miércoles, 24 de mayo de 2017

A ojos de su niño

Teresa Lirio, Teresita,
mujer y madre española
quedó viuda un dos de julio.
Con un niñito ¡y ya sola!
Los claveles de sus ojos
tras la rejas se marchitan,
solo lloran los enojos
de lo mala que es la vida.
El pequeño, entre sus brazos
va creciendo poco a poco,
como un arbolito bajo
de esplendor primoroso.
Ella a veces lo mira
conteniendo el sollozo
porque en él ve a su marido,
su mismo verde de ojos.
La sonrisa va volviendo
a los labios de Teresa,
el niñito está creciendo
con su prístina realeza.
Cumplidos los siete años,
una tarde de febrero
dice el niño así a su madre:
Ha pasado mucho tiempo,
nunca volverá mi padre
porque está en el firmamento
con los astros celestiales
pero tú, mamita guapa,
cuando estamos en el parque
eres rosa soberana
que resalta entre las madres;
hoy hay sol, por la ventana
se oye cantar a las aves
y tú eres Lirio galana,
como decía mi padre.
Se arma el niño con su abrigo
que le cae largo de manga
y saca a su madre del frío
que se ha metido en la casa.
Una vez sito en la calle
la de la Buena Esperanza,
prende a su madre del talle,
-casi no llega ni alcanza-
mas con ojitos risueños,
le canta:
Es hora de que sonrías,
que la vida se te escapa,
yo ya soy hombre, bajito,
como de pequeña talla
pero tu talla es de un ángel
o una virgencita guapa,
padre quisiera, de nuevo,
y yo no verte tan sola,
quiero mamá que te peines
con ondas de caracola
y que pasees por las calles
sin soledad de amapola.
Suelta su mano del talle
y un hombre se acerca a ellos,
revuelve al niño el cabello,
y en las manos de Teresa
pone un ramo de Lirios
blancos como su belleza.

domingo, 21 de mayo de 2017

No me acostumbro

No me acostumbro a la paz
ni me acostumbro a la guerra,
 al calor, a la ventisca
al fulgor de las estrellas,
 al mar rompiendo en las rocas,
 al murmullo y la ceguera.
No me acostumbro al silencio
ni a estarme parada y quieta,
no me acostumbro a los años,
 a ignorar lo que quisiera,
 al amor,  al desengaño
ni siquiera a la tristeza.
Sólo tengo por costumbre
creer que la vida es bella,
que detrás de alguna esquina
 esperan gratas sorpresas,
que siempre es demasiado pronto
para tenderse a morir
y que si un camino se cierra
por otro se puede seguir.






martes, 2 de mayo de 2017

La rosa

Ha crecido la rosa,
capullito entre hojas,
nada envuelve su cara
ya perfuma su aroma,
ya no teme a los vientos
que pudieran quebrarla,
colorea su rostro
de rubor escarlata.
Espinándose el talle
se levanta orgullosa
porque sabe que vale,
de entre todas las manos,
la que es más valerosa.

Resultado de imagen de imagenes de rosa

lunes, 24 de abril de 2017

Celebración de la fantasía. -Eduardo Galeano-

Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca de Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.
Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pies de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quien una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaban los que pedían un fantasma o un dragón.
Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío que vive en Lima -dijo.
-Y ¿anda bien? -le pregunté.
-Atrasa un poco -reconoció.

El libro de los abrazos (1989)

sábado, 22 de abril de 2017

Celos

Yo no sé hasta este momento
lo que es la palabra celos
y he conseguido saber
 lo que eso duele por dentro.
Celo es que tu boca cante
mirando para otro lado,
celo es que tus ojitos
no me miren encantados
y celo es que no me quieras
como yo te estoy amando.
Es sentimiento cruel
 el cariño baldío
 porque nace sin saber
que ha nacido perdío.
Yo quiero mirarme en tus ojos
que te mires en los míos
que me quites este invierno
este mal grande, este frío;
que me des ese calor
que tú llevas escondido
y que en tu mano me lleves
como un clavel encendido.


viernes, 14 de abril de 2017

Los besos que no te he dado

Se están muriendo en mi boca
los besos que no te he dado
y mira si son valientes,
si son como toros bravos,
que para alcanzar la muerte
lo están haciendo luchando.
El clavel que hay en la tuya
se los pondré al enterrarlos
porque a la mía, mi niño,
siempre se lo estás negando
y no quiero que se vayan
tristes y desconsolados.
¡A dónde irán sin tu boca?
Eso me estoy preguntando.
Si van al cielo ¡qué gloria!
porque en las noches de luna,
si allá arriba estás mirando,
como no hay frontera alguna
bajarán hasta tus labios.






martes, 11 de abril de 2017

¡Gracias a la vida!

Gracias a la vida es una hermosa canción y  se la dedico a mis hijos Pablo y Laura, el buen amor de mi vida, y doy gracias a la vida por ellos porque ha sido el mejor regalo que he recibido de ella y porque hoy me invade un sentimiento grande y ancho de agradecimiento y alegría por lo que tengo a mi lado, ni quiero ni puedo perdír más, todo lo contrario, siempre tengo que agradecer.

