies tu sangre
no te detenga mi calma,
huye amor, deja mi noche
y entra en un pecho de alba.

miércoles, 24 de mayo de 2017

A ojos de su niño

Teresa Lirio, Teresita,
mujer y madre española
quedó viuda un dos de julio.
Con un niñito ¡y ya sola!
Los claveles de sus ojos
tras la rejas se marchitan,
solo lloran los enojos
de lo mala que es la vida.
El pequeño, entre sus brazos
va creciendo poco a poco,
como un arbolito bajo
de esplendor primoroso.
Ella a veces lo mira
conteniendo el sollozo
porque en él ve a su marido,
su mismo verde de ojos.
La sonrisa va volviendo
a los labios de Teresa,
el niñito está creciendo
con su prístina realeza.
Cumplidos los siete años,
una tarde de febrero
dice el niño así a su madre:
Ha pasado mucho tiempo,
nunca volverá mi padre
porque está en el firmamento
con los astros celestiales
pero tú, mamita guapa,
cuando estamos en el parque
eres rosa soberana
que resalta entre las madres;
hoy hay sol, por la ventana
se oye cantar a las aves
y tú eres Lirio galana,
como decía mi padre.
Se arma el niño con su abrigo
que le cae largo de manga
y saca a su madre del frío
que se ha metido en la casa.
Una vez sito en la calle
la de la Buena Esperanza,
prende a su madre del talle,
-casi no llega ni alcanza-
mas con ojitos risueños,
le canta:
Es hora de que sonrías,
que la vida se te escapa,
yo ya soy hombre, bajito,
como de pequeña talla
pero tu talla es de un ángel
o una virgencita guapa,
padre quisiera, de nuevo,
y yo no verte tan sola,
quiero mamá que te peines
con ondas de caracola
y que pasees por las calles
sin soledad de amapola.
Suelta su mano del talle
y un hombre se acerca a ellos,
revuelve al niño el cabello,
y en las manos de Teresa
pone un ramo de Lirios
blancos como su belleza.