Gracias a la vida que me hado tanto.
Me dio dos luceros que cuando los abro
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado.
Y en las multitudes la mujer -mi madre- que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
con él las palabras que pienso y declaro.
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados,
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos.
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro al bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.






Resultado de imagen de imagenes de sonrisas


miércoles, 5 de abril de 2017

Cuando cae la noche

Cuando cae la noche
barre con invisible velo la luz
y deja los sueños al descubierto.
Duerme, mi vida,
que en un lecho de algodón
rielan los besos
se apresuran los alientos,
se descompone la ausencia
y funden los cuerpos.
No es sólo quererte despierta,
ya te amo en sueños.

Duerme, mi vida,
sueña sin prisa
que yo estoy sujeta
al ancla de tu sonrisa.




domingo, 2 de abril de 2017

Tengo en el corazón

Qué tengo en el corazón
que está llamándote a gritos
qué tengo, por Dios dímelo,
que muero y a la vez resucito.

Tengo heridas y desvelos
y una alegría que cura,
tengo sueños, anhelos,
carámbanos de ternura;
una lucha interminable
de pensamientos opuestos
que te cierran y te abren
los bracitos de mi puerto.

Qué tengo en el corazón
que sólo sabe nombrarte
y en cada suspiro dice
debo olvidarte.

Llévate, llévatelo
y úsalo como bandera
que en él va bordado tu nombre
y está ondeando en mis venas.



miércoles, 29 de marzo de 2017

Cuando nos encontramos

Imagen relacionada

Somos como mar y arena,
como piedra y río
como barca y lago;
tú no sabes de mi vida
yo no sé de tus pasos...
pero ¡que ¡ay! de alegría
cuando nos encontramos!

Resultado de imagen de imagenes de alegria

sábado, 25 de marzo de 2017

Despacito

Despacito,
nuestro amor creció despacito
como las flores de otoño,
como la fruta en el árbol
y la palabra en el niño.
Se hizo firme y constante
fue de verdad, aunque imposible,
porque el amor cuando nace
es entre dos divisible.
No hicimos caso del viento
ni de neblinas que envuelven
lo que del paso está lejos;
nos mirábamos tan sólo
uno en otro, como espejos.
Y despacito
se fue yendo, despacito,
como el paso del anciano
como el sol perdiendo brillo;
cual tormenta pasajera
que da vida con delirio
y abre surcos en la tierra.





miércoles, 22 de marzo de 2017

Amando al amor

Yo no soy de esos amantes que mueren de amor
ni van encendiendoles velas a San Antonio,
no le pido mil rosas a San Valentin
ni vendo mi alma a ningún demonio.
Yo no soy la que pinta sus labios de rojo carmín
ni presume en la noche de boca de fresa,
hace mucho que no creo en los cuentos de un tal Merlín,
y aún volátil, aterrizo de golpe en la acera.
Pero a veces le hablo al amor con puntos y comas,
me enfado con él, presento batalla o paso hasta el gorro
y otras veces le pido que venga, que me haga rehén,
que rapte mi alma y entre en mi sueño sin tanto decoro.
Y es que amar al amor ni es tan fácil ni es lo que parece,
amar al amor es estar a merced de sus altos y bajos,
es como una manzana crujiente y jugosa
y es la boca con dientes detrás de los labios.




domingo, 19 de marzo de 2017

El principio no siempre llega en ese orden

El techo de aquel bar estaba lleno de jamones colgados, no se sabe bien las patas que podían haber allí; contando por encima encima podrían ser cincuenta, ordenadas en fila india,como estalactitas carnosas. En la barra, dentro de la vitrina, otro tanto de quesos, una sobrasada que no había plato que la recogiera y una tanda de butifarras como collares que esperaban un gaznate miraban desde la pared incitando el voto de algún estómago caprichoso.
Entonces entró aquél hombre, seco como el orégano, con unos zapatos con un agujero por el que se le salía un dedo y la espalda levantada a consecuencia de los puñetazos que le daba el estómago pidiéndole sustancia. Se acercó al dueño de aquello que trajinaba detrás de la barra y le pidió la voluntad.  El camarero le dijo que lo sentía pero que allí no podían ayudarle.
El hombre se dio la media vuelta para salir del bar pero alguien, a su espalda, le tocó el hombro invitándole a entrar de nuevo.
-Sírvele al amigo un bocadillo de jamón con queso- y lo sentó junto a él en una de las mesas.
-Qué ¿la puñetera crisis verdad?
-Sí, la crisis.
-¿Y trabajo? no tienes trabajo...
-No, hace seis años que no tengo trabajo ni ayuda de ninguna clase, la suerte es que vivo solo, no tengo hijos ni he estado nunca casado, menos mal por ese lado.
-Entonces tu situación va para largo por lo que veo.
-Para largo y tan largo, no se imagina uno lo diferente que se ven las cosas desde el otro lado, desde el lado en el que estoy. No siempre he sido la persona de ahora, antes trabajaba, era camionero, conozco Europa de cabo a rabo pero desde que me despidieron no he encontrado nada, es como si me hubieran cerrado las puertas de España y encima la edad, si para los jóvenes ya es difícil imagínese para mi que ya he rebasado los cincuenta. Estuve cobrando la prestación del paro pero ya se me agotó y la cosa más tonta que hice fue que en mis años de bonanza me metí en una hipoteca, así que ahora al no poder pagarla ya no tengo casa, ni prestaciones porque ya he agotado todos los recursos, ni jubilación porque no llego a la edad, esto es lo que se dice estar en un limbo.
Lo curioso del asunto es que yo antes veía a la gente que pide, que siempre ha habido, fíjese que los veía como personas inadaptadas a la sociedad, pobres desgraciados incluso vagos, pero ah amigo, cuando estás aquí qué diferente se ve todo y cuántos caminos son los que conducen a Roma...
El hombre que lo sentó a su lado no pudo más -¡Manuel!- se dijo así mismo - hay que hacer algo con éste hombre, de momento engordarlo y después ya veremos, de momento esta noche duermes en mi casa que vivo en un piso de alquiler con tres habitaciones y me sobran dos. Yo estoy separado, prejubilado y cobrando el paro y donde come uno comen dos y cuando estés más preparado a buscar trabajo que la presencia dice mucho y es muy importante.
Al hombre seco se le cayeron dos lágrimas.
De alguna manera todo es empezar en ésta vida, aunque sea por otros caminos.
Hay cosas que sin ayuda, un hombre sólo no puede hacer.
Y hay cosas que sólo un hombre puede hacer.

lunes, 13 de marzo de 2017

Alegría

Cuando pronuncio tu nombre
mi cara tiene alegría
mi cara tiene alegría
cuando pronuncio tu nombre
cada letra suya tiene
lusesitas de bujía.

Como yo te quiero a ti
yo no sé si me querrías
yo no sé si me querrías
como yo te quiero a ti
por eso no te pregunto
y así me siento feliz.

Cuando cruces por mi casa
no te detengas el paso
no te detengas el paso
cuando cruces por mi casa
que cuando mire tu cara
voy a saltar a tus brazos.

Ay que no sé si quererte
o darte ya por perdido
ay que no sé si quererte
o darte ya por perdido
solo sé que sin querer
te estoy queriendo chiquillo.





lunes, 13 de febrero de 2017

Caricia

Entre las manos sucede
 y entre las manos escapa,
a veces es sólo un roce
a veces es una trampa.
La caricia es criatura
que nunca ha sido domada,
un arranque de ternura
que entre los dedos salta.

Yo, licenciada en caricias,
en caricias inventadas,
creo haber visto la tierra
por caricias asaltada.
Yo, que me contradigo
como noche y mañana
digo, porque lo digo,
que hasta en el viento hay caricia,
mi mano sobre tu cara.





miércoles, 8 de febrero de 2017

Un beso

Un beso tierno y sincero,
un beso, como de pájaros,
en el que hay caricia, aliento,
un beso lento y romántico.
Un beso en el que no cabe
la memoria del pasado,
ni es tasa del porvenir
ni hay presente marcado.

Un beso libre de cargas
un beso libre de embargos.

Cuando ese beso es que nace
en el jardín de los labios
con su inquieta primavera
y su invierno deshojado,
cuando ese beso despierta:
callad todos, respetarlo,
que es el beso de dos bocas
que en amor se están hablando.




domingo, 5 de febrero de 2017

Esclavitud

Yo nunca he sido esclava
nunca doblé la frente
ni fui dueña de nada
ni siquiera del color
que dios puso en mi cara
pero  mirar tus ojos
fue como dos grilletes
impuestos en mi alma
en una celda azul.

Yo nunca he sido esclava
nunca doble la frente
y sin embargo clamo
liberarme de tu ser,
si no puedes quererme
no quiero tu mirada,
que esa celda celeste
que me tiene atrapada
es más que esclavitud.


viernes, 3 de febrero de 2017

Elegiría

De poder elegir, eligiría
el salto de agua en la cascada,
el balido del ciervo en la dehesa,
la respuesta de la cierva enamorada
y el campo rebosando primavera.

De poder elegir, elegiría
las manos infantiles, la inocencia,
la ternura del cachorro, la bondad,
el avance respetuoso de la ciencia
que piensa en el bien de la humanidad.

De poder elegir, elegiría
el prodigio del amor porque consigue
con la suma de dos cuerpos, la unidad,
el triángulo equilátero, el equilibrio,
y la eternidad de la espiral.

De poder elegir, elegiría
el olor de la madera, de los niños,
de los lápices, y el olor del mar,
la paciencia que es la llave del Olimpo
y dos remos para siempre navegar.



viernes, 20 de enero de 2017

De amores

Hay amores que se flechan
tan directo al corazón
que no precisan cortejo
ni palabras ni una flor.
Hay amores precavidos
son pero sin disposición,
sucede que están dolidos
por el amor de otro amor.
Hay amores que no saben
en verdad que son amor,
son amores despistados
como somos vos y yo.


viernes, 13 de enero de 2017

Equilibrista

Me sobra amistad con la soledad,
me sobran lugares para recordarte,
me sobran las calles de esta ciudad
e intentos fallidos de huir a buscarte.
Me sobran estrellas en la habitación
en donde los sueños tienden a elevarse,
me sobran ideas, imaginación,
caprichos y miedos;
me sobra equipaje.
En cambio, me falta, un golpe de amor,
un toque de suerte,
 un rayo de luz,
me falta la onda que emite tu voz
¿Dónde el equilibrio?
Si me faltas tú.


lunes, 2 de enero de 2017

Voy a cantarle al amor

Voy a cantarle al amor
tantas veces haga falta,
para que sepa que vive,
que no han quebrado sus alas
y no tenga miedo a entrar
en corazones y almas.
Voy a cantarle al amor
¡en la primera estrella ya estaba!
voy a cantarle al amor
aunque le vuelvan la cara.

martes, 20 de diciembre de 2016

Feliz Navidad

Feliz Navidad a todas las personas que visitan este blog.

Os deseo todo lo mejor en esta Navidad y siempre.

María José.



lunes, 19 de diciembre de 2016

Se equivocó la paloma

Poema de Rafael Alberti

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo,
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas, rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama)




lunes, 5 de diciembre de 2016

Tengo un capricho del mar

Tengo un capricho del mar.

Una ola revoltosa
que venía con las otras
en mi cara fue a dejar,
una chispita de sal,
y me dijo silenciosa
que es un beso de tu boca
que a deriva fue a quedar.

Tengo un capricho del mar.

Y lo guardo primorosa
como quien guarda las rosas
que se ofrecen al altar,
y ese beso no lo cambio
por la boca más hermosa
porque viene de tus labios,
que me lo ha dicho la mar.

domingo, 20 de noviembre de 2016

A los hijos

Quién te puso en la carita
tanta tanta suavidad,
te vistieron de plumitas
que de carne hechas están.
Los espejos de las madres
no son como los demás,
no se miran en el río
ni se miran en el mar,
se van mirando en los hijos,
velloncitos, que al volar,
cuanto más lejos parecen
más en el pecho están.

martes, 1 de noviembre de 2016

A vosotros

A vosotros, Mari, Papá, Mama Josefa y Tata,  que no pasa día sin que os recuerde, que sin vosotros nada sería como es porque habéis dejado la imborrable huella amorosa de vuestra esencia en cada año de mi vida. Gracias. Os quiero con toda mi alma.

Dime a dónde te has ido
dónde puedo encontrarte,
dime de ese infinito
donde duermen los Ángeles.
Que el recuerdo es muy largo.
Que he quedado atrapada
en un sueño profundo
donde tú despertabas.







martes, 25 de octubre de 2016

Fundidos

En tus ojos acostumbran a dormirse las estrellas
y en tus labios se acurrucan Lunas nuevas.
Es tu sueño donde el pensamiento se libera,
se hace valle, y la libertad ya no es quimera.
Ven conmigo, recuesta tu descanso en mis caderas
que tus sueños, serán mi caminar por las estrellas.


sábado, 22 de octubre de 2016

Un brillo en la oscuridad

Su piel era tan delicada que no podía recibir los rayos del sol; esa sensibilidad le producía picores en la piel y molestias en los ojos.
Incluso en los días nublados tenía que salir a la calle con protección y esto le obligaba a permanecer casi en una constante penumbra.
-Mamá, ¿porqué me ha tocado ser así? soy diferente a todos mis amigos, ellos pueden salir a la calle a jugar y no les ocurre nada, y sin embargo, yo no.
-En la vida hay muchas cosas que no podemos elegir, hijo mío. Nos vienen dadas por el azar, pero debemos aceptarlas de la mejor manera y aprender a vivir con ellas.
No todos somos iguales, es cierto, pero cada uno de nosotros, seamos como seamos, somos igual de importantes y especiales.
-Voy a contarte una historia,-dijo su madre acomodándose en su regazo.
Un día, en la sabana de África se reunieron unos cuantos animales y discutían entre ellos porque cada uno decía ser el más importante.
-Yo soy el más poderoso de la selva, -decía el león. Con un rugido mío todos se estremecen, soy el más temido.
El elefante que estaba a su lado le replicó: -yo soy mejor que tú, tengo una memoria prodigiosa; jamás olvido una senda por la que haya caminado, así pasen muchos años.
Las gacelas se reían - ¿y eso para qué sirve? nosotras somos las más veloces, además de esbeltas somos tan rápidas que cuando corremos apenas tocamos el suelo.
-Si estáis hablando de quién es el mejor, no dudarlo más, soy yo -dijo el cocodrilo muy serio.
-Yo domino mi territorio tanto dentro como fuera del agua...¿alguien duda de mí?.
De repente se escuchó una vocecita:
-yo también soy importante, tanto como vosotros.
Todos miraron a su alrededor para ver de dónde procedía esa voz, pero no veían a nadie más.
-Heyyy, estoy aquí, en el árbol.
Miraron hacia arriba y vieron un pequeño cuerpecito.
-¿Y tú quién eres?-preguntó una gacela.
-Os estaba escuchando y yo también pienso que soy la más importante.
-¡Tú!, dijeron al unísono, pero si eres tan pequeñaja que apenas se te ve, y rieron.
-Bueno, si no me creéis os lo puedo demostrar. Volved a este mismo lugar cuando la bola amarilla caiga y se vaya el color.
Así lo hicieron todos, cuando llegó la noche todos se reunieron bajo el árbol.
Esperaban inquietos para ver que iba a ocurrir, pero allí no aparecía nadie.
-Me parece que se ha reído de todos nosotros, dijo el elefante.
Aquí no hay nadie más que nosotros.
De repente, en medio de la oscuridad, se encendieron unas lucecitas muy brilantes que flotaban en el aire. Se movían entre todos ellos como si fuesen estrellas que habían bajado del cielo.
Eran ellas, las luciérnagas.
Todos los animales quedaron asombrados, jamás habían visto nada así, tan bonito.

¿Quién era mejor?...nunca se supo, cada uno de ellos era valioso e importante, pero al mismo tiempo diferente y especial.

El pequeño se quedó dormido con una caricia en la mejilla y un beso en la frente.

jueves, 20 de octubre de 2016

Por el puente de Triana

Por el puentesito que lleva a Triana
paseaba un día al atardecer,
se vestía el cielo de colores malva,
grana y azulado y oscuro después.
Me paré en el centro contemplando el río, 
viendo como corre el Guadalquivír,
y la luz bajita de los farolillos
me trajo un recuerdo, y pensaba en ti.
Dime si no somos como dos orillas
que de un mismo río se miran sin fin
y entre las miradas transcurre la vida
 sin un puentesito que las venga a unir.

domingo, 9 de octubre de 2016

El trotecillo del alma

Es el alma quien por libre te enamora
de las flores y los niños,
de las rosas,
del azul del mar radiante
de las olas,
de las buenas actitudes,
de ellas, todas.
Es el alma quien nos lleva a trotecillo
tras quimeras, aunque sean éstas de amor,
es por eso que a mi alma doy permiso
de buscarte aunque aquí me quede yo.



jueves, 6 de octubre de 2016

Añoranza

A veces siento mi pecho
como un jardín dolorido,
como tierra de barbecho,
sin un árbol, sin un nido,
sin flores que den aroma
sin aves que hagan sonido.

Y dejo que pase el tiempo
pero vuelve sobre si mismo
trayendo en su movimiento
lo que el jardín ha perdido...
vuelve a crecer tu recuerdo
con tu olor que es de buen trigo
y, aunque en la tierra haya nada,
el jardín ha revivido.

A veces, siento mi pecho
como un jardín dolorido.


martes, 4 de octubre de 2016

Canción de noche

Cuando en la noche
la mar descansa
y los marinos
soñando están,
de lo profundo
de azules aguas
suben sirenas
a respirar.
Peinan sus rizos
con las estrellas
pintan sus labios
con el coral
y con las algas
tejen las redes
que a marineros
han de salvar.
Velando el sueño
la Luna aguarda,
lámpara hermosa,
luz de cristal
y el viento llega
meciendo el barco
con un cariño
que es maternal.
En esta noche
todo es encanto,
todo está en calma,
nave y timón,
y cuando el alba
abra sus ojos
no habrá recuerdo
de esta canción.

jueves, 18 de agosto de 2016

Para qué sin corazón

A la rosa que lleva en los labios
la quiere vestir de plata,
para que nadie los bese
y un beso nunca le nazca.
Pero olvida que el amor
es como el río y sus aguas
que nacen del interior
y corren por las entrañas.

Ponte guantes en las manos,
ponte un velo en la mirada,
aliméntate del olvido
para que no sientas nada.
Ya no mires a la Luna
y no vuelvas a la mar,
ni a sus olas ni a su espuma.
ni a su aliento de Mistral.

Y cuando hayas borrado
cualquier signo de amor,
entonces, ya lo has logrado,
ya has matado al corazón.

domingo, 31 de julio de 2016

La rana Felisa



La rana Felisa
se ha hecho mayor
ya no es gusarapo,
ya se transformó;
tiene cuatro patas
y ojos de botón.

Cuando era pequeña
parecía un gusano
que nadaba mucho
junto a sus hermanos
en el agua calma
del pequeño lago.

Ahora es presumida,
viste del color
de las hojas verdes
que hay alrededor
y todos los días
afina su voz.

¡Ay como me gusta
la rana Felisa!
salta, croa, nada,
nunca tiene prisa,
se come al mosquito
¡y así no nos pica!

lunes, 25 de julio de 2016

En nombre de un beso

Llevo el corasonsiyo
como metido en un puño
por la culpa de un amor
que me detiene los pulsos
¿Es que no hay ley que prohíba
-si el cariño es cosa buena-
 sufrir cuando se quiere
y no andar de esta manera?

Mándame ese beso tuyo,
ese que en tu alma se enroca,
el que nadie lo quiso
y déjamelo en la boca.
Porque el beso que nombro,
ese mismo que digo,
puede ser el que me lleve,
si me muero, al paraíso.

miércoles, 13 de julio de 2016

Sólo el amor nos pone alas

Qué son esas golondrinas
que llegan bordando el viento
cruzando por la alameda
de mis cimientos.
Que yo no quiero avecillas
que auguren ningún encuentro
y más sabiendo de amor
su raso vuelo.
Que vuelen hacia otra parte,
que partan hacia otros cielos;
antes que me una a ellas
con un te quiero.



miércoles, 22 de junio de 2016

A Jack

Muchacho de frente alta,
de disciplina y talento,
de lamento en las horas bajas que marca el tiempo;
de canción,
poema y verso que desfilan por tu alma
y a atrapas entre tus dedos para lanzarlas.

Hombre para el amor.

 Ya naciste con un beso marcado en el corazón,
hoy tal vez preso,
pero no sólo los labios besan
que sabes besar con las manos
 dejando huellas
en quienes tus dedos tocaron.

Has hecho camino en el mar,
llorado, a la luna llena,
 has puesto a una estrella a temblar
con un poema.
Has cruzado la soledad fidelizando tu entrega
y has regresado al hogar,
que siempre espera.

Eres fuerte en la oscuridad,
 eres sal en la marea,
naturaleza sin par
eres pura sangre en vena.

Caballito marino que a ratos te vas desbocando.

Querido amigo,
mi buen soldado.
Querido amigo,
mi gaditano.




lunes, 23 de mayo de 2016

Cuando ya no estemos

Cuando ya se rompan todas las cadenas
y nada nos una a la tierra y mar,
quizá vengan otros, de párvulos ojos,
a nuestros poemas en boca entonar.
Seguirá el amor, dado mano en mano,
seguirán los besos dándose a la par,
seguirán los otros, de miel heredados,
pero nuestras rimas ya no se unirán.
Mas en el momento en que sean sentidos
cobraremos vida, la que nos darán,
les pondrán dos alas a lo que escribimos
y a través de ellos nos despertarán.

martes, 17 de mayo de 2016

A las estrellas que caen

 


De cuando en cuando me parece ver que las estrellas
se aburren del sonido sideral y de estar quietas
y bajan a la tierra por la noche en un cometa
saltándose las leyes de la ingravedad, traviesas.

¿Qué habrá por esos altos tan oscuros, tan enormes,
en esas trayectorias de planetas uniformes?
Y qué dirán las otras ¿dictarán algún informe
de aquellas que han venido a visitarnos a los hombres?

Estrellas que venís tan descaradas y sin miedo,
seguro que buscáis lo más bonito que tenemos
y aunque alguien sí acertó en decir que el mundo es un pañuelo,
no podréis, bonitas mías, volver a vuestro cielo.





viernes, 6 de mayo de 2016

Bancos y problemas

Los problemas del parque no son los bancos, que los hay, ni los columpios; ni los árboles, avecillas, hormigas y papeleras. Los problemas del parque no se ven porque se hablan:

Es el hijo que se ha divorciado, el nieto que no come, lo mal que está la vida con tanto sinvergüenza suelto; el viento que hace hoy y el calor que ayer hizo. Lo buenas que están las croquetas que hace el abuelo, tan buenas, que cuando va a echar mano de ellas, con suerte, le dejan una.
El solitario hombre que abre una lata de atún sobre la hoja de periódico que hace de mantelito.

Pero para que todo ello se dé, para que esos problemas, no ya que se resuelvan sino que se desfoguen, que a veces suele aliviar, es necesario ese escenario que para quien va con prisas pasa inadvertido.
Ese rayo de sol de las cuatro de la tarde que llama a sentarse en el banco que da al oeste; el magnífico color granate del pruno, el alto y espigado pino lleno de piñas que intenta tocar el cielo año por año. Las despeinadas palmeras. El jaleo de los gorriones y ese céfiro empapado de salitre que sube desde la playa y se expande como un suspiro de la bajamar. El tumulto de los niños chicos que sacan a botar la pelota y da miedo verlos; los jovenzuelos en pandilla que llegan, al salir del instituto, con los dedos pegados a los teléfonos móviles. Y los labios que se pegan a otros labios.

Sí, hay bancos buenos.




miércoles, 4 de mayo de 2016

Autoprotección

Su mirada se volvió dura, helada, plana y brillante como una bandeja de acero inoxidable y por primera vez empezaba a sentirse bien: todo le resbalaba.

Poemas de Karmelo C. Iribarren

Poemas de Carmelo C. Iribarren  (1959)




TORMENTA DE VERANO

Están cogidos de la mano
en silencio,
bajo los soportales.

El niño mira su columpio,
muy triste,
bajo la lluvia,
y no lo entiende.

El padre mira al niño:
es la vida, hijo
-quisiera poder decirle-,
y no ha hecho más que empezar.




RETRATO DEL POETA ADOLESCENTE

Un paquete de tabaco,
un libro de poemas,
cuarenta duros
para tomar unas cervezas...

Poca cosa, es verdad:
pero para mí era suficiente.

Y entonces aparecieron las mujeres.



LAS RESACAS

Las primeras tienen
su cosa, es cierto. Otra vez
con el vaso en la mano
uno se siente a gusto de sentirse
tan mal, de tener ese cuerpo,
de ser al fin el blanco
de miradas y sonrisas (comentarios
jocosos, vacilones), ya sabes,
de sufrir como un hombre.

Luego vienen las otras.

las de siempre, las clásicas,
sin el encanto de la novedad,
las que uno ya conoce en su justa
 medida, aburridas y tercas,
pegajosas, las que apenas
sorprenden, las que una mañana
te avisan que ojo al parche,
pero tú ni te enteras.

Las últimas resacas,

las auténticas, las de verdad,
las que ni risas ni miradas
que valgan, las del vómito
encima, las del asco
y las lágrimas, las del miedo
a vivir y a morir de repente,
las de la más absoluta soledad,

esas, amigo mío, mejor
que no las tengas que pasar.



YA ESTÁ

Ya poseemos
casi todo
lo que nos iba
a hacer felices.
Puede decirse
que lo hemos
conseguido.

Ya está.

Ahora solo
nos queda
comprobar
hasta qué punto
fuimos sinceros
con nosotros
mismos.

martes, 26 de abril de 2016

Galimatías

Ya llevaban tiempo observando tanto la rutina como el horario de los empleados. Éstos eran tres: el director de la sucursal, un hombre bajo y regordete, de frente amplia que le llegaba hasta media cabeza en donde comenzaba el reinado de unos cabellos ruinosos totalmente en contraposición con los de sus cejas que parecían aquellas el albergue de los pelos que habían emigrado a primera línea de frente. Cojeaba un poco de la pierna derecha pero era de paso rápido; generalmente iba vestido con traje de corte italiano cuyo color de tela lo determinaba la estación del año.
El segundo empleado era el interventor, en éste caso fémina; una mujer alta como una torre, de caderas generosas que trataba de ocultar con prendas anchas. Su rostro era agradable aunque pocas veces sonreía, tenía las facciones dulces con dos hoyuelos en las mejillas que celebraban las ocasionales sonrisas apareciendo como dos lunitas de la noche de San Juan. No gustaba mucho de maquillaje, tampoco le hacía falta, el verde miel de sus ojos era más que suficiente adorno en aquel rostro de rubor natural.
Por último estaba el cajero, un hombre rubio de ojos redondos enmarcados en unas redondas lentes. Llevaba colgado al cuello una medalla del Barça de oro de 18 quilates que lucía con orgullo, incluso llevando corbata la dejaba caer por fuera, como despreocupadamente, pero bien sabían los clientes forofos del Madrid que no era por casualidad. Si tenía que moverse de un lado a otro dentro de su habitáculo lo hacía en su silla de oficina que tenía ruedas; se arrastraba sobre ella empujándose con los pies e impulsándose con el cuerpo, si era menester, se agarraba a cualquier mueble para llegar al objetivo. 
Atracar un banco no es tarea fácil, y menos que salga bien, pero Tico y Taco no tenían nada que perder...ya.
Entraron vestidos de nazarenos, vesta hasta los pies, guantes, alforjas interiores que, si antes iban llenas de caramelos habrían de salir llenas de billetes; capa de raso y capirote en la cabeza libre del plástico cónico que hace de armazón de la tela que lo cubre. Los únicos, pues, que quedaban a la vista eran sus cuatro ojos, dos por barba, asomados a los pequeños ventanucos de la tela.
Para disimular cogieron turno de la máquina expendedora de la entrada.
Los cinco clientes que hacían cola giraron simultáneamente sus cabezas ante tamaña aparición. Una señora de ochenta y pico años se persignó y le cogió la mano a uno de ellos para besársela. Tico miraba a Taco. Taco le dió con el codo a Tico y éste, ante el besamanos de la señora hizo una genuflexión. Otro de los clientes, un inglés españolizado, sacó su móvil del bolsillo y marcó una tecla, acto seguido apareció su mujer con una cámara de fotos en la mano, en la otra un Yorsay acomodado en su antebrazo que metió dentro del bolso que llevaba colgado para tener más margen de maniobra con la cámara. Comenzó a disparar apuntado a los Tico´S.
El inglés rompió filas por colocarse junto a ellos para la foto, el de la medalla, que estaba dentro de la vitrina, salió con su silla ergonómica y hasta el hombre de los cupones que en aquel momento entraba en la sucursal se unió a la foto.
En menos de un minuto director e interventora se comunicaron por llamada interna, salieron para ver qué ocurría sumándose al evento con la suerte de que la mujer llevaba en su bolso un palo selfie lo que dio lugar a que todos, en excéntrico conjunto, quedaran inmortalizados ese día.
En realidad nada salió como se esperaba, ni el día en sí, para más decir, puesto que ya llevaban anunciando por la televisión desde hace tiempo que ese día era el del fin del Mundo.

sábado, 23 de abril de 2016

El comodín del silencio

Uno de los requisitos que le pidieron para ejercer aquel trabajo era la discreción y que lo que allí escuchara, allí quedara. Aceptó sin ninguna contrariedad, vamos, con lo que le había costado encontrar aquel empleo...cuanto menos, aquella norma de la casa le pareció una menudencia.

Servía las mesas con mucha corrección, amabilidad y prestancia pero el hecho de que no pudiera comentar ni con los compañeros los disparates que la gente habla no quita que los escuchara.
Aquella mañana se sentaron a la mesa dos hombres vestidos elegantemente, pidieron para el almuerzo dos copas de vino que regarían un par de entrecots en el paladar y natillas de postre.

Entre el ir y venir de la mesa a la cocina, de la cocina a la barra evidentemente el oído no se duerme por lo que sin poder evitarlo escuchaba fraccionadamente la conversación.

-Ayer me llegaron los caballos, tres pura sangre de raza árabe.
-Tengo que verlos.
-Vente el domingo a la finca y pasas allí el día. Tráete a Irina ahora que tu mujer está de viaje- una sonrisa maliciosa firmó sus palabras,
-Oye ¿cómo te lo montas para que nadie sospeche? eres un bribón.
-Lo mismo que tú, a ver, ¿cómo has encontrado esa perla del Báltico? ¿no ha sido...entre bambalinas? Pues yo igual sólo que, a ti, te van más los bienes carnales y a mi los terrenales.
Soltaron ambos una carcajada al unísono.

El camarero regresó a la barra, a la espera de que algún cliente requiriera ser atendido; apoyando el codo sobre el mostrador guiñó un ojo al barman que en ese momento secaba las copas con un paño impoluto y aquel, levantando un poco la barbilla, le hizo la presentación:
-Son el alcalde y el concejal de cultura de la provincia vecina, vienen muy a menudo a comer y el jefe muy contento que está con el dinero que se dejan.

El camarero guardó su pacto de silencio pero sopesando muy pensativo, al final se dijo para sí, -- Uff..no...que me ha costado mucho encontrar empleo.





jueves, 21 de abril de 2016

Recordando a un Noble Hidalgo

Que me perdone Cervantes
por traer a Don Quijote
a éstas tierras de Levante.

Este poema lo escribí hace tiempo pero valga como mi pequeño homenaje a tan insigne escritor e inigualable en la literatura no sólo española sino universal.




Pasó grande caballero,

una vez, por estas tierras,

iba con fiel escudero

y a vos os cuento en leyenda.

Entró con paso templado

por donde se abre la puerta

de esta tierra salinera

que, si acaso tuviera huerta,

¡y si molinos hubieran!

no son más que blanca yerba

y velas en mar abierta.

Pidió aquí noble señor,

en la noche, cama y vianda;

para hidalgo y servidor

dieron sábanas de Holanda.

Y soñó el gran soñador

con su amada Dulcinea

creyendo escuchar su voz

arrullada en la marea.

Levantóse el buen Quijote

siguiendo el perfume a brea

y detrás, buen Sancho, a trote,

lo secundó hasta la arena.

-¡Sancho!, ¿no oís vos esas voces

que cantan? ¡es Dulcinea!

¿O es la mar que en ésta noche

está muriendo de pena?

-¡Presto marcho ya en pos della!

¡vive Dios que no habrá nadie

que causarle un daño atreva!

Si es la mar, que con el aire,

está juntando sus fuerzas

 ¡yo soy caballero amante

y no habrá quién me detenga!

Cuando las olas cubrían

más allá de su cintura,
se apagó la melodía
y se encendió su cordura.









-¡Mi señor, volved a tierra,

no es la voz de su doncella!

son romanzas de sirenas

cautivando a los marinos

¡que esta es tierra de Habaneras!

Con prístino rayo de alba

partieron los cabalgantes

hacia tierras de La Mancha,

dejando atrás el Levante.



domingo, 10 de abril de 2016

Hubiera sido bonito

Tenía que haber nacido
al ladito de tu casa,
para ver como crecías,
como extendías las alas.

Hubiera habido un encuentro
al verte cada mañana
desde la casa al colegio,
desde el colegio a la plaza.

Hubiera sido la niña
que te escribiera esas cartas
que luego nunca se entregan
porque de amor van selladas.

 Te hubiera cortado estrellas
te hubiera sembrado besos
y despeinado mi trenza
por que la hilaras con versos.

Hubiera sido bonito
haber compartido calle,
juegos, libros y detalles,
adolescencia y abrigo.







sábado, 9 de abril de 2016

La boca -Poema de Miguel Hernández-

Boca que arrastra mi boca. 
Boca que me has arrastrado: 
boca que vienes de lejos 
a iluminarme de rayos. 

Alba que das a mis noches 

un resplandor rojo y blanco. 
Boca poblada de bocas: 
pájaro lleno de pájaros. 

Canción que vuelve las alas 

hacia arriba y hacia abajo. 
Muerte reducida a besos, 
a sed de morir despacio, 
das a la grama sangrante 
dos tremendos aletazos. 

El labio de arriba, el cielo 

y la tierra el otro labio. 

Beso que rueda en la sombra: 

beso que viene rodando 
desde el primer cementerio 
hasta los últimos astros. 

Beso que va a un porvenir 

de muchachas y muchachos, 
que no dejarán desiertos 
ni las calles, ni los campos. 

¡Cuánta boca ya enterrada, 

sin boca, desenterramos! 

Bebo en tu boca por ellos, 

brindo en tu boca por tantos 
que cayeron sobre el vino 
de los amorosos vasos. 
Hoy son recuerdos, recuerdos, 
besos distantes y amargos. 

Boca que desenterraste 

el amanecer más claro 
con tu lengua. Tres palabras, 
tres fuegos has heredado: 
vida, muerte, amor. Ahí quedan 
escritas sobre tus labios.